Inclusive Education today: scenarios and protagonists

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70 (25,1) April 2011

This coming issue, entitled Inclusive Education today: scenarios and protagonists, is devoted to the analysis of inclusive education and the more recent concerns and developments on this topic in a number of countries around the world. Today, schools deal with a plethora of different audiences, students and families from different social, cultural, and ethnic origins, and also students with disabilities, who all see in education the way to get access to better social and economic opportunities. Inclusive schools have become key in this regard for the social inclusion of the most vulnerable social groups; one of the most important ways through which these schools are doing so is through the creation and sustainment of strong educational communities.

The current special issue is composed of an editorial and ten articles focused on different aspects of inclusion in education (click here). The authors represent nine different universities, and their contributions lead us to rethink the scenarios of inclusive education through the voices of their protagonists. Overall, the monograph seeks to contribute to and extend the debate on inclusion in education. Crucially, the issue shares successful experiences of inclusive education worldwide, thus giving tools to schools and communities to undertake transformations that increase educational success for all students.

This monograph has a seminal contribution from Len Barton, founder of Disability and Society and the British Journal of Sociology of Education and of the book series on Disability, Human Rights and Society. Barton introduces a theoretical framework for the monograph drawing on his large experience on research in inclusive education. There is also a contribution by Michael Fielding, a well-known scholar within the Students Voice movement. The influence of this movement has increased over the last years, and it joints a number of experiences of school improvement aimed at fostering students’ participation, discussion, and dialogue in schools. This is the first article by Fielding to be published in Spanish, and will appear in this issue of the Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado (The article is also available in English: click here).

In addition, this issue provides examples of inclusive practices worldwide, includes the analysis of specific measures in the way to inclusive education, and deepens on the potentiality of taking on a community perspective on this topic. In line with the main topics of the Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado (RIFOP), this special issue dedicates articles to teacher education, this time in relation to how it can contribute to improve inclusion in schools as well as how needs in schools should inform teacher education.

Finally, consistent with criteria of research quality in educational sciences, this special issue has an international, interdisciplinary, and practice informative approach. With the publication of research articles, case studies, and empirical discussions, this RIFOP special issue on educative inclusion sheds light on important contemporary concerns and challenges in education while at the same time raises awareness regarding which new research topics in inclusive education are of central concern in communities worldwide.

El Chaparral: Escuelas capaces de convencer, de contagiar, de inspirar...


Y es que gota sobre gota somos olas que hacen mares
Gotas diferentes pero gotas todas iguales
Y una ola viene y te dice
Somos una marea de gente todos diferentes remando al mismo compás
(Mensajes del agua - Macaco)

El reciente lip dub (febrero 2011) del Colegio El Chaparral, Cala de Mijas (Málaga), ofrece uno de esos escenarios que invitan a pensar en Otra escuela posible.

Es, también, un acto simbólico de adhesión a los principios y valores de la Carta de la Tierra, además de una experiencia colectiva de psicomotricidad envolvente.

Se trata de un vídeo musical creativo y divertido, de una experiencia colectiva en la que se sincronizan cuerpos, rostros, gestos, palabras, acciones y movimientos... al son de Mensajes del agua, la canción de Macaco, mientras sus protagonistas entran en estado de flow: impulsados por la emoción emergen, fluyen y se dejan arrastrar por la corriente...

En la breve presentación de este lip dud se destaca que todos y todas somos diferentes y que sólo si somos capaces de remar al mismo compás, de trabajar junto a quienes tenemos al lado, de cuidarnos mutuamente y de esforzamos por compartir nuestros destinos..., podremos tener un futuro como especie en este planeta.


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Letra de la canción "Mensajes del Agua"
(Macaco)

Y que le voy a hacer si yo, amo lo diminuto.
Y que le voy a hacer si yo, no quiero que el oceano sea tan profundo.
Y que le voy a hacer si yo, de pequeño encontré la fuerza de mi mundo
Y que le voy a hacer si yo, si yo pienso que ellos y nosotros sumamos uno
Que le voy a hacer
Y es que gota sobre gota somos olas que hacen mares
Gotas diferentes pero gotas todas iguales
Y una ola viene y dice

Somos una marea de gente todos diferentes remando al mismo compás
Y es que somos una marea de gente todos diferentes remando al mismo compás

Y una ola viene y dice
Parece que te sigue
y el mundo repite

Y que le voy a hacer si yo, nací en el mediterráneo
Y que le voy a hacer si yo, perdi las gotas de tu llanto
De tus gotas me inunde transparencias en mi sed soñe torrenciales de amor y fe
Como lluvia de primavera borrando grietas igualando mareas
Y es que gota sobre gota somos ola que hace mares
Gotas diferentes pero gotas todas iguales
y una ola viene y dice

Somos una marea de gente todo diferente remando al mismo compás
Y es que somos una marea de gente todo es diferente remando al mismo compás

Y una ola viene y te dice
Parece que te sigue
Y el mundo repite

Para Mónica con cariño...

Y una ola viene y te dice
Parece que te sigue
Y el mundo repite

Summerhills, o la articulación entre psicoanálisis y educación (J. E. Palomero)













Pétalos de pruno sobre jardín de arena


Les enfants de Summerhills (Documental)


Dice Eric Kandel, Premio Nobel de Medicina y Fisiología (2000), que: “Acerca de la mente, no hay todavía concepción más coherente e intelectualmente satisfactoria que el psicoanálisis”.




¿Sigue vigente, hoy, el psicoanálisis?

