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Producción de artículos sobre investigación acción en la formación de profesores: "El título nuclear es Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado"




Destaca María Jesús Romera-Iruela (2011, 608), en un artículo titulado "La investigación-acción en la formación del profesorado", que la rifop es la revista más relevante en la producción de artículos sobre investigación acción en la formación de profesores.

Según esta investigadora:

"El título nuclear es Revista Interuniversitaria de Formación del profesorado. Con ella y con su versión electrónica, que está en cuarto lugar, se pueden recuperar el 20,3 % del total de los artículos".



María Jesús Romera-Iruela (2011). La investigación-acción en la formación del profesorado. Revista Española de Documentación Científica, 34, 4, octubre-diciembre, 597-614, 2011 ISSN: 0210-0614. doi: 10.3989/redc.2011.4.836 (Pulsar aquí para acceder al artículo a texto completo)


La Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado encabeza la producción de artículos españoles sobre investigación-acción en la formación de profesores


M.ª Jesús Romera-Iruela, en Revista Española de Documentación Científica
















María Jesús Romera-Iruela destaca, en un trabajo publicado en 2011, que la Revista Interuniversitaria de Formación del profesorado (rifop), es la publicación más relevante en la producción científica de artículos sobre investigación-acción. Los 217 artículos identificados se han publicado en 67 revistas, siendo la rifop la revista nuclear, con un 20,3% del total:

"El título nuclear es Revista Interuniversitaria de Formación del profesorado. Con ella y con su versión electrónica, que está en cuarto lugar, se pueden recuperar el 20,3 % del total de los artículos. En la segunda posición se sitúa Cuadernos de Pedagogía, con 15 artículos. La tercera posición la ocupa otra revista especializada, Investigación en la Escuela, con 13 trabajos. El quinto y el sexto lugar, con igual aportación (8 artículos), lo alcanzan la Revista de Educación y la Revista de Investigación Educativa. En los rangos séptimo y octavo están una revista especializada en enseñanza de las ciencias y otra en Educación Física. Estas ocho revistas posibilitan la obtención del 46.1 % de los trabajos. La distribución de los artículos en las publicaciones periódicas se ajusta a la Ley de Bradford (tabla V). La primera zona está constituida por 3 revistas, la segunda por 11 (3 × 4) y la tercera por 53 (3 × 42 ). Las revistas que conforman la segunda zona son, junto con las de los rangos 4 a 8 de la tabla IV, 4 (Aula de Innovación Educativa, Bordón, Enseñanza. Anuario Interuniversitario de Didáctica y Revista de Psicodidáctica) con 5 artículos y 2 (Anales de Pedagogía y Revista Española de Pedagogía) que aportan 4" (pp. 608-609).


Experiencias y Posibilidades de articulación entre Universidad-Escuela-Comunidad (Teresa García Gómez)







Experiencias y Posibilidades de articulación entre Universidad-Escuela-Comunidad

Experiences and opportunities for linking University-School-Community

Teresa GARCÍA GÓMEZ



El presente artículo, cuya autora es Teresa García Gómez, forma parte de una monografía titulada "La educación… de nuevo tarea urgente en el capitalismo neoliberal", coordinada por Eduardo Fernández Rodríguez y José Luis Villena Higueras. Se publica en el número 78 (27.3) Diciembre 2013, de la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado (RIFOP), actualmente en imprenta.



RESUMEN: Este artículo recoge las aportaciones y discusiones realizadas en la mesa de trabajo “Experiencias de investigación e intervención social y educativa emancipadoras”, en el marco del XII Congreso Internacional de Formación del Profesorado, que vinculan Universidad-Escuela-Comunidad desde los tres ámbitos de actividad de la Universidad, docencia-investigación-extensión, estableciendo articulaciones en algunos casos entre ellos para realizar dicha vinculación, cuyo objetivo es la igualdad y la justicia social, atendiendo a la responsabilidad social y política de la institución universitaria con la sociedad.

PALABRAS CLAVE: universidad-escuela-comunidad, investigación acción participativa, curriculum contrahegemónico, justicia social.


ABSTRACT: This article includes the contributions and discussions of the working group "Emancipatory Experiences of Social and Educational Research and Intervention" in the XII International Conference on Teacher Training, linking university-school-community from the three areas of activity of universities; teaching-research-extension, establishing connections among them in some cases to make such a link, the objective of which is equality and social justice, based on the social and political responsibility that universities have towards society.

KEY WORDS: University-school-community, participatory research action, counterhegemonic curriculum, social justice.



