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La educación… de nuevo tarea urgente en el capitalismo neoliberal (Avance de una nueva monografía de la RIFOP)











Editorial

"La educación… de nuevo tarea urgente en el capitalismo neoliberal", es una monografía que,  coordinada por Eduardo Fernández Rodríguez y José Luis Villena Higueras, se publica en el número 78 (27.3) de la  Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, actualmente en imprenta. 

Esta monografía llega en un momento especialmente importante para quienes formamos parte de la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado que, fundada en 1985, tiene una trayectoria temporal que se aproxima ya a las tres décadas.

Por otra parte, la Asociación Interuniversitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones con el número nacional 89.828 desde el 7 de diciembre de 1989, acaba de cumplir veinticinco años de trayectoria. Entidad de carácter no lucrativo, la AUFOP es la entidad editora de la “Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado”, tanto de su versión impresa -RIFOP- como de su versión electrónica -REIFOP-, de las que tiene su copyright.

Dejen, por tanto, que recordemos a todos aquellos y aquellas que a lo largo de este tiempo han contribuido a mantener el trabajo organizativo, de gestión editorial y de contribución social e intelectual para una asociación que, a través de sus congresos y publicaciones periódicas, ha buscado mantener vivo el compromiso crítico en la formación del profesorado, mediante el intercambio de ideas y experiencias, la reflexión en torno a temas socialmente relevantes para la educación, eso sí buscando en la medida de lo posible el rigor epistemológico y metodológico tan necesario a la hora de plantear un trabajo que vincule la investigación rigurosa con aspiraciones de justicia social. 

En segundo lugar, con este monográfico pretendemos tomar el contexto de crisis que nos rodea (política, económica, ecológica y sociocultural) como elemento que nos permita pensar el papel que puede y debe jugar la educación en aras de desarrollar propuestas y configurar subjetividades capaces de tomar conciencia de lo que nos jugamos a nivel local y global. Y el hecho de hablar de educación y no de escuela no es un tema menor, ni nos debe pasar desapercibido. La apuesta que hacemos desde AUFOP, es la de borrar fronteras, estrechar lazos y compartir voces entre la escuela, la universidad y el espacio de la educación social a nivel más general.

Sabemos de la existencia de experiencias que nutren ese intercambio colectivo, que han roto con esa separación a todas luces artificial. Sin embargo, no es menos cierto que seguimos necesitando de espacios que permitan esa doble mirada, de tal forma que desde la escuela se escuche lo que algunos y algunas están haciendo o diciendo respecto a asuntos tan centrales para nuestras vidas como la exclusión y el desempleo, el desarrollo comunitario, la pérdida de elementos democráticos en nuestras sociedades, la degradación ecológica o el desarrollo sostenible, de la misma forma que desde espacios extraescolares se contempla el caudal de experiencias que, en torno a niveles educativos diversos, y realizadas por diferentes profesionales de la educación escolar, permiten aportar miradas tan necesarias para la intervención social como el desarrollo de experiencias curriculares, la activación de procesos de investigación o el uso reflexivo de los medios y las tecnologías de la comunicación.


El Consejo de Redacción de la RIFOP



Avance de los artículos que integran esta monografía


1.- Cartografías colectivas para repensar la profesión docente desde la defensa de lo público (Eduardo Fernández Rodríguez  y José Luis Villena Higueras)

Este artículo pretende, en último término, incorporar propuestas de trabajo que permitan la revisión del Desarrollo Profesional Docente, tanto desde la formación inicial como desde la investigación educativa, pasando por la formación permanente. Se trata de ofrecer posibles itinerarios que vinculen el trabajo del profesorado a la defensa de lo público. Para llegar a dar tales recomendaciones, los autores inician este trabajo haciendo una breve introducción en la que se definen cuáles son los problemas de la educación hoy. En la segunda parte, se continúa dicho análisis, incorporando, en este caso, un análisis acerca de las condiciones laborales del profesorado y de las tradiciones o discursos que éste maneja en su práctica.

2.- La Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado. Una larga trayectoria, enraizada en el primer tercio del siglo XX (José Emilio Palomero Pescador)

En el presente artículo se analiza la historia de la “Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado (RIFOP)”, que hunde sus raíces en la "Revista de Escuelas Normales (REN)" (1923-1936), de la que es continuación. Tras un breve recorrido por la trayectoria de la REN -una publicación de regeneración normalista que llamó poderosamente la atención en ambientes pedagógicos y educativos de la época, y que contribuyó de forma destacada a la difusión ideas nuevas en España-, el autor se centra en los momentos fundacionales de la RIFOP, así como en su posterior desarrollo: Hija de una época, la revista nacía -en abril de 1985- con la vocación de continuar la lucha en pro de la mejora de la formación del profesorado y de convertirse en una tribuna de reflexión crítica desde la que contribuir a la reforma de los planes de estudio, al acortamiento de las distancias entre teoría y práctica, a mejorar la imagen y valoración social y profesional del profesorado de las Escuelas Universitarias de Magisterio (hoy Facultades de Educación), y a luchar por la conversión de la diplomatura en Magisterio en una licenciatura (hoy grado), mejorando así la preparación profesional de los educadores y educadoras de las nuevas generaciones… Desde aquel lejano momento fundacional de la RIFOP han pasado ya casi tres décadas, más de un cuarto de siglo de presencia ininterrumpida que queremos celebrar con este artículo. A lo largo de este dilatado período de tiempo, la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado ha conseguido hacerse un hueco importante –a nivel nacional e internacional- entre las revistas especializadas en educación. Hoy, tanto la RIFOP como su versión electrónica -la REIFOP- mantienen su filosofía en favor de las reformas pedagógicas de corte progresista, siendo la “Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (aufop)” la entidad que tiene el copyright de ambas. Finalmente, el artículo destaca que la aufop ha organizado, en colaboración con diferentes universidades, un considerable número de congresos de formación del profesorado, que, fundamentados en los debates de la propia revista, son después fuente de nuevas discusiones científicas en la misma.