Sigmund Freud, neurocientífico, psiquiatra, profesor universitario, filósofo, escritor, candidato al Premio Nobel de Medicina, y al de Literatura por sus escritos en prosa elegante y precisa, Premio Goethe de Literatura, fundador del psicoanálisis (1894)…, nació el 6 de mayo de 1865 en Freiberg (actual Príbor, República Checa), que entonces formaba parte del Imperio Austrohúngaro. A los tres años se trasladó a Viena con sus padres, ciudad en la que vivió la mayor parte de su vida y en la que convirtió el diván en el icono de una corriente de pensamiento que revolucionó la percepción del ser humano en el siglo XX. Murió el 23 de septiembre de 1939, en Londres, donde se exilió un año antes de su muerte, como consecuencia de la persecución nazi a raíz de la anexión de Austria al Tercer Reich.

Freud, el fundador del psicoanálisis, el gran arqueólogo del inconsciente, el descubridor de la sexualidad infantil, el padre de la interpretación de los sueños …, fue uno de los personajes más influyentes del siglo XX, y su poderoso legado sigue estando hoy más vivo que nunca. Con sus intuiciones geniales y con sus desaciertos, sacralizado por unos y demonizado por otros, el psicoanálisis continúa hoy en el ojo del huracán, provocando fascinación y rechazo, generando debate y controversia. Defendido por los herederos intelectuales del fundador, divididos hoy en mil escuelas y rechazado por amplios sectores de la comunidad científica internacional, que decretó su muerte de forma inapelable, tras una larga exégesis, el psicoanálisis encuentra hoy a algunos de sus mejores valedores en quienes quieren refundarlo desde un diálogo emergente con la psicología cognitiva y con las neurociencias.

Como ya hemos señalado en otra ocasión (Palomero y Fernández): “El ser humano es un ser sumamente complejo, cuyo comportamiento exige explicaciones interdisciplinares, multifactoriales y pluricausales. No en vano somos hijos de nuestros genes y producto de los circuitos neuronales que pilotan el control de nuestro organismo, a la vez que fruto de los procesos dialécticos de la historia y la cultura; hijos, por tanto, de los ambientes pasados de adaptación de la especie, y a un mismo tiempo de los contextos actuales (geográficos, políticos, jurídicos, económicos, tecnológicos, religiosos, familiares, escolares, sociales…) en los que nace y crece cada ser y grupo humano concreto.

Somos, ya desde niños, máquinas especializadas en procesar información, así como pequeños científicos que construimos teorías explicativas de la realidad; y a la vez, el resultado permanentemente inacabado de nuestra experiencia, de procesos de condicionamiento, de refuerzos y castigos, de aprendizaje por imitación de modelos…

Somos, también, fruto de nuestras propias expectativas y de nuestros pensamientos, motivaciones y creencias. Y somos, además y al mismo tiempo, hijos de nuestros propios fantasmas inconscientes, que impulsan de forma dinámica y dialéctica nuestro propio destino desde el poder oculto y silencioso del eros y el thanatos, del placer y la realidad y de los conflictos internos…, que tan ocultos como presentes, soterrados bajo el tipp-ex de la censura, dan cuenta cabal de nuestra historia personal y colectiva y dirigen en buena medida nuestra existencia.

Y somos, finalmente, el resultado de múltiples mecanismos y procesos de comunicación, cuyas raíces más primitivas se insertan en la necesidad de relación y de afecto que tiene el ser humano desde su nacimiento, explicitado en primera instancia a través del diálogo corporal y emocional que mantiene el niño con su madre durante los procesos de maternaje, allá en los albores de la infancia, una experiencia radical y primitiva que predestina al ser humano al entendimiento, a la comunicación y al diálogo.”

Freud descubrió una parte sustancial de este entramado: que el ser humano es un ser de precariedades, silencios, ausencias y faltas…, rodeado de bárbaros y de fantasmas que le asaltan desde fuera y desde dentro, mediatizado por sus dos instintos básicos, el eros y el thanatos. El psicoanálisis ha puesto de manifiesto que, tanto en el plano individual como en el colectivo, los humanos somos narcisistas, voyeuristas, exhibicionistas, masoquistas, sádicos…, y que son estas patologías las que explican en buena medida el comportamiento de las personas y de los grupos…

¿O no es cierto que la violencia está presente en todas partes? En las calles, en la prensa, en las pantallas de televisión, en el cine, en las videoconsolas, en internet…, en la economía y en los mercados, en las leyes, en los gobiernos, en los ejércitos, en las instituciones, en las familias, en las aulas… ¿No es cierto que vivimos instalados en un mundo lleno de violencia directa y de y de violencia estructural?, ¿que nuestra cultura está marcada por el terrorismo y las guerras en general?, ¿que la gente se ataca, se insulta y se grita en los diferentes escenarios mediáticos de la aldea global?, ¿o que los políticos practican de forma descarada y sistemática el insulto y la descalificación? Y, en otro orden de cosas: ¿No tienen mucho de ataque contra uno mismo la depresión, los problemas con la autoestima o los trastornos de la alimentación, por citar tan sólo algunos ejemplos?

Nuestra historia personal y colectiva está atravesada por el thanatos, por los bárbaros que nos atacan desde dentro y desde fuera, pero también por el eros: ¿O no es verdad que la mayor parte de las canciones que escuchamos, las películas que vemos y las novelas que leemos hablan de sexo?, ¿que la sexualidad inunda y sobrevuela nuestras vidas?

Por todo ello, el psicoanálisis sigue siendo hoy un instrumento epistemológico fundamental para comprender los acontecimientos pasados y recientes, y para entendernos mejor a nosotros mismos. Capaz de aportar explicaciones sobre el individuo y sobre la sociedad. De arrojar luz sobre nuestros conflictos intrapsíquicos, sobre nuestro mundo interior, sobre nuestro último fracaso amoroso, sobre nuestra vida emocional; de ayudarnos a convivir con los dragones del miedo y la duda y con todos nuestros fantasmas internos, que nos atenazan. Capaz de explicar, también, el terror político silencioso, el choque de civilizaciones, las matanzas de Ruanda o el terror de Israel y de Gaza; o el 11- S y el 11-M, o los atentados de Londres y la guerra de Irak…

Pero aún más, el psicoanálisis es también una herramienta de transformación, porque se propone cambiar el estado de las cosas, en el plano íntimo y en el plano social, a partir de una profunda toma de conciencia de la realidad, si es que se nos permite explicitar esta última cuestión en términos marxistas.