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Diferentes comunicaciones presentadas y discutidas en la mesa de trabajo “Experiencias de investigación e intervención social y educativa emancipadoras”, en el marco del XII Congreso Internacional de Formación del Profesorado, vinculan Universidad-Escuela-Comunidad desde los tres ámbitos de actividad de la universidad, docencia-investigación-extensión, estableciendo articulaciones en algunos casos entre ellos para realizar dicha vinculación, cuyo objetivo es la igualdad y la justicia social, atendiendo a la responsabilidad social y política de la institución universitaria con la sociedad. Experiencias que se enmarcan en la idea y práctica de un proyecto político, no neoliberal, contrahegemónico de Universidad, comprometido con la igualdad, la justicia educativa y social, la democracia participativa real y con el bien común, es decir, al servicio y para el beneficio de las comunidades locales y de la sociedad en general.

En el ámbito de la investigación, los trabajos presentados consideran ésta como vía para producir conocimiento aplicado en contextos de exclusión con el fin de ir eliminando desigualdades, en tanto que el objetivo de la misma es identificar e indagar en los distintos factores y componentes que producen exclusión social y aquellos que permiten erradicarla. Así como identificar prácticas socioeducativas con éxito respecto a la inclusión social para realizar propuestas de acción y políticas, que permitan transformar los contextos investigados con la implicación activa de los distintos y distintas participantes y mantener y reforzar aquellas prácticas exitosas.

Son proyectos de investigación que cambian la concepción y práctica dominantes de la investigación universitaria, al entender que debe ser real el compromiso de la universidad en producir el conocimiento necesario para la resolución de problemas sociales y políticos, teniendo como objetivo el bien común. Para ello, la investigación debe ir a acompañada de la acción en procesos dialécticos, involucrando a las comunidades, movimientos sociales, instituciones, etc. en la definición de las problemáticas a indagar para que sea posible el beneficio común de los resultados de la investigación. Es decir, como señala Sousa (2007: 43) “los intereses sociales están articulados con los intereses científicos de los investigadores y la producción del conocimiento científico se da estrechamente ligada a la satisfacción de necesidades de los grupos sociales que no tienen poder para poner el conocimiento técnico y especializado a su servicio a través de la vía mercantil”.

Esta idea y práctica de investigación, realizada por distintos grupos, tendrían que constituir la praxis habitual de la universidad en su asunción de su responsabilidad social y política, y no deberían desvincularse de sus otros ámbitos de actividad: la docencia y la extensión, como dejan patente otros trabajos presentados y que abordamos a continuación.

En el ámbito de la docencia encontramos propuestas teóricas de formación inicial docente que implican otro modelo profesional, cuyo objetivo es formar futuros maestros y maestras como agentes de cambio educativo y social, promotores desde sus prácticas de la democracia real y justicia social. Objetivo que lleva a romper con el modelo transmisivo –que otorga al alumnado un papel pasivo en su propio proceso de aprendizaje, siendo receptor de un conocimiento para ser acumulado-, y adoptar metodologías que potencien un papel activo de éste, como constructor del mismo, donde el conocimiento adquirido tiene valor de uso para dar respuesta a las demandas sociales, incorporando a los grupos excluidos y sus saberes. Para ello se propone la creación y desarrollo de un curriculum contrahegemónico, que incorpore los problemas sociales, económicos, políticos, etc., que permita tomar conciencia de la realidad para actuar sobre ella con el fin de contribuir a la transformación del modelo social existente. Dicho curriculum se caracterizaría por establecer de forma permanente una relación dialógica entre teoría y práctica desde la pedagogía crítica y problematizadora para la emancipación, formando al alumnado como investigador en metodologías de investigación-acción-participativa y crítica, mediante procesos reflexivos contextualizados para desarrollar la capacidad de detectar y atender a las necesidades de los contextos de intervención pedagógica y de los sujetos que los conforman para emprender acciones con el objetivo de transformar realidades. Acciones encaminadas al trabajo cooperativo y colaborativo –intra e interinstitucionales-, a la educación crítica y democrática, a la participación real, a la organización y gestión democracia directa y participativa, a la justicia social, a los derechos humanos, al cambio social y colectivo, al bien común.

En definitiva, se trata desde la formación inicial del profesorado de “vincular la educación y la escuela a la responsabilidad cívica y a la acción social, pasado del altruismo a la reconstrucción social en las comunidades” (Zeichner, 2010b: 69).