3.- La relación como práctica política en la formación inicial de educadoras y educadores sociales (Remei Arnaus i Morral)

En este texto deseo mostrar la exploración de los caminos vividos en los procesos de acompañamiento en la formación de educadoras y educadores. El eje que los guía es la búsqueda del sentido de mi propia práctica de relación política con las estudiantes, que son mayoría, y también con los estudiantes, que suelen ser pocos, en las asignaturas de Grado de Educación Social en la Universitat de Barcelona. Mi experiencia y mi intuición me siguen diciendo que es en la práctica de la relación que mantenemos en el aula donde se dirime el sentido político. Es decir, es en la práctica de relación donde se puede captar el simbólico que la orienta. Y es al nombrarla cuando la puedo reconocer como práctica cultural civilizadora disponible para quien desea acogerla. La práctica política de la relación no sólo orienta lo que hago sino también cómo lo hago y lo que digo de lo que me/nos pasa en el aula. Estar en el devenir de la relación y dándole preferencia me da la posibilidad de que nazca algo que toque nuestra propia experiencia real del vivir en relación en el contexto del aula lo cual les puede orientar para su propio acompañamiento como futuras educadoras y futuros educadores.

4.- Las Reformas en la Formación Inicial del Profesorado. ¿Pero cuáles son los buenos saberes de las buenas maestras? (Jaume Martínez Bonafé)

Se realiza un análisis sobre la situación actual de los planes de estudios en los Grados de Educación, tras la reforma del EEES con el proceso de Bolonia, apostando por la necesidad de generar un verdadero debate social acerca de la estructura, contenidos y finalidades de la formación inicial en la universidad. La segunda parte del trabajo muestra algunos principios de procedimiento hacia los que orientar el trabajo en las instituciones de educación superior, algunos de los cuales nos hablan de la necesidad de educar en la mirada, la escucha, el aprendizaje del deseo, el cultivo de la pedagogía crítica, etc.

5.- Nuevas políticas educativas ante el cambio social (Carmen Rodríguez Martínez)

El contexto actual de la Sociedad del Conocimiento demanda la necesidad de pensar la ciudadanía y la población trabajadora en su capacidad de generar valor añadido para el capital, al apostar por el conocimiento experto, la participación y la creatividad. A causa de ello, la escuela ha transformado su función original para responder a las demandas productivas y las exigencias del mercado, implementando los gobiernos toda una serie de políticas ligadas a la eficiencia, el rendimiento y la mejora de la empleabilidad, cuyo más fiel exponente es la redacción y aprobación es la LOMCE. Proponemos aquí una serie de cambios respecto del horizonte que marcará la nueva ley educativa, cambios ligados a los modelos de selección del alumnado y al tipo de conocimiento generado y transmitido en los centros educativos.

6.- Defendiendo lo colectivo: combatir el conformismo, promover la educación pública (Luis Torrego Egido)

La escuela pública, ese instrumento de igualdad, está siendo desmantelada. El sentido común sobre la educación está siendo colonizado por el lenguaje de la mercantilización y del economicismo. Es preciso reaccionar y hacerlo desde la formación del profesorado. Para ello en este artículo, tras mostrar con tres anécdotas la pérdida de los logros de lo público, de lo común, se propone recuperar el discurso del sueño educativo de igualdad de oportunidades que supuso la alfabetización y la educación pública. También se enumera media docena de propuestas que pueden ponerse en marcha por parte del profesorado para recuperar el sentido de la escuela pública. 

7.- El saber de la experiencia en la formación inicial del profesorado (José Contreras Domingo)

El presente artículo pretende resaltar la importancia del saber de la experiencia dentro del proceso de formación del profesorado. Pero para ello es necesario alejarse de la imagen de la experiencia como simple acumulación de saberes prácticos. El saber de la experiencia remite a un modo, siempre en movimiento, de preguntarse por el sentido de lo vivido y de lo que significa y supone la relación educativa, siempre atravesada por la cuestión de la alteridad. No es tanto un saber que se transmite, sino que es necesario ayudar a elaborar y a contar con él como bagaje y disposición fundamental en la tarea educativa. ¿Qué nos reclama el saber de la experiencia en los procesos formativos? ¿Cómo poner en juego los saberes de la experiencia, la disposición pensante ante lo vivido, como elemento nuclear de la formación?