Finalmente, es nuestra condición de sujetos lo que nos constituye de forma más íntima y radical. Por ello, nuestra subjetividad no puede quedar fuera de los espacios del saber, porque una ciencia que excluye nuestro ser más esencial, estaría situada al margen de la realidad y sería, en consecuencia, una ciencia delirante. En eso consiste precisamente el delirio, en una pérdida de contacto con la realidad.

La vigencia del psicoanálisis tiene que ver con esa necesaria interrogación por la subjetividad, que nos permite una mejor comprensión del mundo en que vivimos y de nuestro propio espacio vital. En este sentido, el psicoanálisis sigue siendo hoy un exigente método de exploración de nuestro mundo interior, frente a las alienaciones del neoliberalismo y la economía de mercado, que privilegian la productividad, la eficacia y los resultados, y que demandan un hombre irreflexivo, simplón y sin conflictos, y una solución narcótica para los males del alma.

Más aún, el psicoanálisis sigue vigente hoy porque, como ha resaltado Élisabeth Roudinesco, la emoción y el deseo no pueden reducirse a una fórmula química, ni nuestras capacidades cognitivas a una simple red neuronal. Y porque a pesar de la indiscutible utilidad de los actuales medicamentos psicotrópicos, éstos no pueden liberar al ser humano del sufrimiento, la violencia, la soledad, la muerte, la ausencia, el silencio, la insatisfacción, la tristeza, el odio, el miedo, los celos…, ni de los traumas, fracasos o carencias, ni de los conflictos entre razón y corazón, o entre ética y deseo…

Freud, el fundador del psicoanálisis, el gran arqueólogo del inconsciente, fue uno de los personajes más influyentes del siglo XX. Sus teorías marcan las fronteras de un antes y un después en la comprensión de la naturaleza humana, la cultura, el arte, la religión… Con sus agudas observaciones, aportó un conjunto de hipótesis que abrieron nuevos caminos en diferentes esferas del comportamiento humano, y que han supuesto un fuerte estímulo para la investigación.

El psicoanálisis es, por otro lado, la más popular de las doctrinas psicológicas. Forma parte de nuestra cultura. Ha dejado su huella en ámbitos tan diversos como la neurología, la psiquiatría, la psicología, la pedagogía, la sociología, la filosofía, la hermenéutica, la antropología, la historia, la religión, la literatura, el arte, el cine…


Las críticas a Freud: sus detractores

Quienes discrepan de Freud aseguran que sus teorías no son más que el producto final del autoanálisis de su personalidad. Sus detractores consideran que el perfil científico del psicoanálisis es similar al de la astrología frente a la astronomía, o al de la alquimia con respecto a la química, y lo incluyen, así, en el campo de las pseudociencias.

Pocas teorías han sido tan criticadas, y con tanta dureza, como el psicoanálisis. El lector podrá encontrar un juicio sumarísimo a Freud en Le Livre noir de la psychanalyse, publicado en septiembre de 2005 por Catherine Meyer y una cuarentena de colaboradores de distintos países y especialidades, obra que fue contestada un par de meses después, de forma también fulminante, por Elisabeth Roudinesco (Pourquoi tant de haine? Anatomie du Livre noir de la psychanalyse, 2005), la brillante historiadora, psicoanalista y directora de Investigaciones en la Universidad París VII, y un poco más tarde por Jacques-Alain Miller (L’anti-livre noir de la psychanalyse, 2006), influyente psicoanalista lacaniano; o una excelente crítica, breve, pero también demoledora, en el libro de García y Sevilla Anàlisi de la Psicoanàlis (1985). O consultar Decadencia y caída del imperio freudiano, de Hans Eysenck (2004), uno de los psicólogos más prolíficos del siglo XX, cuya teoría de la personalidad sugiere, curiosamente, un intento de síntesis entre Carl Jung y el conductismo. Eysenck recopiló y criticó todos los estudios sobre la efectividad del psicoanálisis, llegando a la conclusión de que el tratamiento psicoanalítico no supone ninguna mejora sobre la tasa de remisión espontánea de las neurosis. También en Le Livre noir de la psychanalyse se niega, a lo largo de sus 800 páginas, la eficacia terapéutica del psicoanálisis, en favor de los tratamientos cognitivo conductuales; se acusa a Freud de ser el creador de una pseudociencia sin fundamentación empírica, de haber falsificado informes, de forzar sus interpretaciones para ajustarlas a sus hipótesis y de no entender la sexualidad femenina.


El redescubrimiento del psicoanálisis por los neurocientíficos y psicólogos cognitivos

Eric R. Kandel (Viena, 1929), Premio Nobel de Medicina y Fisiología (2000) por sus investigaciones sobre la memoria, neurobiólogo de la Columbia University de Nueva York y buen conocedor del psicoanálisis desde su juventud (no en vano quiso ser psicoanalista), caracteriza a Sigmund Freud como un gigante y un gran investigador del siglo XX. En dos famosos artículos sobre las relaciones entre psicoanálisis y neurociencias, publicados hace unos años en el American Journal of Psychiatry (Kandel, 1998; 1999), reclama de forma explícita un diálogo entre neurología y psicoanálisis, con el objetivo de proporcionar fundamentos empíricos y conceptuales más sólidos a las teorías freudianas y desarrollar nuevas investigaciones y teorías psicoanalíticas, para así poder alcanzar una mejor comprensión de la mente humana y proporcionar un nuevo marco intelectual a la psiquiatría.