En este mismo ámbito de la formación universitaria, otros trabajos presentados llevan a la práctica docente algunas de estas propuestas teóricas trabajando con el alumnado proyectos de Aprendizaje Servicio (ApS) y de Investigación-Acción-Crítica-Participativa, vinculando los contenidos de las diferentes asignaturas académicas a problemas y necesidades detectadas y manifestadas en las comunidades, instituciones o instancias sociales y educativas, actuando a partir de éstas para promover cambios con y desde las comunidades correspondientes. Es decir, se llevan a cabo procesos de aprendizajes que trascienden del aula universitaria, favoreciendo un conocimiento contextualizado, en los que el conocimiento disciplinar académico no es el fin en sí mismo, sino un medio para tratar situaciones problemáticas reales (Pérez Gómez, 2010; Imbernón, 2010), donde se realiza una interacción permanente entre la teoría y la práctica. Estos procesos favorecen el desarrollo del pensamiento práctico como “una alternativa epistemológica que entiende la formación de los ciudadanos y de los docentes como un proceso permanente de reconstrucción conceptual, reestructuración continua de los modos de representación, comprensión y actuación, al calor de las experiencias y reflexiones que cada uno vive con los objetos, personas, ideas y contextos que rodean su existencia personal y profesional” (Pérez Gómez, 2010: 42), generándose procesos de “teorización práctica” (Hagger y Hazel, 2006 cit. por Pérez Gómez, 2010). En dichos procesos el alumnado tiene la posibilidad de reflexionar sobre su propia práctica a partir de cuestiones abiertas y reales, dado que la formación se concreta en cuestiones propias del quehacer educativo de contextos escolares y sus comunidades, y de generar conocimiento en la propia práctica. Por tanto, en estas experiencias, el papel docente universitario cambia para hacer posible la interacción entre distintas formas de conocimiento y conjugar así el conocimiento académico y el conocimiento de la comunidad en el proceso de formación inicial del profesorado. Cambia también el contexto de formación, ya que se crean comunidades de práctica y redes o asociaciones de aprendizaje (Imbernón, 2010) que potencian la colaboración entre el profesorado de distintos niveles educativos, otros profesionales e integrantes de las comunidades locales para erradicar desigualdades e injusticias en éstas y en la sociedad en general, favoreciendo el trabajo interdisciplinar dentro y fuera de la universidad y de la escuela. Es decir, la formación sucede en un tercer espacio, en un espacio híbrido como señala Zeicher (2010a), resultante de la intersección y del punto de convergencia entre universidad-escuela-comunidad, y en el que se interaccionan y se integran en una relación igualitaria y dialéctica, por tanto menos jerárquica, el conocimiento teórico académico, el conocimiento práctico y el conocimiento de la comunidad, estableciéndose nuevas conexiones donde la Universidad deja de ser un lugar de transmisión de conocimiento para realizar la reconstrucción del mismo a partir de realidades concretas y de problemáticas reales. Un espacio en el que es posible una “ecología de saberes” (Sousa, 2010), donde se reconoce la existencia de una pluralidad de conocimientos, además del científico, estableciendo relaciones entre ellos y concibiéndolos no “en abstracción; los concibe como prácticas de saberes que permiten o impiden ciertas intervenciones en el mundo real” (Sousa, 2010: 55). Es decir, la ecología de saberes posibilita un “uso contrahegemónico de la ciencia hegemónica. O sea, la posibilidad de que la ciencia entre no como monocultura sino como parte de una ecología más amplia de saberes, donde el saber científico pueda dialogar con el saber laico, con el saber popular, en el saber de los indígenas, con el saber de las poblaciones urbanas marginales, con el saber campesino. […] lo importante no es ver cómo el conocimiento representa lo real, sino conocer lo que un determinado conocimiento produce en la realidad; la intervención en lo real” (Sousa, 2006: 26-27).

La participación del alumnado en estos procesos de formación le ha posibilitado un aprendizaje relevante y experiencial a través de las acciones que ha realizado en los diferentes contextos, permitiéndole, además, dar sentido al trabajo académico; comprometerse y responsabilizarse con la inclusión educativa, la igualdad y la justicia escolar y social; adquirir diversidad de aprendizajes (conocimientos, actitudes, habilidades...); desarrollar el pensamiento crítico; entender la realidad; participar de forma activa en su proceso formativo; colaborar en los procesos de transformación; realizar innovaciones pedagógicas y trabajar de forma cooperativa.