8.- Perseguir el sueño o caer en lo que existe: la socialización del maestro novel entre el habitus y la investigación-acción (José Juan Barba Martín y Gustavo González Calvo)

En el presente artículo abordamos el tema de la socialización del profesorado en los centros educativos. Entendemos que la socialización es un proceso en el que se dan tensiones entre diferentes intereses que pueden ser de dos tipos: (1) una socialización que fomente la reproducción en la profesión, a partir de mecanismos sutiles aplicados en momentos de alta presión en el profesorado; y (2) una socialización que transforme la docencia y la profesión docente a través de dinámicas de investigación-acción que transforman la docencia y la realidad del profesorado. Evidenciar estos procesos, principalmente los reproduccioncitas, pueden llevar al profesorado a romper con la socialización encubierta y ser capaces de transformar su docencia y la relación con los demás.

9.- El desarrollo de la identidad profesional del profesorado: el caso del especialista de música (José Luis Arostegui Plaza)

En este artículo me propongo hacer una revisión del concepto de identidad social y de sus implicaciones para la formación del profesorado de música. Para ello hablaré, en primer lugar de los conceptos de «identidad social» y de su variante, las «identidades sonoras», que forma parte de él. En segundo, se verá su implicación para la formación de la «identidad profesional» del profesorado de música. Finalmente, haré una reflexión de las consecuencias que pueden sacarse para toda la formación del profesorado. El caso del profesorado de música puede ser ilustrativo de cómo una concentración en contenidos o en competencias, las mismas para todo el mundo, nos lleva a un modelo de profesorado muy distinto a otro centrado en la comprensión del significado de las interacciones que se producen en el aula. Me propongo, pues, ofrecer datos que puedan ser interesantes para quienes estén interesados en la formación del profesorado de música, al tiempo que se aborda una cuestión relevante para la formación del profesorado en general.

10.- El tratamiento de lo corporal en la formación inicial del profesorado (Lucio Martínez Álvarez)

El punto de partida de este escrito es una obviedad. Todos los seres humanos tenemos cuerpo. Siempre. El que seamos seres corpóreos no es algo anecdótico o marginal, sino que nos constituye como personas. Somos seres humanos no a pesar de tener cuerpo, sino porque tenemos un cuerpo humano. Hemos dejado atrás, al menos en los discursos, las visiones dualistas en las que el cuerpo era considerado un lastre, algo secundario y supeditado a otras características más “sublimes”. Lapierre (1990: 9) reconocía la sucesión de dualismos, primero el teológico y luego el filosófico, que han situado al cuerpo en la escuela en una posición subordinada. Sin embargo, en nuestro tiempo gana peso la idea de que las personas no somos seres duales ni compartimentados, sino que tenemos una naturaleza con múltiples dimensiones interrelacionadas que nos constituyen como seres únicos en un proceso dinámico en el que participan lo biológico, lo cultural, lo social o lo histórico, por nombrar solo algunos agentes. De acuerdo con esta premisa, la pregunta que quiero explorar en las páginas siguientes es cómo responde la educación a nuestra naturaleza corpórea. Más en concreto, en este artículo quiero presentar algunos temas que considero que deberían formar parte de la formación inicial para que cada docente y el sistema educativo en su conjunto puedan tener una respuesta más elaborada al hecho de que educadores y educandos son seres con cuerpo. Esto implica detenernos a pensar cómo la escolaridad afecta y es afectada por esta característica humana de sentir, de percibir, de aprender, de relacionarse, de enseñar o de pensar con y desde el yo-cuerpo. Propondré cinco bloques temáticos en torno a los que podría organizarse esta formación del profesorado siguiendo lo incluido en el plan de estudios del Grado en Educación Primaria de la Universidad de Valladolid.

11.- Género y formación crítica del profesorado: una tarea urgente y pendiente (Consol Aguilar Ródenas) 

Desde la aparición a finales de los sesenta del feminismo académico, los estudios de género han recorrido un trayecto largo y polémico. También se ha incorporado, en algunos casos, la voz de las mujeres no académicas. Y se han conseguido medidas de igualdad que se han incorporado al ámbito público y privado. Las relaciones asimétricas de poder, que pervierten los procesos académicos y educativos democráticos, siguen sin ser una prioridad en la agenda política. Y sus consecuencias, como la violencia de género, son una realidad sin resolver.