Destaca que “acerca de la mente, no hay todavía concepción más coherente e intelectualmente satisfactoria que el psicoanálisis”, y que a pesar de que algunas de sus tesis centrales sobre la sexualidad y la mujer sean consideradas falsas por muchos investigadores en el momento actual, “son revolucionarios sus descubrimientos del inconsciente, de la sexualidad en la infancia temprana y de la interpretación de los sueños, así como del hecho de que una escucha especializada permite introducirse en el inconsciente del paciente” (Kandel, 1999).

En consonancia con lo anterior, aunque lejos aún de un consenso general entre unos y otros en diferentes ciudades del mundo se han formado redes de investigación interdisciplinar que unen los campos de la neurología y el psicoanálisis, y que han dado origen a la Sociedad Internacional Neuropsicoanalítica. Fundada en Londres, en julio de 2000, por Mark Solms, neuropsicólogo, y Jaak Panksepp, neurólogo que trabaja en el campo de las emociones, la Sociedad Internacional Neuropsicoanalítica alienta actualmente a 25 grupos de investigación en el ámbito del neuropsicoanálisis, instalados en diferentes ciudades de Europa, América del Norte y Sudamérica. Por otra parte, celebra anualmente un congreso sobre temas de mutuo interés para las neurociencias y el psicoanálisis y publica, también, la prestigiosa revista Neuro-Psychoanalysis, a cuyo Consejo Editorial pertenece la plana mayor de la actual neurología del comportamiento, así como un nutrido grupo de prestigiosos psicoanalistas.

El redescubrimiento del psicoanálisis está directamente vinculado con las recientes investigaciones en el ámbito de las neurociencias, que están permitiendo encontrar pruebas que avalan algunas de las teorías de Freud. Así lo destaca Mark Solms, neuropsicólogo de la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y codirector de Neuro-Psychoanalysis, en un reciente artículo publicado en la revista Investigación y Ciencia, que lleva por título Vuelve Freud. En él, Solms (2004) señala: 1) Que los neurólogos están encontrando pruebas que avalan algunas de las teorías de Freud y que, a la vez, están atando cabos acerca de los mecanismos subyacentes a los procesos mentales que describió; 2) Que los neurólogos están cayendo en la cuenta de que las descripciones biológicas del cerebro resultan más coherentes si se las integra en las teorías psicológicas que Freud enunció hace un siglo; 3) Que hoy las investigaciones confirman cada vez más la existencia y la importante función de los procesos mentales inconscientes; 4) Que los neurólogos creen que los mecanismos instintivos que rigen la motivación humana son aún más primitivos que lo que Freud se imaginó cuando hablaba del ello, puesto que los hombres compartimos con nuestros parientes los primates, y con todos los mamíferos, sistemas básicos de control de las emociones; 5) Que las investigaciones más recientes han revelado que el contenido de los sueños responde a mecanismos emocionales primarios y que, en consecuencia, la teoría de que soñamos para satisfacer deseos reprimidos o suprimidos podría ocupar de nuevo un lugar central en las investigaciones sobre el sueño; y 6) Que, finalmente, para los neurólogos a quienes entusiasma la reconciliación de la neurología con la psiquiatría no se trata de demostrar si Freud estaba o no en lo cierto, sino de establecer, como propugna Kandel, un nuevo marco conceptual para la psiquiatría, que permita concluir la tarea iniciada por el fundador de la psicología profunda.

Efectivamente, como destaca Hugo Bleichmar (1999), “Contrariamente a lo que cierta literatura de orientación biologista intenta hacer creer, los hallazgos recientes de la neurociencia, lejos de entrar en contradicción con las principales tesis psicoanalíticas, ofrecen, en cambio, un sólido apoyo a las mismas. Los descubrimientos sobre el doble procesamiento cognitivo y emocional, uno inconsciente, automático, de respuesta inmediata, dependiente de los sistemas subcorticales (básicamente, de la amígdala cerebral y núcleos del llamado lóbulo límbico) y otro que es consciente y pasa por la corteza cerebral, muestran que la tesis del inconsciente como radicalmente diferente de la conciencia ya no es solamente defendida por los psicoanalistas. Neurocientíficos de la talla de LeDoux, Damasio, Bechara, Cahill, Gazzaniga, entre otros, aportan pruebas de la importancia de los procesos inconscientes. Se ha abierto un diálogo entre psicoanalistas y neurocientíficos en el que los participantes, sin abandonar sus respectivos dominios de pertinencia, tratan de ver cómo el trabajo colaborativo permite entender mejor la complejidad del funcionamiento mental, en especial el entrelazamiento entre, por un lado, el nivel simbólico de la mente humana, marcada por los discursos, por el lenguaje, por las identificaciones, por las relaciones con los seres significativos, y, por el otro, los procesamientos cognitivos y emocionales influenciados por las estructuras neurohormonales”.

Pero no son sólo los neurocientíficos quienes aspiran al redescubrimiento del psicoanálisis. Está emergiendo, igualmente, “Un camino cognitivo al psicoanálisis” (Herreros, 2002). Efectivamente, los psicólogos cognitivos y cognitivo-conductuales se están lanzando también al empeño de recuperar, reformulándolas, las aportaciones del fundador de la psicología dinámica, como se pone de manifiesto en el libro Affect regulation, mentalization, and the development of the self, de Peter Fonagy y colaboradores (2002), en el que sus autores proponen la teoría del aprendizaje y los mecanismos de bio-feedback para ilustrar y enriquecer la teoría psicoanalítica. Y otro tanto se puede decir de la terapia cognitivo analítica (Ryle, 1995), integrada dentro de lo que hoy día se llaman modelos integradores de psicoterapia (Mirapeix, 1994). Ampliamente utilizada por el Sistema Inglés de Salud Pública, esta terapia, influenciada por diferentes escuelas, utiliza conceptos derivados de la teoría de las relaciones objetales desarrollada por Fairbain (1962), si bien reformulando la teorización psicoanalítica en términos cognitivo-conductuales.