Por último, en lo referente a la actividad de extensión universitaria, los trabajos presentados y las discusiones realizadas a partir de estos se plantean la necesidad de aproximar las universidades a las demandas de las comunidades más marginadas y distanciadas de la institución, excluidas y sin poder. Concretamente proyectos de investigación e intervención social para la sensibilización y el empoderamiento de parte de la población como vía para potenciar la praxis y el trabajo dialógico, que combina la concienciación y la práctica transformadora en el marco de la educación para la liberación y la emancipación. Proyectos que surgen a demanda de las comunidades para resolver problemas y necesidades reales.

Son proyectos que conjugan enseñanza e investigación, ofreciendo la oportunidad de formación a los y las estudiantes a través de proyectos de investigación acción crítica por medio de la participación en movimientos sociales que luchan por la construcción de una sociedad justa, y que permiten que los alumnos y alumnas se aproximen a problemáticas sociales, desarrollen una conciencia crítica y un compromiso con las problemáticas locales, realizando un trabajo interdisciplinar y transformador. En definitiva, son experiencias que permiten al alumnado, como señala Pérez Gómez (2010: 50), “constituirse en miembros activos de la comunidad de aprendizaje, responsabilizándose del proyecto colectivo y de su propio y permanente desarrollo profesional”, en el que las comunidades tienen un importante papel en el proceso de formación inicial docente y permanente.


A MODO DE EPÍLOGO

Los distintos trabajos presentados a la mesa de comunicaciones y las reflexiones en torno a éstos apuntan las posibilidades y la línea hacia la que debe ir encaminada la urgente reforma de la universidad si no queremos apoyar políticas y prácticas neoliberales. Una reforma, como señalan distintos autores (Sousa, 2005; Manzano-Arrondo, 2012), creativa, democrática, crítica y emancipadora, comprometida con el bien común, contribuyendo en la definición y solución colectiva de los problemas sociales, locales, nacionales y globales. Una universidad con un proyecto político que asuma las consecuencias personales, académicas y sociales de sus acciones y políticas, y que abogue por una sociedad diferente, una sociedad convivencial. Es decir, una sociedad “en la que la herramienta moderna está al servicio de la persona integrada a la colectividad y no al servicio de un cuerpo de especialistas. […] La sociedad convivencial descansará sobre contratos sociales que garanticen a cada uno el mayor y el más libre acceso a las herramientas de la comunidad, con la condición de no lesionar una igual libertad de acceso al otro” (Illich, 1978: 13/29).

Un proyecto que entienda y que se traduzca en prácticas universitarias desde el procomún, y que afecte a los distintos ámbitos de actividad: docencia, investigación y extensión, como recogen las comunicaciones presentadas, así como la organización y gestión universitaria. Una docencia que trabaja con conocimiento contrahegemónico contextualizado, transdisciplinar y pluriuniversitario, que permita al alumnado tomar conciencia de la realidad para producir un nuevo conocimiento a partir de las demandas y problemas sociales, conjugando éstos con los contenidos de las diferentes materias, trabajando cooperativamente con comunidades, movimientos y organizaciones sociales, etc. en procesos de investigación negociados entre las personas participantes, con el objetivo de transformar realidades, eliminar estructuras sociales injustas, de dominación y exclusión, y crear redes para la solución de problemas y la eliminación de dichas estructuras, incluyendo y dando voz a los grupos excluidos, discriminados y sin poder. Como señala Boaventura de Sousa (2006) realizar una sociología de las ausencia, haciendo visibles las experiencias producidas como ausentes y una sociología de las emergencias, produciendo experiencias posibles, “que no están dadas porque no existen alternativas para ello, pero son posibles y ya existen como emergencia” (Sousa, 2006: 31). Docencia e investigación acompañadas de una actividad de extensión universitaria que tenga como objetivo “una participación activa en la construcción de la cohesión social, en la profundización de la democracia, en la lucha contra la exclusión social, la degradación ambiental y en la defensa de la diversidad cultural” (Sousa, 2005: 42).


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ILLICH, Ivan. (1978). La convivencialidad. Barcelona: Barral Editores.

IMBERNÓN, Francisco. (2010). “La formación del profesorado y el desarrollo del curriculum”. En José Gimeno (Comp.), Saberes e incertidumbres sobre el curriculum. Madrid: Morata, pp. 588-603.

MANZANO-ARRONDO, Vicente. (2012). La universidad comprometida. Bilbao: UPV/EHU.

PÉREZ GÓMEZ, Ángel. (2010). “Aprender a educar. Nuevos desafíos para la formación de docentes”. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 68 (24, 2), 37-60.

