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Otra investigación es posible /// Figuras imposibles /// Una puerta abierta a otros mundos posibles




Accede desde aquí a los textos completos de esta nueva monografía (Otra investigación es posible) de la Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado. 


La aufop cuida mucho las portadas de sus dos revistas, la impresa y la electrónica. Cada una de ellas define una trayectoria, destila una sensibilidad, marca un rumbo, tiene un sentido, revela una significación... 

Jose Palomero -nuestro diseñador- destaca, a propósito de la correspondiente al número 46 (16.3) de la reifop, dedicado íntegramente a "Otra investigación es posible", que "Oscar Reutersvard es considerado el padre de las figuras imposibles. Su trabajo, igual que el de Escher, fue un desafío constante a las leyes de la percepción, a la geometría. Una puerta abierta a otros mundos posibles".

Otra teología es posible


TRIBUNA

Jesús de Nazaret, indignado. Por eso lo mataron

Cristo adoptó una actitud de rebeldía frente al sistema y el orden establecido



Tras acusar a Dios de ser “nuestra más larga mentira”, calificar a los evangelios de “testimonio de la ya incontenible corrupción existente dentro de la primera comunidad”, definir a Pablo de Tarso como de “disangelista” y dirigir la “maldición sobre el cristianismo en El Anticristo, Nietzsche hace el siguiente retrato idílico de Jesús de Nazaret: “Él no opone resistencia, ni con palabras ni en el corazón, a quien es malvado con él… No se encoleriza con nadie, ni menosprecia a nadie. No se deja ver en los tribunales, ni se deja citar ante ellos (‘no jurar’)… Lo que él legó a la humanidad es la práctica: su comportamiento ante los jueces, ante los sayones, ante los acusadores, ante toda especia de calumnia y burla, su comportamiento en la cruz. Él ora, sufre, ama con quienes, en quienes le hacen mal. No defenderse, no encolerizarse, no hacer responsable a nadie”. 


De ser cierta la versión de Nietzsche, Jesús habría huido del conflicto como de la quema y se habría instalado en una religión conformista, sin que nada ni nadie le turbara. Pero nada más lejos de la realidad. Jesús fue un Indignado que adoptó una actitud de rebeldía frente al sistema y se comportó como un insumiso frente al orden establecido. [... Indignado con la religión oficial, Indignado con los poderes religiosos, Indignado con los poderes económicos, Indignado con el poder político, Indignado con la religión y la sociedad patriarcales, indignado con el Dios autoritario...]. El conflicto, nacido de la indignación, define su modo de ser, caracteriza su forma de vivir y constituye el criterio ético de su práctica liberadora. La insumisión y la resistencia fueron las opciones fundamentales durante los años de su actividad pública, tanto en el terreno religioso como en el político, ambos inseparables en una teocracia y la clave hermenéutica que explica su trágico final (Pulsar aquí para seguir leyendo este artículo).
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Juan José Tamayo es teólogo y autor de Otra teología es posible (Herder, 2012. 2ª ed.). Es Doctor en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca (1976) y en Filosofía y Letras (1990) por la Universidad Autónoma de Madrid. Es profesor Titular de Universidad. Actualmente dirige la "Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Ignacio Ellacuría" de la Universidad Carlos III de Madrid.

Entrevista a Eduardo Galeano




Galeano en la acampada de Barcelona (Pulsar aquí para ver la entrevista).

Otro mundo es posible: Severn Suzuki, la niña que silenció a la ONU


Severn Suzuki, una niña natural de Vancouver (Canadá), fundó a sus ocho años, siendo alumna de educación primaria, la "Organización Infantil del Medio Ambiente" (Environmental Children's Organization - ECO), integrada por un grupo de niños dedicados a enseñar a otros niños y jóvenes diferentes cuestiones relacionadas con el medio ambiente.

En 1992, a la edad de 13 años, esta niña recaudó dinero, junto con los miembros de la ECO, para asistir a la Cumbre de Medio Ambiente y Desarrollo celebrada por la ONU en Río de Janeiro.

Allí pronunció un breve discurso, estremecedor y crítico, que dejo boquiabiertos a los líderes mundiales reunidos en aquel lugar y momento. El vídeo de este discurso se puede ver, subtitulado en español, pulsando sobre estas líneas (pulsar aquí).

Licenciada en biología evolutiva y ecología por la Universidad de Yale, Severn Suzuki continúa actualmente en la lucha contra el cambio climático. Gran activista ambiental y conferenciante a nivel internacional, ha participando en la comisión asesora de Kofi Annan para cuestiones de medio ambiente y en diferentes proyectos medioambientales.

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A continuación el texto íntegro (traducido al castellano) del discurso de Severn Suzuki ante la Cumbre de Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en Río de Janeiro en 1992:


"Hola, soy Severn Suzuki y hablo por ECO (Environmental Children’s Organisation), Organización Infantil del Medio Ambiente. Somos un grupo de niños de 13 y 14 años de Canadá intentando lograr un cambio: Vanessa Suttie, Morgan Geisler, Michelle Quigg y yo.

Recaudamos nosotros mismos el dinero para venir aquí, a cinco mil millas, para deciros a vosotros, adultos, que tenéis que cambiar vuestra forma de actuar. Al venir aquí hoy, no tengo una agenda secreta. Lucho por mi futuro.

Perder mi futuro no es como perder unas elecciones o unos puntos en el mercado de valores. Estoy aquí para hablar en nombre de todas las generaciones por venir. Estoy aquí para hablar en defensa de los niños hambrientos del mundo, cuyos lloros siguen sin oírse. Estoy aquí para hablar por los incontables animales que mueren en este planeta porque no les queda ningún lugar adonde ir. No podemos soportar no ser oídos.