Psicoanálisis y educación
En lo que se refiere al ámbito de las Ciencias de la Educación, el psicoanálisis ha hecho numerosas aportaciones, entre las que destacan las siguientes: El papel que juega la infancia en la estructuración de la personalidad adulta. El descubrimiento de la sexualidad infantil y sus etapas. El influjo de los climas emocionales en el desarrollo del niño y del adolescente. El valor de la educación para la prevención de las neurosis. Su contribución al análisis de los procesos inconscientes y transferenciales presentes en toda relación educativa, tanto por parte del niño, como por parte del educador. La importancia que concede al autoconocimiento personal para el quehacer pedagógico. El énfasis que pone en la necesidad de estimular el desarrollo y crecimiento personal de los educadores. Su advertencia sobre el influjo de la represión en la formación de las estructuras neuróticas, y sobre el daño que ésta puede causar a los niños en su proceso de desarrollo. El valor de la sublimación como alternativa a la represión. Su aportación a la comprensión de los conflictos institucionales de la escuela y al conocimiento de los riesgos de un uso perverso del poder por parte del profesorado. La necesidad de replantearse, en función de todo lo anterior, los fines de la educación, así como los métodos de enseñanza y de aprendizaje.

Por otra parte, entre quienes han intentado aplicar el psicoanálisis a la educación sobresalen, entre otros, autores como Anna Freud (1895-1982), Vera Schmidt (1899-1937), Nelly Wolffheim (1869-1965), Enrique Pichon-Riviere (1907-1977), Oskar Pfister (1873-1956), José Bleger, René Lourau, Francoise Dolto (1908-1988), Mireille Cifali, Seigfried Bernfeld (1892-1953) y Alexander Sutherland Neill (1883-1973). De este último y de su célebre escuela de Summerhill nos ocuparemos con algún detalle seguidamente.


Summerhills, o la articulación entre psicoanálisis y educación












Alexander Sutherland Neill

La articulación entre educación y psicoanálisis encontró su mejor expresión en Summerhill, la escuela fundada en 1921 por Neill, que con la publicación de su primer libro sobre esta experiencia pedagógica (1960) provocó una auténtica conmoción no sólo en su país natal, Inglaterra, sino también en Estados Unidos y otros países de Europa, donde a finales de la década de los 60 ya había numerosas escuelas tipo Summerhill. Su idea esencial queda reflejada en otro de sus libros, Corazones, no solo cabezas en la escuela (NEILL, 1975), en el que defiende que la paz mundial no depende de las matemáticas ni de la química, sino de una actitud nueva y más amplia hacia la vida afectiva.

Por ello, en Summerhil se presta atención a la vida emocional y a los conflictos que pueblan nuestro inconsciente. A diferencia de lo que sucede en la escuela tradicional, se da más valor a la estabilidad sentimental que a la adquisición de conocimientos: La escuela enseña a pensar, pero no enseña a sentir, solía decir Neill al respecto.

En Summerhill impera la libertad de educación, y su principal objetivo es curar al ser humano de la infelicidad. Sus tres ejes fundamentales son la autoorganización, el autoaprendizaje y la autodeterminación de valores morales, con los que se pretende dar a los estudiantes la oportunidad de decidir por sí mismos cómo organizar su vida, sin estar sometidos a las prescripciones de las figuras de autoridad: padres y profesores; y, de esta forma, estimular la confianza, la autoestima, la creatividad, la libertad interior y la responsabilidad…, liberando a los niños del riesgo de vivir atenazados por los fantasmas del miedo, la obediencia ciega, el odio, la hipocresía, la intolerancia…

La Escuela de Summerhill estuvo muy influenciada por Homer Lane, psicoanalista estadounidense, director de Little Commonwealth, una escuela reformatorio que Neill conoció en 1917. Le llamó mucho la atención que los espacios de este centro estuviesen gestionados directamente por los propios jóvenes internos. También ejerció una enorme influencia sobre Summerhill Wilhelm Reich. Para este último, una educación excesivamente frustrante o excesivamente complaciente está abocada al fracaso, por generar, respectivamente, personas apocadas y conformistas, o sujetos socialmente inadaptados e incapaces de convivir.

Neill, discípulo de Freud y de Marcuse, se psicoanalizó con Reich, con quien mantuvo una gran amistad y una extensa correspondencia. Pensaba que la educación tradicional estimula la represión de los instintos y de la voluntad, y estaba convencido, influenciado por Freud, cuya obra conocía en profundidad, de que esta represión es la responsable de muchas de las neurosis que se manifiestan en la niñez y en la vida adulta.

La primera escuela Summerhill fue fundada por Neill en 1921, en Hellerau, cerca de Dresde (Alemania). Más tarde, se trasladó a Austria y posteriormente, en 1923, a Lyme Regis, en el sur de Inglaterra. Desde 1927, Summerhill se instaló en Leiston (Sffolk), en Inglaterra.

Neill, que llevó a cabo una interesante reforma pedagógica, es representante de la educación antiautoritaria, de la pedagogía libertaria, en su caso fundamentada en las teorías psicoanalíticas. La escuela de Summerhill, que llevó hace casi un siglo la revolución emocional a las aulas, fue pionera del movimiento de escuelas democráticas.



Dice uno de sus alumnos, Joshua Popenoe, en un libro que alcanzó una enorme difusión (Summerhill. Una experiencia pedagógica revolucionaria), que "Las emociones van por delante del intelecto. ¡Siempre!"; y que “Summerhill ha destacado por defender que los niños aprenden mejor en libertad, sin la presión de los mecanismos coercitivos y represivos presentes en la mayor parte de los centros educativos” (Popenoe, 1973, 43).