SOUSA SANTOS, Boaventura de. (2005). La universidad en el siglo XXI, para una reforma democrática de la Universidad. México: UNAM/CEIICH.

______ (2006). Renovar la teoría crítica y reinventar la emancipación social. Buenos Aires: CLACSO.

______ (2010). Descolonizar el saber, reinventar el poder. Montevideo: Trilce.

ZEICHNER, Ken. (2010a). “Nuevas epistemologías en formación del profesorado. Repensando las conexiones entre las asignaturas del campus y las experiencias de prácticas en la formación del profesorado en la universidad”. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 68 (24, 2), 123-149.

______ (2010b). La formación del profesorado y la lucha por la justicia social. Madrid: Morata.


Perseguir el sueño o caer en lo que existe: la socialización del maestro novel entre el habitus y la investigación-acción (José Juan BARBA MARTÍN y Gustavo GONZÁLEZ CALVO)







Perseguir el sueño o caer en lo que existe: la socialización del maestro novel entre el habitus y la investigación-acción

Following the dream or falling into the status quo: new teachers´ socialisation between habitus and research-action

José Juan BARBA MARTÍN y Gustavo GONZÁLEZ CALVO

  

El presente artículo, cuyos autores son José Juan Barba Martín y Gustavo González Calvo, forma parte de una monografía titulada "La educación… de nuevo tarea urgente en el capitalismo neoliberal", coordinada por Eduardo Fernández Rodríguez y José Luis Villena Higueras. Se publica en el número 78 (27.3) Diciembre 2013, de la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado (RIFOP), actualmente en imprenta.



RESUMEN: En el presente artículo abordamos el tema de la socialización del profesorado en los centros educativos. Entendemos que la socialización es un proceso en el que se dan tensiones entre diferentes intereses que pueden ser de dos tipos: (1) una socialización que fomente la reproducción en la profesión, a partir de mecanismos sutiles aplicados en momentos de alta presión en el profesorado; y (2) una socialización que transforme la docencia y la profesión docente a través de dinámicas de investigación-acción que transforman la docencia y la realidad del profesorado. Evidenciar estos procesos, principalmente los reproduccioncitas pueden llevar al profesorado a romper con la socialización encubierta y ser capaces de transformar su docencia y la relación con los demás.

PALABRAS CLAVE: Habitus, pedagogía venenosa, investigación-acción, socialización del profesorado 


ABSTRACT: This article deals with the topic of teachers´ socialisation in schools. We understand socialisation as a process embodying tension between two kinds of interest: (1) socialisation which promotes reproduction in the profession, through subtle mechanisms applied at times of high pressure for teachers; and (2) socialisation that transforms teaching and the teaching profession by means of action-research approaches which eventually alter both teaching and the teacher´s reality. Highlighting these processes, especially those based on reproduction, lead teachers to break with disguised socialisation and to be able to change both their teaching and their relationship with others.

KEY WORDS: Habitus, poison pedagogy, action-research, teachers´ socialisation.