12.- Oportunidades y desafíos en el desarrollo profesional de docentes con TIC en una escuela rural en España: una mirada a la Escuela Nueva (Sara Lorena Villagrá Sobrino,  Sara García Sastre, Beatriz Carramolino Arranz, Vanesa Gallego Lema, Iván Jorrín Abellán)

Partiendo de una mirada retrospectiva hacia la Escuela Nueva, se busca en este trabajo reflexionar acerca de las oportunidades y desafíos que las TIC plantean para el desarrollo profesional docente. Inicialmente, proporcionaremos algunos de los principales hitos históricos y repercusiones de la ILE y la Escuela Nueva en nuestro país. Posteriormente, abordaremos una experiencia de formación de profesorado en el marco de un estudio de caso llevado a cabo durante 3 años en una escuela rural con el objetivo de proporcionar algunas evidencias acerca de cómo promover la creación y compartición de diseños educativos innovadores en el uso de las TIC a través de una plataforma tecnológica consensuada y compartida por una comunidad de aprendizaje. En la última sección presentaremos algunas de las principales evidencias obtenidas tratando de establecer paralelismos con las repercusiones que la Escuela Nueva tiene para el desarrollo de competencias profesionales docentes en pleno siglo XXI.

13.- Experiencias y Posibilidades de articulación entre Universidad-Escuela-Comunidad (Teresa García Gómez)

Este artículo recoge las aportaciones y discusiones realizadas en la mesa de trabajo “Experiencias de investigación e intervención social y educativa emancipadoras”, en el marco del XII Congreso Internacional de Formación del Profesorado, que vinculan Universidad-Escuela-Comunidad desde los tres ámbitos de actividad de la Universidad, docencia-investigación-extensión, estableciendo articulaciones en algunos casos entre ellos para realizar dicha vinculación, cuyo objetivo es la igualdad y la justicia social, atendiendo a la responsabilidad social y política de la institución universitaria con la sociedad.

14.- El decrecimiento en la formación del Profesorado (Enrique Javier Díez Gutiérrez)

No es posible el crecimiento continuo en un planeta limitado. No sólo estamos destrozando el planeta a un ritmo acelerado, sino que estamos condenando a las futuras generaciones a heredar un planeta arrasado y esquilmado de sus recursos naturales. La única alternativa es el decrecimiento, aprender a vivir mejor con menos. Esto no sólo significa un cambio de paradigma sino un trabajo de liberación de las mentalidades y de descolonización del imaginario dominante. Se trata de educar en un estilo de vida de sobriedad voluntaria que sea universalizable a todo el planeta y de generar políticas educativas también acordes con este modelo, que rompan la razón productivista que impregna todas las reformas educativas emprendidas a nivel mundial. Formar al futuro profesorado y al profesorado en ejercicio para descolonizar el imaginario capitalista dominante propiciando una investigación educativa emancipadora sobre su propia práctica es una forma de intervención socioeducativa emancipadora más urgente y necesaria que nunca.

Pedagogía Crítica, treinta años después [Rifop 77 (27.2). Monografía a texto completo en formato blog]





La Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado publica en su número 77 (27.2) Agosto 2013 (en imprenta) una monografía titulada "Pedagogía Crítica, treinta años después", de la que son coordinadores César Cascante Fernández y Jaume Martínez Bonafé. 

Accede desde aquí a una versión de la misma en formato blog a texto completo:













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Pedagogía Crítica, treinta años después (César Cascante Fernández y Jaume Martínez Bonafé)


Ofrecemos seguidamente la Presentación de la misma:


Pedagogía Crítica, treinta años después 

En un momento histórico en el que la crisis del capitalismo golpea a la mayoría social en buena parte del mundo, en el que en Europa y en el Estado español retroceden los derechos sociales, políticos y económicos, parece necesario volver a pensar lo que hemos llamado Pedagogía Crítica.

La Pedagogía Crítica, a pesar de que la escribamos así, con mayúsculas, no es un territorio perfectamente delimitado. Aunque al nombrarla cualquiera de nosotras/os evoquemos algunos autoras/es o títulos de libros, al menos en el momento actual, no creemos que constituya un referente al que puedan adscribirse o no las teorías y prácticas educativas.

Por otra parte, sí hay algo definitorio de lo que puede llamarse Pedagogía Crítica, eso es su vocación de relacionar la educación y la situación social. No es decir mucho: es difícil encontrar a alguien que niegue esa relación, pero, sin embargo, sí es posible encontrar interpretaciones muy distintas de sus implicaciones, aún haciendo un análisis similar de la sociedad de nuestro tiempo.

Esta diversidad, o si se mira de otra forma, esta disolución de la Pedagogía Crítica, que llega al punto de cuestionar si es útil seguir hablando de ella o en su nombre, está presente en los artículos que forman parte de la monografía que presentamos.

La monografía no fue construida previa conceptualización por parte de sus coordinadores de lo que es o debe ser la Pedagogía Crítica: fijando sus límites, trazando fronteras y, por lo tanto, señalando quienes eran sus voces más representativas en el momento actual o excluyendo determinadas aportaciones.

Se generó con un procedimiento bien distinto. Tratamos de que en la monografía participaran las/os que en los años ochenta o noventa del pasado siglo habían estado vinculados a la Pedagogía Crítica de forma explícita en diferentes contextos académicos y culturales, procurando que sus trabajos se orientaran con la mayor libertad temática hacia lo que a cada cual le invocaran esos dos términos casi treinta años después.