Neill, el último sobreviviente de la Educación Nueva, que floreció a principios del siglo XX, el profesor que amó a sus alumnos sin reservas y que siempre estuvo al lado de ellos, estaba convencido de que un niño debe vivir su propia vida y no la vida que sus padres quieran que viva, o la que sus educadores decidan por él. Para él es esencial la confianza en la naturaleza del niño, en su bondad intrínseca. En la Escuela de Summerhill todas las aulas son optativas, pudiendo los alumnos elegir entre asistir a clase, dedicarse a jugar o realizar actividades manuales en el taller; o entre frecuentar más unas aulas y menos otras. Finalmente, en ella los propios estudiantes discuten y elaboran sus leyes y normas, en las asambleas de cada viernes, siempre presididas por un alumno.

Summerhill, la escuela que llevó el psicoanálisis a la aulas, no sólo ha sido una de las experiencias más relevantes de la pedagogía libertaria (aún sin ser una escuela anarquista), sino que fue y sigue siendo una propuesta para la transformación de las escuelas en espacios desde los que promover la libertad, la autonomía, el autogobierno, la iniciativa y la creatividad, así como unas relaciones sociales basadas en el amor, la comprensión y el respeto.

En España, entre las experiencias inspiradas en Summerhill cabe citar las de Orellana (Fernández Cortés, 1978; 2002), Fregenal de la Sierra y Paideia - Mérida (Martín Luengo, 1978), Palomeras Bajas (Lara y Bastida, 1982; 2004) y Mesones de Isuela (experiencia esta última llevada a cabo por Juan Salanova).

Las ideas de Neill estuvieron prohibidas durante mucho tiempo en Estados Unidos y en Rusia. En su Inglaterra natal recibieron críticas demoledoras y su experiencia pedagógica fue objeto de numerosas denuncias judiciales, que no prosperaron. El espaldarazo que Erich Fromm, el autor de El arte de amar y de El miedo a la libertad, dio a Neill, en el prólogo de Summerhill, supuso el inicio del reconocimiento de esta experiencia pedagógica. “En mi opinión, señala Fromm, este libro es de gran importancia, porque representa el verdadero principio de la educación sin miedo. En la escuela de Summerhill la autoridad no disfraza un sistema de manipulaciones. Summerhill no expone una teoría; relata una experiencia pedagógica real de casi 40 años…, en la que la libertad funciona” (NEILL, 1960).

El libro fue inmediatamente traducido a diferentes idiomas y Neill fue nombrado Dr. Honoris Causa por numerosas universidades. Margaret Thatcher, sin embargo, intentó cerrar Summerhill en su etapa de Ministra de Educación de Inglaterra; también lo intentó, más recientemente, el gobierno de Blair. No lo consiguieron, gracias a la movilización que se produjo.

Finalizamos con unas citas del libro de Joshua Popenoe. Él dice que la filosofía básica de Summerhill "es que si un muchacho se siente amado y animado para hacer cuanto le plazca -con tal de que no resulte peligroso para él ni molesto para los demás- se convertirá en un adulto más feliz y maduro (1973, 43), y que, “en resumen, mis cuatro años en Summerhill, marcaron el tipo de vida que desearía seguir siempre” (1973, 117).

Hoy, Summerhill sigue siendo un desafío, puesto que, como decía Neill, la libertad es una nueva cosmovisión y una gran esperanza para este mundo demente.



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Seguidamente, portadas de libros sobre las experiencias en España citadas anteriormente e inspiradas en Summerhill.



La calidad de la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado ratificada por el Comité Científico de REDALyC (México)
















La “Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado (RIFOP)” ha cubierto satisfactoriamente los criterios de calidad editorial considerados en la metodología REDALyC, por lo que su indización ha sido ratificada por los integrantes del Comité Científico REDALyC para un período de tres años más a partir de noviembre de 2010.

El siglo XXI ya tiene su revolución

Manifestantes egipcios
Esta revolución es por dignidad
ENRIC GONZÁLEZ - El Cairo - 06/03/2011

La época del miedo ha terminado.- Las sociedades árabes aspiran a la libertad que les han negado unos dictadores ajenos a las aspiraciones de libertad de unas sociedades mayoritariamente jóvenes.

Estamos en el principio. Pero afecta a tal volumen de personas y territorio, entraña tantos posibles cambios políticos y geoestratégicos, tanto impacto potencial en la economía mundial, tanto desconcierto en las diplomacias, que cuesta imaginar que el siglo XXI depare muchos acontecimientos de este calado. Llamar a lo que está ocurriendo "revolución árabe" resulta reductivo, porque puede acabar afectando a países no árabes como Irán. También es reductivo explicar la revolución por factores económicos, aunque existan. Las revoluciones se hacen por ideas y sentimientos, y en la de ahora se alza como emblema la dignidad humana...

Las comunidades de aprendizaje: Otra escuela es posible (Rosa Valls y Ariadna Munté)

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Editorial del número 67 (24,1) Abril 2010


Las Comunidades de Aprendizaje (ELBOJ et al., 2002) son un modelo educativo que tiene sus orígenes en la Escuela de Personas Adultas de La Verneda-Sant Martí (SÁNCHEZ-AROCA, 1999). Este centro, que inició su funcionamiento en 1978 con un proyecto de trabajo coordinado entre escuela y barrio, es hoy un referente educativo a nivel internacional y la primera experiencia educativa española que se ha publicado en la Harvard Educational Review. El éxito de esta primera comunidad de aprendizaje y el estudio de otros proyectos educativos internacionales de éxito condujo al Centro de Investigación en Teorías y Prácticas Superadoras de Desigualdades (CREA), de la Universitat de Barcelona, a desarrollar un proyecto de transformación social y educativa de centros educativos con un doble objetivo: superar el fracaso escolar y mejorar la convivencia.