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Los centros educativos son unas instituciones en constante conflicto. Estos conflictos institucionales, según Jares (1977), podemos afrontarlos de dos maneras: (a) como un conflicto negativo, en el que se da una lucha de poder en la que unos se imponen sobre otros; o (b) como un conflicto positivo donde se entiende como una forma de discrepancia y de buscar consensos a través del diálogo. En las siguientes páginas abordamos la socialización del maestro desde esta doble perspectiva: (1) cómo asumir el habitus, o (2) cómo transformar las relaciones a partir de la investigación-acción.
La socialización para reproducir lo existente
Todos los grupos sociales tienen un conjunto de saberes y valores que no siempre son explícitos, a lo que se ha dado en llamar habitus (Bourdieu y Passeron, 1977). Un centro educativo lo constituyen personas, que son los que le aportan valores, normas, rituales, mitos, etc. Cuando un maestro llega a un nuevo centro ha de adaptarse a ellos sin conocerlos y sin que exista un listado en el que los pueda estudiar. ¿Cuáles son los líderes del centro? ¿Qué espacios de socialización hay en los recreos y cuáles son los principales temas de conversación?  ¿Cuáles son las tradiciones en las fiestas?  ¿Cómo son los desplazamientos del alumnado por los pasillos? ¿Cuáles son las relaciones pedagógicas entre los docentes? Son algunas de las cuestiones que puede plantearse el educador recién llegado al centro. 
Consideramos que hay una serie de mecanismos sutiles capaces de introducir al docente en la cultura de centro establecida, independientemente de si está de acuerdo con ella o no. Al mismo tiempo, entendemos que éste es uno de los aspectos claves por los que es tan difícil que las escuelas sean contextos en los que se esté a la vanguardia, ya que el propio sistema está diseñado para ser conservador bajo la falsa sensación de claridad o de coherencia (Carducci, Pasque, Kuntz, y Contreras­McGavin, 2013).
Un docente que llega a un nuevo centro tiene que pugnar con un aspecto que le dificulta la docencia: elige el último el aula en el que va a impartir docencia. La legalidad se pone sobre la solidaridad. Si además tenemos en cuenta que los maestros con años de trabajo apenas se mueven de los centros nos encontramos con que en muchos casos son docentes que se están iniciando. El cóctel es explosivo: aula difícil + inexperiencia – mentorazgo = incremento exagerado de las dificultades.
Podemos concluir que el sistema está hecho de tal forma que los docentes noveles o principiantes van a pasar grandes dificultades en su inicio a la docencia. Cuando un docente está en una situación que le desborda, es muy fácil convencerle de que se una a la mayoría. Cuando se está en plena crisis porque la inexperiencia no permite reaccionar de forma automática y rápida, la presión de aula es muy fuerte (Huberman, 1983), incrementándose  porque se está en el aula más complejo, sin ayudas por parte del los expertos, lo que hace que la presión se vuelve insostenible, y por ende la percepción del yo se distorsione. Paremos un momento en el discurso pedagógico y vayamos a un buffet de abogados: ¿dejarían al abogado nuevo el caso más  difícil?, ¿le dejarán trabajar sin ayuda de un experto? Esta comparación nos sirve para poder plantarnos en contra de muchos compañeros que dicen que los primeros pasos del maestro son una socialización normal. Realmente hay otras profesiones que plantean la socialización de los nuevos de una forma más cabal en la que no se destruye a la persona en sus primeros años.
Pero esta presión exagerada al nuevo facilita que los compañeros le manden mensajes a favor de la reproducción de lo ya existente y que para el nuevo sea muy difícil de eludir. Cuando el maestro nuevo tiene dificultades, se cuestiona sus capacidades y su vocación, oye cantos de sirenas en los que  se dice “la teoría no funciona”, “yo con tus años pensaba como tú, pero al final me adate a la realidad”, “ya te darás cuenta que no se pueden cambiar las cosas”, etc. Estos cantos, como las que realizaban las sirenas en La Odisea, aplicados en el momento preciso, hacen que el maestro se tire al agua y nade hacia ellos. Podrá parecer evidente que el maestro sólo será reconocido por el grupo en la medida en que comparta ideales educativos, y los cantos de sirena en momentos de baja autoestima hacen que sea fácil saber qué transformaciones hay que realizar para conseguir el apoyo.
Los mensajes para que se adopte el habitus se basan en la autoridad anónima (Fromm, 1986), por los que la dominación se basa en mecanismos muy sutiles de control. Los compañeros no van a imponer su forma de entender el centro, sino que van a mandar mensajes seductores, que entrañan que se cumpla su voluntad, por ejemplo “no te preocupes por castigar, todos al principio fuimos un poco blandos”. Nos gustaría poner un ejemplo que lo ilustre. Uno de nosotros, en sus primeras experiencias como maestro de Primaria, impartía docencia en un curso con un alumno que no se adaptaba al ritmo escolar; si, además, tenemos en cuenta que era especialista de Educación Física, un área en la que resulta más difícil controlar el movimiento, los conflictos eran mayores. Un día, a la hora del recreo, se acercó el director y en una charla muy amigable se ofreció para ayudar y contando anécdotas suyas recomendaron que fuera más severo, mientras le decía que confiaba plenamente en él. Aplicar este consejo en un docente que estaba cuestionándose constantemente fue un pequeño giro a técnicas más autoritarias. Poco tiempo después, en una comida con compañeros, el educador se enteró de que a ese mismo grupo, el año anterior, le habían dado clase dos maestros expertos y, aun así, se quejaban. Este fue un acicate para revelarse ante esa situación y plantear nuevas estrategias más democráticas. Aprovechando el trabajo realizado con compañeros de otros centros se diseñó un sistema de autoevaluación, que en poco tiempo mejoro el control del aula y la percepción del grupo, una experiencia transformadora en función de los ideales que llego a ser publicada (López Pastor, González Pascual, y Barba, 2005). Puede verse en este ejemplo lo cerca que se estuvo de sucumbir a los cantos de sirena, y sólo un comentario en una conversación informal lo evitó. Así de sutil es la pedagogía venenosa.
La negociación con maestros expertos sobre la idea y las prácticas educativas resulta muy compleja, ya que en el habitus de la profesión docente se encuentra muy enraizada en la pedagogía venenosa o negra (Miller, 1998). Esta es una práctica en la que el docente considera que es lo bueno para el niño o la niña sin contar con su opinión y se dedica a desarrollarlo, si es necesario a través de violencia, aun con el resultado de generar personas gregarias y sin autoestima (Barba, 2007, 2009; Fernández-Balboa, 2004a, 2004b; Keneway & Fitzclarence, 2006; Macedo, 1994; Miller, 1998).  Podríamos resumir la pedagogía venenosa en el refrán de “quien bien te quiere te hará llorar”. Pero, ¿es necesario destruir los sueños del maestro novel para que se inserte en la docencia? ¿No hay más formas de ser docente que como los compañeros?, ¿si los avances en las ciencias de la educación demuestran que hay nuevas metodologías más eficaces, por qué seguir defendiendo el conservadurismo del claustro?
La socialización como elemento trasformador
Podríamos considerar que la mejor forma de socializarse es mediante el reconocimiento del otro como alguien diferente a uno mismo y tratar de buscar acuerdos comunes. Este nuevo espacio generador de acuerdos a través del diálogo es lo que Habermas (1999) denomina intersubjetividad. Retomando la idea inicial de conflicto positivo, todas las divergencias de la institución educativa se resuelven a partir de buscar acuerdos dialogados entre las perspectivas subjetivas, generando nuevos espacios. Esto genera un nuevo sistema de relaciones basado en la igualdad de diferencias (Aubert, Flecha, García, Flecha, & Racionero, 2008; Flecha, 1997), donde los acuerdos y el espacio común generado se basa en acuerdos asumidos por todos, a la vez que permiten a cada persona tener su propias opiniones e ideas.
La investigación-acción genera un espacio donde el diálogo y la igualdad de diferencias se convierten en un valor para el cambio docente y la trasformación del centro educativo. Este modo de investigación implica trabajo en colectivo, desde el análisis de la realidad docente con propuestas de trasformación que se evalúan y mejoran periódicamente, buscando unos resultados basados en el compromiso social y la democracia (Ander-Egg, 1990; Brydon-Miller, Greenwod, & Maguire, 2003; Contreras Domingo, 1994; Elliot, 1990, 1993; Kemmis & McTaggart, 1988; McKernan, 1999, 2008). No es nuestra intención explicar cómo desarrollar procesos de investigación acción, sino exponer las ventajas en la socialización del profesorado que se derivan de ella.
El apoyo en el grupo es una de las claves de la investigación acción. El grupo se junta bajo dificultades similares, desde la humildad de asumir que, como maestro, se tienen dificultades, y con el optimismo de saber que con la colaboración de los demás se podrán resolver. De ahí que se genere un espacio de diálogo que no sólo transforma la docencia, sino que transforma el grupo en cuanto al discurso, las prácticas sociales y la organización social (Kemmis y McTaggart, 1988). En el caso de no poder realizarse en el propio centro educativo, esto no tiene que ser una limitación, ya que hay experiencias en las que grupos de compañeros de diferentes centros se apoyan en dificultades comunes (López Pastor et al., 2005; López Pastor, Monjas Aguado, & Manrique Arribas, 2011). Si bien presenta la limitación que la transformación no se dará en el centro educativo, sí se realizará dentro del campo de la situación problemática.
La investigación acción se orienta al bien común. Es una toma de conciencia activa en la que docentes, actuando como intelectuales críticos, se unen para resolver situaciones que abordan planteamientos de compromiso social (Brydon-Miller et al., 2003; Connell, 1997). No se puede desligar la investigación-acción de la transformación social, no se puede dar sólo un cambio en prácticas pedagógicas, sino que hay un cambio de pensamiento y de forma de entender la realidad hacia un mundo más justo para percibir las discriminaciones sociales y políticas (Cruz y Stake, 2012).
Existe un apoyo emocional ante las nuevas situaciones y los diferentes conflictos, ya que estos son el objetivo de la transformación. Encontrar a un grupo de compañeros y compañeras con las mismas inquietudes y con ganas de aportar soluciones hace que se consiga una gran amistad y sinceridad en las relaciones; de ahí que el docente pueda sentir que sus problemas son colectivos y no sentirse solos en su caminos (Barba, 2008).
Nos llevan los cantos de las sirenas o regresamos a Ítaca
La socialización del docente se encuentra entre dos tierras: transformarse él y asumir el habitus del grupo social, o juntarse con compañeros con problemas similares para trasformar la realidad y, por ende, el contexto. El maestro, del mismo modo que Ulises en La Odisea, navega por un mar de dudas donde oye el seductor canto de las sirenas para que se lance al mar y vaya con ellas en contra de sus auténticos deseos. Deberíamos aprender de Ulises, el único humano que sobrevivió a los (en)cantos de las sirenas. Pero no lo pudo hacer sólo: sus remeros se taparon los oídos con cera y le ataron al mástil para que no saltara al mar. Ulises escuchó los cantos de las sirenas, pero regreso a Ítaca. Y nosotros, ¿estamos dispuestos a regresar a Ítaca o a sucumbir a los cantos de las sirenas?