El resultado que se encontrará en la monografía es significativo de la variedad de planteamientos actuales de algunas/os de las/los que estuvimos relacionados en la Pedagogía Crítica. Desde los artículos que responden a esa invocación cuestionando la conveniencia de seguir utilizando esa denominación, a los que intentan ahondar en ella para buscar lo que realmente podemos llamar crítica; desde los que su respuesta es una investigación concreta, a los que se orientan por repensar lo que pensaban años atrás; los que sitúan la crisis del capitalismo actual como un referente central, a los que ni siquiera parece necesario nombrarlo…

Hoy en la segunda década del siglo XXI, partiendo de la monografía pero yendo más allá de su contenido, podemos formularnos una serie de preguntas: ¿Estamos en una situación en la que los que caminaban alrededor de la Pedagogía Crítica han dejado buena parte de hacerlo? ¿Esta disolución se debe a la Pedagogía Crítica no era poco más que eslóganes o lugares comunes que hoy están desgastados? ¿ Su menor presencia como tal Pedagogía Critica es consecuencia de una derrota inflingida por el neoliberalismo en la educación? ¿Tienen los que todavía siguen congregándose en torno a ella algo realmente en común? ¿Comparten al menos algunos problemas? ¿Tienen ciertas referencias teóricas comunes? ¿Existen prácticas actuales que sirvan de referencia en cada caso?....

Sobre estas y otras cuestiones para el debate que nos gustaría iniciar con esta monografía volveremos al final de esta presentación. Entraremos ahora de forma más precisa en el contenido de cada uno de los siete artículos que la constituyen..

El primer artículo de Jaume Martínez Bonafé aporta un análisis en forma de postulados de una serie de temas que la Pedagogía Crítica ha ido acumulando en su trayectoria y que en cierto modo la definen. Es significativo que la última de sus tesis sea Crítica de la crítica (sobre ausencias y debilidades), es decir, un postulado que subraya la necesidad de repensar permanentemente lo que la Pedagogía Crítica puede ser, más, si como se plantea en otro de sus postulados, está perdiendo vigor (Crítica a la gentrificación de la -teoría/pedagogía- crítica). No se trata por lo tanto, como el propio autor dice, de cerrar ningún principio universal sobre un modo de racionalidad y unas prácticas políticas y pedagógicas que nunca admitieron una verdad única y excluyente, pero sí de recordar lo que tiene el suficiente vigor para superar la apariencia y la superficialidad de las teorías y prácticas hegemónicas actuales y abrir el debate para su contestación al momento histórico de crisis del capitalismo neoliberal que estamos viviendo.

En el segundo artículo de la monografía, Becoming Critical hoy, Wilfred Carr revisa, veinticinco años después de su publicación, el libro del mismo título que escribió con Stephen Kemmis y que en España fue editado con el título de Teoría Crítica de la Enseñanza. Este libro, de importante influencia en la Pedagogía Crítica, estaba escrito desde la Teoría Crítica en general y desde la idea de Ciencia Social Crítica de Habermas en particular, según nos plantea al principio de su artículo. Desde esta perspectiva teórica se pretendía que la investigación-acción emancipadora fuera su expresión práctica.

Según Carr, acerca de Becoming habría que plantear hoy varias cuestiones:

-La idea de profesor investigador proveniente de la de profesor ampliado de Stenhouse y relacionada con la de profesor reflexivo de Schön ha ido perdiendo fuerza. El movimiento accountability, la hiperregulación del trabajo de los profesores, etc. han cambiado las condiciones de trabajo de los profesores haciendo que se produzca una desprofesionalización en el sentido de pérdida de autonomía.

-No se pudo prevenir la circunstancia de que el éxito de la investigación-acción posterior a la publicación del libro en la formación de profesionales en activo, la haría acomodarse posteriormente a los prerrequisitos de las formas de investigación que pretendía reemplazar.

-La lectura posterior de algunos autores que han revisado críticamente la llamada crisis de la modernidad (Gadamer, MacIntyre, Habermas) nos han hecho darnos cuenta de que en la modernidad y en la educación moderna ha sido dominante el razonamiento técnico y el cientificismo. Y que hoy son más dominantes aún que entonces dificultando que el profesorado se haga preguntas como las que implicaba la investigación-acción crítica.

-El neoaristotelismo de los autores citados y algunos más nos permite entender mejor como la racionalidad técnica ha acaparado la investigación-acción actual.

Todas estas cuestiones, nos dice el propio autor del artículo, tienen que ver con una más general, la adscripción de Becoming al pensamiento moderno y las críticas provenientes del pensamiento postmoderno. Sin embargo, para Carr, a pesar de esas críticas y de aportaciones que deben ser incorporadas desde ellas, la idea de emancipación y de investigación-acción crítica sigue teniendo vigencia como procesos inacabados históricamente situados.

El tercer artículo de la monografía, La investigación-acción crítica y nosotros (que te quisimos tanto) de César Cascante, revisa lo que para Carr era la parte práctica de la Teoría Crítica, es decir, la investigación-acción crítica. Partiendo de la evolución de la investigación-acción crítica en el Estado español que la ha llevado a convertirse mayoritariamente en un instrumento de la llamada Nueva Economía, y tras analizar de la mano de David Harvey las principales consecuencias de las políticas neoliberales en torno al valor de uso y el valor de cambio de la mercancía educación, así como la tarea de deslegitimación del metarrelato neoliberal que han venido realizando diversos movimientos sociales, el autor reconceptualiza desde el análisis político del discurso de Foucault y Laclau la propia Pedagogía Crítica. Desde esta reconceptualización de la Pedagogía Crítica, abandonando los postulados de Habermas, plantea la investigación-acción crítica como el análisis político de los discursos de los educadores y educandos.