En su vertiente práctica, el proyecto de Comunidades de Aprendizaje empezó a nivel de educación obligatoria en 1995, en una escuela de educación primaria del País Vasco. Desde entonces, el número de escuelas que han decidido seguir este modelo de educación inclusiva no ha parado de aumentar, y hoy son alrededor de 70 escuelas de educación infantil y primaria e institutos de educación secundaria los que funcionan como comunidades de aprendizaje en ocho comunidades autónomas diferentes. Debido al éxito del proyecto, Comunidades de Aprendizaje se ha extendido a nivel internacional, llevándose a cabo también en centros educativos de Brasil y Chile, y está siendo estudiado dentro del Sexto Programa Marco de Investigación de la Unión Europea como actuación de éxito para el fomento de la cohesión social en Europa a través de la educación (CREA, 2006-2011). Este impacto es resultado de que el conjunto de actuaciones de éxito que componen el modelo de Comunidades de Aprendizaje ha demostrado ser efectivo en la superación del fracaso escolar y la mejora de la convivencia multicultural. De la misma forma, el éxito de Comunidades de Aprendizaje es inseparable de su marco teórico: el aprendizaje dialógico (FLECHA, 1997; AUBERT et al., 2008).

Este enfoque es resultado de una larga trayectoria de investigación, del debate con los principales teóricos y teóricas en ciencias sociales, ciencias de la educación y psicología (entre otras disciplinas), así como del diálogo con las y los participantes en la práctica educativa. El aprendizaje dialógico recoge las principales implicaciones que el giro dialógico de las sociedades tiene para el aprendizaje, superando así antiguas concepciones de la enseñanza y el aprendizaje, como las concepciones objetivista y constructivista, que fueron elaboradas en y para la sociedad industrial. El aprendizaje dialógico se basa en las interacciones y el diálogo como herramientas clave para el aprendizaje, y destaca que para promover el aprendizaje no son sólo importantes y necesarias las interacciones de las y los estudiantes con el profesorado sino con toda la diversidad de personas con las que se relacionan.

Una clave del aprendizaje dialógico en las Comunidades de Aprendizaje es el principio de transformación. El proyecto de Comunidades de Aprendizaje y el aprendizaje dialógico son de orientación profundamente transformadora. Mientras las concepciones del aprendizaje de orientación adaptadora han supuesto que en aquellos casos de estudiantes con bajos niveles de conocimiento se haya adaptado el currículum a esos niveles, el aprendizaje dialógico, en línea con la psicología vygotskiana (VYGOTSKY, 1979) y con la teoría crítica (FREIRE, 2003), transforma el contexto, incluyendo el currículum, para potenciar máximos aprendizajes para todas y todos.

Desde la perspectiva adaptadora se fomenta la queja en relación a los niveles y procesos de aprendizaje de las niñas y niños, queja a la que se responde con un discurso del déficit que a menudo se ha plasmado en prácticas de “atención a la diversidad” que reducen los objetivos de aprendizaje para las y los estudiantes de los grupos sociales más desfavorecidos. Esa adaptación ha supuesto invertir más recursos no sólo para adaptar el currículum en el aula ordinaria sino también para sacar de las aulas a las y los más desaventajados y escolarizarlos en aulas aparte o incluso en centros separados. Esto está ocurriendo a pesar de que la comunidad científica internacional ya mostró hace décadas que la adaptación, concretada en la separación por niveles y otras formas de segregación escolar, reproduce el fracaso escolar y afecta especialmente a los grupos más vulnerables (FLECHA, 1990; BRADDOCK y SLAVIN, 1992).

El enfoque de las Comunidades de Aprendizaje es precisamente el contrario a la adaptación y la segregación. Las Comunidades de Aprendizaje transforman el contexto, por ejemplo, mediante la creación de grupos heterogéneos dentro del aula en los que participan profesorado y voluntariado. En estos grupos interactivos (AUBERT y GARCÍA, 2001) la persona adulta sirve de referente y dinamiza las interacciones en el grupo, promoviendo la solidaridad entre las y los estudiantes con el objetivo de que todas y todos resuelvan con éxito las actividades. Esta actuación es de carácter inclusivo y parte de las posibilidades del alumnado, no de sus dificultades. Además, en lugar de invertir más recursos, utiliza los existentes de forma inclusiva y los aumenta a través de la participación de miembros de la comunidad en las aulas.

Así mismo, en lugar de centrarse en lo que un estudiante no sabe hacer y en el discurso de la queja (“esa niña viene de un contexto familiar muy difícil, es normal que le cueste escribir bien”, “no saca buenas notas porque no sabe bien nuestra lengua, no se le puede pedir más”), el aprendizaje dialógico parte de la inteligencia cultural no sólo de todos los y las estudiantes sino también de todas las personas adultas con las que el alumnado se relaciona. En base a ese reconocimiento, en las Comunidades de Aprendizaje se organizan los espacios de aprendizaje de forma que se aproveche la diversidad de inteligencias presentes en toda la comunidad.

Los grupos interactivos son un ejemplo de ese tipo de organización. Además, el voluntariado que participa en las Comunidades de Aprendizaje contribuye a transformar las experiencias escolares de las y los estudiantes y el sentido de aprender. Por ejemplo, el hecho de que participe voluntariado universitario en barrios segregados en los que las y los estudiantes no han oído nunca antes hablar de la universidad, hace que se creen nuevos horizontes para esas niñas y niños, de forma que más allá de ser albañiles, peluqueras o amas de casa, empiezan a soñar con ser médicos, arquitectas y maestras. Las actuaciones de éxito que se llevan a cabo en la escuela se convierten en un importante instrumento para hacer realidad esos sueños (ELBOJ et al., 2002).