Referencias Bibliográficas
Ander-Egg, E. (1990). Repensando la investigación-acción-participativa. Buenos Aires: Lumen Humanitas.
Aubert, A., Flecha, A., García, C., Flecha, R., & Racionero, S. (2008). Aprendizaje dialógico en la Sociedad de la Información. Barcelona: Hipatia.
Barba, J. J. (2007). La necesidad de dignidad y democracia en la escuela del siglo XXI. rompiendo tópicos en la educación. Innovación Educativa, 17, 53-61
Barba, J. J. (2008). La formación del maestro novel mediante la investigación-acción. el camino hacia la construcción de unas prácticas críticas y coherentes. En A. Gutiérrez Martín, y L. Torrego Egido (Eds.), Participatory action research as a necessary practice for the twenty-first century society (pp. 39-42). Manchester: Manchester Metropolitan University (CARN).
Barba, J. J. (2009). Redefiniendo la autoridad en el aula: Posibilidades para una educación democrática. Retos: Nuevas Tendencias En Educación Física, Deporte y Recreación, 15, 41-44.
Bourdieu, P., & Passeron, J. C. (1977). La reproducción: Elementos para una teoría del sistema de enseñanza. Barcelona: Laia.
Brydon-Miller, M., Greenwod, D. J., & Maguire, P. (2003). Why action research? Action Research, 1(1), 9-28. doi:10.1177/14767503030011002
Carducci, R., Pasque, P. A., Kuntz, A. M., & Contreras­McGavin, M. (2013). Disrupting Façades of Clarity in the Teaching and Learning of Qualitative Research. Qualitative Research in Education, 2(1), 1­26. doi: 10.4471/qre.2013.13
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Documental sobre Rafael Calderón, trompetista malagueño que ha conseguido salvar barreras escolares explícitas y ocultas














