Sobre el miedo. Dos pinceladas


"El Grito", cuadro de Edvard Munch















Retomo hoy unas breves reflexiones sobre el miedo. Tan sólo dos pinceladas. La primera sobre el miedo en tanto que mecanismo normal, beneficioso para el individuo y para la especie. La segunda sobre el miedo como instrumento de control y dominación por parte de diferentes instituciones.

EL MIEDO, UN MECANISMO BENEFICIOSO

El miedo forma parte de nuestros mecanismos biológicos. Se desata en nuestro cerebro, más en concreto en el sistema límbico, que es el encargado de regular nuestras emociones. Por otra parte, según los psicólogos, el miedo es una emoción primaria, que aparece cuando estamos o creemos estar ante un peligro, presente o futuro, real o imaginario. Provoca tres posibles respuestas: la huida, la pelea o la rendición. Viene siempre acompañado de consecuencias fisiológicas. Así, cuando tenemos miedo nos asaltan una serie de sensaciones muy intensas y desagradables, el pulso se acelera, se nos seca la boca, sudamos, temblamos, se altera la respiración, aumenta la presión arterial, todo nuestro cuerpo se pone en guardia, la musculatura se tensa...; sensaciones todas ellas que no son más que señales de alerta ante la posibilidad de que estén en peligro las personas que amamos, nuestros proyectos, nuestras relaciones, nuestro trabajo, nuestras posesiones, nuestra vida, nuestra estabilidad afectiva, nosotros mismos... El miedo es, en consecuencia, un mecanismo normal, muy beneficioso para el individuo y para la especie, un seguro a todo riesgo que nos permite responder de forma rápida y eficaz ante situaciones peligrosas, que nos protege de las múltiples amenazas que nos acechan a lo largo de la vida. Algunos miedos son innatos, mientras que otros los adquirimos por aprendizaje. En todo caso, no todos tenemos los mismos miedos, aunque hay una serie ellos que son muy comunes, como el miedo al fracaso, al abandono, a la soledad, al amor, a la libertad, al ridículo, a la enfermedad, a las catástrofes, a la vejez, a la inseguridad, a la violencia, a la maldad, a lo desconocido, a la separación de alguien a quien amamos, a la muerte, a la nada...

EL MIEDO COMO INSTRUMENTO DE CONTROL Y DOMINACIÓN

El miedo anula, bloquea, paraliza..., como saben desde hace tiempo los estudiosos del comportamiento. Con toda seguridad muchos de nosotros hemos experimentado de una u otra forma, a lo largo de nuestra vida, su poder paralizante. Esta es la razón por la que el miedo, que es un mecanismo natural y sano de adaptación, ha sido utilizado con demasiada frecuencia como instrumento de dominación social por parte del poder político, económico o religioso, con el fin de mantener bajo control a súbditos, empleados, clientes o fieles.

José Emilio Palomero Pescador

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