El reconocimiento de que todas las personas tienen inteligencia cultural también se traduce en las Comunidades de Aprendizaje en implicar a todas las y los estudiantes en actividades de alto nivel, con altos objetivos de aprendizaje. Esto se vincula al principio de dimensión instrumental del aprendizaje dialógico. Este principio señala la importancia del aprendizaje de las áreas centrales como la lengua/s y las matemáticas para fomentar la inclusión social a través de la educación. La dimensión instrumental del aprendizaje es siempre una prioridad en todas las actuaciones de las Comunidades de Aprendizaje. Todo lo que se hace en Comunidades de Aprendizaje tiene que servir para que todas las niñas y niños, chicas y chicos, aprendan más.

La solidaridad, otro principio del aprendizaje dialógico, está en el origen mismo del proyecto. En las Comunidades de Aprendizaje no sólo el aprendizaje, sino toda la educación, se plantea como un acto solidario. Las y los estudiantes se ayudan entre ellas y ellos en el proceso de aprender, el rol de profesor se transforma al pasar a un enfoque de comunidad de aprendices (BRUNER, 2000) y, globalmente, el proyecto de Comunidades de Aprendizaje parte de la superación de dobles discursos, queriendo para las y los demás la misma educación que queremos para nuestras hijas e hijos.

El diálogo igualitario entre todos los agentes educativos es otro elemento clave del éxito de las Comunidades de Aprendizaje. Cuando familias, comunidad y escuela trabajan conjuntamente en las Comunidades de Aprendizaje lo hacen con el objetivo de mejorar la educación de todas las niñas y niños, chicas y chicos, y no para imponer opiniones individuales o de un colectivo que no han sido consensuadas por toda la comunidad. Esto conecta con la orientación bottom-up del proyecto. En línea con las mejores teorías y prácticas internacionales, las Comunidades de Aprendizaje parten de las necesidades de la comunidad y de la propia implicación de agentes educativos del barrio para dar pasos hacia una sociedad de la información para todas las personas.

La combinación de eficiencia y equidad es otro aspecto muy importante de las comunidades de aprendizaje y una clara prioridad educativa en el marco europeo (WÖBMANN y SCHÜTZ, 2006). Las Comunidades de Aprendizaje persiguen los máximos resultados de aprendizaje pero no para unas cuantas y unos cuantos, las y los estudiantes de grupos privilegiados, sino para todas las niñas y niños, chicas y chicos, poniendo especial énfasis en aquellas y aquellos con menos oportunidades y en riesgo de exclusión social. De esta forma, las Comunidades de Aprendizaje no escogen entre eficiencia y equidad, como tampoco lo hacen entre aprendizaje instrumental y solidaridad, sino que combinan ambos principios. El objetivo son máximos aprendizajes pero para todas y todos y a través de actuaciones inclusivas que son de éxito. Esto está íntimamente relacionado con el principio de igualdad de diferencias, que defiende el derecho de todas las niñas y niños, chicas y chicos a acceder a una educación de máxima calidad que haga posible conseguir los máximos resultados desde su diferencia.

En su globalidad, este monográfico no sólo afirma que la educación sí puede contribuir a superar las desigualdades sino que principalmente enseña qué hay que hacer y qué es lo que ya se está haciendo para que una educación inclusiva de calidad para todas y todos sea posible. La clave reside en la combinación de las mejores contribuciones de la comunidad científica internacional y la ilusión. Este enfoque, que se concreta en Comunidades de Aprendizaje, rompe con la desesperanza que causan los discursos negativos, sustituye la queja por acción solidaria, la adaptación por transformación, la crisis de sentido por encanto y, en último término, el fracaso escolar por el éxito educativo de todas y todos.

Referencias bibliográficas



AUBERT, A., FLECHA, A., GARCÍA, C., FLECHA, R. y RACIONERO, S. (2008). Aprendizaje dialógico en la Sociedad de la Información. Barcelona: Hipatia.



AUBERT, A. y GARCÍA, C. (2001). “Interactividad en el aula”. Cuadernos de Pedagogía, 301, 20-24.



BRADDOCK, J.H. y SLAVIN, R.E. (1992). Why ability grouping must end: Achieving Excellence and Equity in American Education. Baltimore, MD: Center for Research on Effective Schooling for Disadvantaged Students.



BRUNER, J. (2000). La educación, puerta de la cultura. Barcelona: Paidós.

CREA (2006-2011). Includ-ed. Strategies for inclusion and social cohesion from education in Europe, FP6 028603-2. Sixth Framework Programme. Priority 7 Citizens and governance in a knowledge-based society. European Commission.



ELBOJ, C., PUIGDELLÍVOL, I., SOLER, M. y VALLS, R. (2002). Comunidades de Aprendizaje. Transformar la educación. Barcelona: Graó.



FLECHA, R. (1990). La nueva desigualdad cultural. Barcelona: El Roure ciencia.



FLECHA, R. (1997). Compartiendo palabras. El aprendizaje de las personas adultas a través del diálogo. Barcelona: Paidós.



FREIRE, P. (2003). Pedagogía del oprimido. Madrid: Siglo XXI.



SÁNCHEZ-AROCA, M. (1999). “La Verneda-Sant Martí: A school where people dare to dream”. Harvard Educational Review, 69(3), 320-335.



VYGOTSKY, L.S. (1979). El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Barcelona: Crítica.

WÖBMANN, L. y SCHÜTZ, G. (2006). Efficiency and Equity in European Education and Training Systems. Analytical Report for the European Commission. European Expert Network on Economics of Education (EENEE). Communication and Staff Working Paper by the European Commission.