"Yo soy uno más. Notas a contratiempo", es un documental de Cinesín (pulsar aquí para acceder al mismo) que, basado en la vida de Rafael Calderón, nos introduce en el entramado del libro "Educación, hándicap e inclusión. Una lucha familiar contra una escuela excluyente" (Ignacio Calderón y Sabina Habegger, Mágina, 2012).

Se trata de un documental que expone las circunstancias vitales y escolares de la vida de una persona con dos "máximas": querer ser uno más y tener un cromosoma más.

Escolarizado desde su infancia y realizando al mismo tiempo los estudios de trompeta, Rafael Calderón y su familia vivirán un claro enfrentamiento con la escuela, al no aceptar la exclusión que el centro le proponía en los últimos cursos de la ESO. Un proceso socialmente asumido que elimina a las personas con hándicap de las instituciones encargadas de ofrecer una educación general y normalizada. Con su claro empeño por ser músico, Rafael ha conseguido superar las distintas etapas de su formación. En la actualidad se encuentra cursando el Grado Superior de Música.

Su hermano, Ignacio Calderón, profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga, ha sido testigo y acompañante de este caso educativo que cuestiona estereotipos y prejuicios a través de la Investigación-Acción. Él, junto a su familia, ha sido uno más en el corazón de Rafael Calderón. Y es ese apoyo incondicional de la familia el que ha posibilitado que Rafael pudiera decidir sobre su vida, generar un proyecto y dedicarse en cuerpo y alma a construirlo.

Textos e imagen tomados de Cinesín (cine sin barreras, sin marginación, sin prejuicios, sin discriminación, sin fronteras), Asociación sin ánimo de lucro que trabaja la accesibilidad de los medios audiovisuales para personas con Diversidad Funcional - PULSAR AQUÍ).