Tengo miedo de tomar el sol debido a los agujeros en la capa de ozono. Tengo miedo de respirar el aire porque no sé qué sustancias químicas hay en él. Solía ir a pescar a Vancouver, mi hogar, con mi padre hasta que hace unos años encontramos un pez lleno de cánceres. Y ahora oímos que los animales y las plantas se extinguen cada día, desvaneciéndose para siempre.

Durante mi vida, he soñado con ver las grandes manadas de animales salvajes y las junglas y bosques repletas de pájaros y mariposas, pero ahora me pregunto si existirán siquiera para que mis hijos los vean.

¿Tuvieron que preguntarse ustedes estas cosas cuando tenían mi edad?

Todo esto ocurre ante nuestros ojos y seguimos actuando como si tuviéramos todo el tiempo que quisiéramos y todas las soluciones. Soy solo una niña y no tengo todas las soluciones, pero quiero que se den cuenta: ustedes tampoco las tienen.

No saben como arreglar los agujeros en nuestra capa de ozono. No saben como devolver a los salmones a aguas no contaminadas. No saben como resucitar un animal extincto. Y no pueden recuperar los bosques que antes crecían donde ahora hay desiertos.

Si no saben como arreglarlo, por favor, dejen de romperlo.

Aquí, deben ser delegados de gobiernos, gente de negocios, organizadores, reporteros o políticos, pero en realidad sois madres y padres, hermanos y hermanas, tías y tíos, y todos vosotros sois el hijo de alguien.

Aún soy solo una niña, y sé que todos somos parte de una familia formada por cinco billones de miembros, de hecho por treinta millones de especies, y todos compartimos el mismo aire, agua y tierra. Las fronteras y los gobiernos nunca cambiarán eso.

Aún soy solo una niña, y sé que todos estamos juntos en esto y debemos actuar como un único mundo tras un único objetivo.

En mi rabia no estoy ciega, y en mi miedo no estoy asustada de decir al mundo como me siento.

En mi país derrochamos tanto… Compramos y despilfarramos, compramos y despilfarramos, y aún así así los países del Norte no comparten con los necesitados. Incluso teniendo más que suficiente, tenemos miedo de perder parte de nuestros bienes, tenemos miedo de compartir.

En Canadá vivimos una vida privilegiada, plena de comida, agua y protección. Tenemos relojes, bicicletas, ordenadores y televisión.

Hace dos días, aquí en Brasil, nos soprendimos cuando pasamos algún tiempo con unos niños que viven en la calle. Y uno de esos niños nos dijo: “Desearía ser rico, y si lo fuera, daría a todos los niños de la calle comida, ropas, medicinas, hogares y amor y afecto”.

Si un niño de la calle que no tiene nada está deseoso de compartir, ¿por qué somos nosotros, que lo tenemos todo, tan codiciosos?

No puedo dejar de pensar que esos niños tienen mi edad, que el lugar donde naces marca una diferencia tremenda, que podría ser uno de esos niños que viven en las favellas de Río; que podría ser un niño muriéndose de hambre en Somalia; una víctima de la guerra en Oriente Medio o un mendigo en India.

Aún soy solo una niña y se que si todo el dinero gastado en guerras se utilizara para acabar con la pobreza y buscar soluciones medioambientales, qué lugar maravilloso sería la Tierra.

En la escuela, incluso en el jardín de infancia, nos enseñan a comportarnos en el mundo. Ustedes nos enseñan a no pelear con otros, a arreglar las cosas, a respetarnos, a enmendar nuestras acciones, a no herir a otras criaturas, a compartir y no ser codiciosos.

¿Entonces por qué salen fuera y se dedican a hacer las cosas que nos dicen que no hagamos?

No olviden por qué asisten a estas conferencias, lo hacen porque nosotros somos sus hijos. Están decidiendo el tipo de mundo en el que creceremos. Los padres deberían poder confortar a sus hijos diciendo: “todo va a salir bien”, “esto no es el fin del mundo” y “lo estamos haciendo lo mejor que podemos”.

Pero no creo que puedan decirnos eso más. ¿Estamos siquiera en su lista de prioridades? Mi padre siempre dice: “Eres lo que haces, no lo que dices”.

Bueno, lo que ustedes hacen me hace llorar por las noches.

Ustedes, adultos, dicen que nos quieren. Os desafío: por favor, haced que vuestras acciones reflejen vuestras palabras. Gracias".

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El siglo XXI ya tiene su revolución

Manifestantes egipcios
Esta revolución es por dignidad
ENRIC GONZÁLEZ - El Cairo - 06/03/2011

La época del miedo ha terminado.- Las sociedades árabes aspiran a la libertad que les han negado unos dictadores ajenos a las aspiraciones de libertad de unas sociedades mayoritariamente jóvenes.

Estamos en el principio. Pero afecta a tal volumen de personas y territorio, entraña tantos posibles cambios políticos y geoestratégicos, tanto impacto potencial en la economía mundial, tanto desconcierto en las diplomacias, que cuesta imaginar que el siglo XXI depare muchos acontecimientos de este calado. Llamar a lo que está ocurriendo "revolución árabe" resulta reductivo, porque puede acabar afectando a países no árabes como Irán. También es reductivo explicar la revolución por factores económicos, aunque existan. Las revoluciones se hacen por ideas y sentimientos, y en la de ahora se alza como emblema la dignidad humana...