El cuarto artículo de la monografía ¿Una Pedagogía sin atributos?, escrito por Estanislao Antelo y Silvia Serra, es la aportación que más claramente se distancia de la Pedagogía Crítica. Tras hacer un breve recorrido de su paso por la Pedagogía Crítica, los autores, a partir de una cita de Tomaz Tadeu da Silva ( La Pedagogía de los monstruos…) hacen una crítica al sujeto crítico de la Pedagogía Crítica equiparándole con el sociólogo crítico de la educación que desde su posición soberana, libre de los constreñimientos que producen la comprensión turbada de la sociedad que tienen los individuos comunes, ve a la sociedad como se ve un mecanismo de relojería, tornándose apta, así, para concertarla. Por otra parte plantean, interrogando a la Pedagogía Crítica, como la crítica a los sistemas educativos nacionales habilitaron lo que ocurrió en los años noventa: un estado débil y la aparición de un sujeto que se convierte en una especie de empresario de sí. En este sentido, hoy se vive en la ambigüedad de develar ciertas condiciones ocultas en las prácticas de los sistemas educativos y añorar un estado más fuerte, con más presencia, más “eficaz”. Tras revisar a continuación la noción misma de critica llegan a la idea de que la Pedagogía Crítica en su momento produjo efectos desestabilizadores en las certezas de la Pedagogía pero ahora la sensación es más bien la contraria: sus herramientas conceptuales parecen haber perdido su capacidad de intervenir. Por último proponen lo que llaman una pedagogía sin atributos: si la pedagogía es pensamiento, para ser crítica debería asumir la condición del pensamiento crítico, es decir, poner en juego aquello que todavía no ha sido pensado, para producir efectos cuando interviene sobre lo que ya ha estado pensado.

El quinto texto que compone la monografía, Reflexiones críticas y autocríticas sobre Pedagogía Crítica de Paz Gimeno, se centra en el análisis de la situación actual del pensamiento crítico en el sistema educativo español. En este texto se señalan algunos de los condicionantes que socavan esta orientación escolar crítica, desde los que corresponden a un sistema educativo colonizado por el sistema económico, hasta los bucles político-educativos que han entrelazado una ideología seudo-progresista y una práctica neoconservadora, y que, en la actualidad, han derivado en una “plana” realidad capitalista. Sin embargo, a pesar de ello, el artículo plantea la necesidad de mantener una “resistencia” crítica aunque sea minoritaria que constituya un espacio simbólico donde se pueda ubicar el germen de los cambios sociales.

El artículo de Consol Aguilar que viene a continuación, La Tertulia Literaria Dialógica de LIJ en la formación inicial de maestros y maestras constituye una respuesta práctica a lo que para la autora puede entenderse como Pedagogía Crítica. El artículo explica su experiencia de tertulia Literaria Dialógica de Literatura Infantil y Juvenil en la formación inicial de maestros y maestras. La lectura dialógica es también emancipadora en el sentido freiriano: la lectura de la palabra que lleva a la lectura del mundo, favoreciendo un pensamiento crítico, plural y diverso que nos enriquece a todos y a todas. En esta experiencia la voz protagonista del estudiantado es imprescindible en la construcción intersubjetiva del significado de los textos e imágenes. Es una lectura transformadora, que nos enriquece, como estudiantado y profesorado, desde una concepción crítica de la educación.

Cierra la monografía un artículo que en realidad es una entrevista-conversación con tres personas que han sido protagonistas desde los años ochenta en el devenir de la Pedagogía Crítica en España: Martin Rodríguez Rojo, Julio Rogero y José Mª Rozada. Nos parecía imprescindible que en la monografía estuviera presente también el lado más personal de lo que ha supuesto la Pedagogía Crítica en el Estado español, entre otras cosas para acercar lo que nos pasa a lo que pasa, para romper de alguna forma la división entre lo subjetivo y lo objetivo, la experiencia y el análisis. Por otra parte esta entrevista, que hemos titulado Alrededor de nuestras pedagogías críticas, representa bien la idea de la monografía: la de buscar un tiempo y un espacio para que los que hemos estado en la Pedagogía Crítica volvamos a encontrarnos para hablar de ella sin más propósito que el de iniciar un diálogo que pueda ser ampliado a todas y todos. Cómo se puede apreciar en el texto que recoge la entrevista, los tres participantes narran su experiencia desde los años ochenta hasta llegar al momento actual, sin por ello dejar de hacer sus propios análisis con la madurez que proporciona casi siempre el paso del tempo y la honradez intelectual que siempre les ha caracterizado.

Queremos acabar esta presentación señalando algunas cuestiones para el debate que surgen de nuestra propia interpretación de los artículos que constituyen esta monografía.

Una primera cuestión tiene que ver con la trayectoria que ha seguido en los últimos treinta años la Pedagogía Crítica. Si hay un concepto comúnmente utilizado dentro de la variedad de planteamientos que pueden encontrarse en ella, este es el de hegemonía.

Cómo es bien sabido este concepto, atribuido a Gramsci en la propia bibliografía de la Pedagogía Crítica y en general, ha constituido, junto con otros del marxista italiano, uno de los referentes de lo que se ha llamado el marxismo cultural. El marxismo cultural, sin embargo, tiene una trayectoria que apenas ha tenido desarrollo en la Pedagogía Crítica.

Sin ánimo de hacer un recorrido completo de su desarrollo podemos señalar algunos hitos significativos en su trayectoria. Edgard P. Thompson en su conocido libro La formación de la clase obrera en Inglaterra siguiendo a Gramsci critica el determinismo teleológico del concepto de lucha de clases para vincularlo a cada situación histórica y lo abre así al concepto de experiencia; Raymond Williams enlazando con este planteamiento inaugura los Estudios Culturales abriendo un campo de trabajo que será seguido por Stuart Hall y Richard Hoggart -que desde sus inicios está ligado a la tarea educativa- y que el propio Williams vincula con la semiótica de Bajtin; Laclau y Mouffe en Hegemonía y estrategia socialista siguen esta trayectoria y van recogiendo buena parte del aporte posmoderno de los Foucault, Derrida o Deleuze.

Aunque en algunos de los autores que podemos adscribir a la Pedagogía Crítica están presentes estos aportes, no es menos cierto que buena parte de la Pedagogía Crítica ha seguido un camino más corto en todos los sentidos. Un camino más corto que puede tener que ver con la recepción de Habermas que no necesita, cuando no se opone, a esos planteamientos, que le basta más con una distinción menos compleja de los intereses constitutivos del saber o de los grupos con procedimientos de participación e igualdad en la información.

Como una de las derivaciones de esta perspectiva más corta, se produce también en el seno de la Pedagogía Crítica el enfrentamiento entre el pensamiento moderno y el postmoderno. Un enfrentamiento que, sin entrar ahora en el fondo de la cuestión, resta posibilidades de renovación a las fuentes teóricas de la Pedagogía Crítica y establece prejuicios sobre aportaciones que pueden ser etiquetadas de modernas o postmodernas. Estos prejuicios cuando no afectan a los autores señalados como postmodernos y, por lo tanto, sin más como relativistas en sentido peyorativo, afecta a los que se confiesan marxistas sin ambages. Las consecuencias son entre otras, que la obra de muchos autores que están haciendo interesantes estudios sobre la economía, la sociedad, la política o la cultura de nuestro momento histórico con un compromiso social innegable no reciben la atención adecuada (podemos nombrar entre muchos otros, a David Harvey, Enrique Dussel o Boaventura de Sousa Santos, citados en esta monografía). Y también algo paralelo y aún más grave, la ausencia de un debate real que vigorice más allá de las etiquetas y las ignorancias, lo que podemos hacer en cada lugar y en este momento histórico para contribuir desde la educación a lo que entendamos por el bienestar general en nuestro planeta.

Esta suerte de empobrecimiento teórico de la Pedagogía Crítica, a la que no es ajena su mercantilización y la consecuente necesidad de venta de productos con etiqueta que sean fácilmente asimilados por sus compradores, tiene también sus consecuencias en lo que podemos considerar su vertiente práctica.

Si la investigación-acción que fue el referente práctico de la Pedagogía Crítica en su versión derivada de la Ciencia Social Crítica, ya se inicio ignorante de la investigación-acción participativa que existía anteriormente desde finales de los años sesenta en diversos continentes (Congreso de 1977 en Cartagena de Indias) ha seguido así en buena parte. Su desarrollo, sus autores, sus experiencias, siguen siendo desconocidos, siguen estando clasificados en otros campos un tanto al margen del mundo escolar, del mundo académico más ligado a la investigación en la escuela.

Sirva entonces esta monografía, en la medida que sea posible, para retomar el debate sobre la Pedagogía Crítica más allá de su etiqueta, para enfrentar sus problemas abriéndose a lo que ha ido dejando por el camino e intentar responder desde la educación a la necesidad planetaria cada vez más insoslayable de un mundo más justo para todas y todos. 


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RESUMEN: En este artículo se hace una breve presentación de la monografía Pedagogía Crítica, treinta años después. Con él se pretende aproximar al lector a su contenido haciendo algunas reflexiones generales que encontrará concretadas en los demás artículos que componen la monografía.

PALABRAS CLAVE: Pedagogía Critica, Investigación-acción crítica

ABSTRACT: This article is a brief presentation of the monograph Critical Pedagogy, thirty years later. It aims to bring the reader to your content by making some general reflections find materialized in the other articles in the monograph.

KEYWORDS: Critical pedagogy, Critical action research


Las Pedagogías Críticas hoy ¿Qué ocurrió con las Pedagogías Críticas?




Editorial


Entre mediados de los setenta y principios de los noventa del pasado siglo surge en el estado español un movimiento social y pedagógico al que llamamos Pedagogía Crítica. Es un movimiento desigual, según territorios, complejo en muchos aspectos de su fundamentación y sus prácticas, y plural en cuanto a sus agentes. Como todo movimiento social, es deudor de su tiempo histórico. El dictador murió en 1975 y en los contextos de la clandestinidad se fraguaba por aquellos años el discurso de las nuevas posibilidades: desde el anticapitalismo hasta la democracia burguesa. Y en ese discurso la escuela tenía un claro protagonismo social y el maestro un claro componente militante. O se está con la reproducción -Tonucci publica su conocido dibujo de "La Máquina de la Escuela" en 1975-, o se está por la emancipación -conocimos una versión policopiada con una "vietnamita" [1] de La Pedagogía del Oprimido, en 1973-.

El movimiento de la Pedagogía Crítica se cultivó a la vez en distintos lugares del campo social. A la sombra de algunas iglesias, en las mesas de incipientes organizaciones sindicales, en las reuniones del movimiento asociativo vecinal de los barrios obreros, en el proyecto de algunas editoriales, en los grupos de maestros y maestras organizados para la renovación y el cambio educativo, en las aulas de algunos profesores universitarios. 


Nunca fue un movimiento hegemónico, pero contribuyó significativamente a la contrahegemonía. Poco a poco la presencia de libros, la convocatoria de Congresos, Encuentros y Seminarios, el desarrollo de investigaciones, la conexión internacional, la apertura académica y el desarrollo de programas políticos y sindicales, fue dando sentido y reforzando las prácticas que en el aula desarrollaban grupos de maestros y maestras comprometidos. 

La Pedagogía Crítica, con todos los matices que se quiera respecto a la debilidad o a la fuerza, era un movimiento de ida y vuelta entre una práctica crítica y una teoría crítica. Entre una crítica de la práctica y una práctica de la crítica. La formación inicial y permanente del profesorado se impregnó de ese movimiento. El debate sobre el curriculum y su renovación, también. La relación entre docencia y curriculum cobra una nueva perspectiva: ni puede haber neutralidad, ni puede haber fragmentación entre desarrollo curricular y desarrollo profesional. Al positivismo eficientista le sale una piedra en el zapato con la teoría de la relación entre intereses y conocimiento. Citemos sólo un libro: Teoría Crítica de la Enseñanza, la traducción y publicación en 1988 del Becoming Critical que W. Carr y S. Kemmis publicaron en la Universidad de Deakin, en 1983. Su influencia en la investigación curricular y la formación docente, con las propuesta de investigación-acción como modelo de desarrollo profesional crítico fue considerable en el interior del movimiento de la Pedagogía Crítica.

En el Estado Español algunas Escuelas de Verano convocadas por los Movimientos de Renovación Pedagógica fueron un importante amplificador de este movimiento. Las propuestas iniciales en el interior de estos movimientos, que tenían en la educación popular y las propuestas de Freinet y Freire una base importante, se complementan con nuevas aportaciones del discurso crítico. 
Las Escuelas de Personas Adultas, algunas enraizadas en barrios obreros con tradición combativa, fueron otro espacio de cultivo de estas pedagogías. 

En el inicio de los noventa, compañeros y compañeras del Departamento de Didáctica de la Universidad de Valladolid organizan cuatro simposios internacionales sobre "Teoría crítica e investigación-acción" en el que diferentes grupos de profesores e investigadores presentan teorías y prácticas para el cultivo de las pedagogías y los curricula críticos. La revisión de sus Actas muestra la vitalidad y el deseo de futuro del discurso de la Pedagogía Crítica. Conviene matizar, sin embargo, que hubo un pensamiento más elaborado en algunos sectores de la Academia, en algunos CEPs y en algunos grupos pedagógicos, y otro pensamiento tal vez más intuitivo en muchas prácticas pedagógicas que se reclamaban de la Pedagogía Crítica. 

¿Qué pasó desde entonces? ¿Qué queda hoy de ese discurso? ¿Qué se ha trasformado en él? ¿Cómo ha evolucionado? ¿Qué pasó con quienes lo sostenían en sus reflexiones, sus investigaciones, sus prácticas docentes? Tres o cuatro décadas después, en un contexto socio-político y económico muy distinto -ni el capitalismo es lo que era ni tampoco los anticapitalistas parece que lo son- ¿es posible la Pedagogía Crítica? ¿Es necesaria? ¿Qué autores, qué grupos, qué prácticas, son hoy la posible referencia de este movimiento? 

Estamos viviendo una época en que el capitalismo muestra su rostro más salvaje y la pedagogía no puede mirar hacia otro lado. Recuperar y repensar hoy aquellas miradas, actualizar los discursos, encontrar nuevas alianzas y estrategias es, ahora mismo, una tarea urgente. 

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[1] La vietnamita era un artefacto de fabricación casera con el que se multicopiaban en la clandestinidad los panfletos, revistas y periódicos de quienes combatían la dictadura.