La explicación de la agresividad: Diferentes puntos de vista (J. E. Palomero y M.ª Rosario Fernández)










1) La agresividad como instinto

1.1) El enfoque psicoanalítico

Sigmund Freud ha destacado la enorme importancia de los instintos en la vida del ser humano.  En una primera formulación (Freud, 1973a) distinguió entre instintos del yo (autoconservación) e instintos sexuales, entendiendo que la agresividad no era más que una reacción ante la frustración de la satisfacción de la libido. Esta idea sobre las relaciones entre agresividad y frustración serviría de punto de partida a los trabajos posteriores de Dollard y sus colaboradores. 

Hacia 1920, con la publicación de «Más allá del principio del placer», Freud (1973b) propuso su conocida teoría dual de los instintos: Eros o instinto de vida y Thanatos o instinto de muerte. En ella la agresividad se presenta como una pulsión autónoma, que puede dirigirse hacia el exterior (destructividad, hostilidad, agresión, violencia…), o bien hacia uno mismo (autoagresión, autocastigo…), de forma que para evitar su autodestrucción el ser humano debe dirigir la agresividad permanentemente hacia el exterior. 

Finalmente, en «El malestar en la cultura» (1930), Freud (1973c) defiende que, con independencia del carácter innato, pulsional e instintivo de la agresividad, ésta mantiene una fuerte relación con la cultura, que debe imponer límites al Thanatos para contener sus manifestaciones. Así, la violencia debe ser canalizada por reglas sociales, el principio de la realidad debe imponerse al principio del placer y el Súper-Yo debe regir la conducta individual. Como señala en sus «Nuevas lecciones introductorias al Psicoanálisis» (1933), «la restricción de su agresividad es el sacrificio primero y quizá más duro que la sociedad exige al individuo» (1973d, 3163). Finalmente, Freud pensaba que las pulsiones agresivas deben expresarse, encontrar una salida, pues de lo contrario, si se reprimen, pueden provocar un incremento de las tensiones y del malestar. Surge así la idea de catarsis, que implica la necesidad de expresar las tendencias agresivas y hostiles, si bien la sociedad desempeña un papel muy importante en su regulación. Las normas sociales permiten canalizar las pulsiones agresivas, transformándolas en conductas aceptables y socialmente útiles. De esta forma, la sociedad ayuda a sublimar la agresividad, que puede expresarse de forma no destructiva a través de la ironía, la fantasía, el humor, los juegos de competición, la competencia profesional, el compromiso con un ideal o la lucha por la transformación social… 

La teoría en torno al instinto de muerte de Freud no fue compartida por todos sus seguidores. Así por ejemplo Karen Horney defendía que nuestra cultura concede un alto valor a la competitividad individual, que está presente a lo largo de toda nuestra vida. Esto obliga a las personas a luchar contra los demás para superarlos, lo que genera una especie de «tensión difusa hostil» entre las personas, que se expresa en sus relaciones (Horney, 1937). De modo que ella entiende que la agresividad no es innata sino que está enraizada en la ansiedad individual, consecuencia a su vez de una estructura socioeconómica que oprime a las personas. Erich Fromm entendía, por su parte, que cuando los seres humanos no son capaces de hacer frente al problema de la libertad, elaboran mecanismos de escape, siendo uno de ellos la destructividad, que con frecuencia se enmascara en forma de amor, conciencia, o patriotismo. Es así como el ser humano para evitar ser aplastado por el mundo tiende a destruirlo, si bien el deseo de destruir no es innato, sino que surge (Fromm, 1973) cuando las fuerzas vitales son frustradas. Por ello, para reducir la agresividad sería necesario crear las condiciones socioeconómicas y políticas que permitan que las personas puedan desarrollar todas sus potencialidades y satisfacer sus necesidades humanas. 

1.2) El enfoque etológico 

En 1963 Lorenz (1978) postuló, al igual que Freud, que la agresividad es instintiva, que se genera internamente y que se libera ante un estímulo apropiado. Si éste no aparece provocará una acumulación de los impulsos agresivos que terminarán liberándose ante un estímulo inapropiado. La agresividad según él funciona como una caldera de vapor en continuo proceso de calentamiento, en la que aquel debe liberarse de forma continua para evitar un exceso de presión que terminaría por hacerla explotar. Cuando la válvula de seguridad se bloquea y la presión excede los niveles de tolerancia, la explosión resulta inevitable. Por otra parte, basándose en sus estudios con animales, Lorenz afirma que la agresividad forma parte de su conducta territorial, que está al servicio de la supervivencia y conservación de la especie, y que las luchas entre rivales conducen a establecer jerarquías que permiten la selección de los individuos más fuertes y sanos del grupo. Los seres humanos están dotados, como los animales, y debido a una especie de «fatalidad biológica», de un instinto agresivo que no puede ser controlado por la razón. Pero el ser humano no tiene, como aquellos, inhibiciones para matar a los miembros de su misma especie. Además, su inteligencia le ha permitido desarrollar toda suerte de armas destructivas, que le hacen potencialmente peligroso para sus congéneres. De esta forma, para evitar una expresión incontrolada de la agresividad, es preciso que ésta se vaya descargando poco a poco a través de formas de agresión socialmente aceptadas, como la búsqueda del logro, la competencia, la apuesta entusiasta y militante por una ideología…, o la participación en deportes competitivos. 

Los etólogos actuales han modificado la versión etológica clásica, según la cual la agresividad es, en el fondo, inevitable. Así por ejemplo, Eibl-Eibesfeldt (1993) defiende que los conflictos implícitos a cualquier conducta agresiva pueden ser resueltos, en el caso de los humanos, mediante la negociación verbal. Entiende de esta forma que la agresividad es un fenómeno psicosocial, por lo que ésta puede ser modificada a través de la educación y por el influjo de la sociedad. 

2) Teorías de la frustración-agresión

2.1) Hipótesis de la frustración-agresión

Dollard y otros psicólogos de Yale (Doob, Miller, Mowrer, Sears) formularon en 1939 esta teoría, basándose en la primera hipótesis de Freud, según la cual la agresión se produce por la frustración de los instintos. Sin embargo rechazaron (Dollard y otros, 1939) la idea de que la agresividad sea instintiva. Estos autores entendieron que la frustración es el resultado de un bloqueo en la consecución de metas y que la agresión es una acción cuyo fin es hacer daño a otros.

A partir de aquí plantearon dos supuestos fundamentales que relacionan frustración y agresión: la frustración provoca siempre comportamientos agresivos y, a su vez, la agresión es tan solo consecuencia de la frustración. Sin embargo, hoy podemos decir que estos dos postulados básicos de la teoría de Dollard no son del todo ciertos. Si bien la agresión es una tendencia dominante de respuesta tras una frustración, no siempre es así. Con frecuencia la frustración no provoca agresión sino otras conductas, como resignación o reacciones psicosomáticas, al margen de que no todas las personas que agreden lo hacen como consecuencia de una frustración. En síntesis: la frustración crea una disposición para la agresión, pero el que el individuo emita o no una conducta agresiva depende de otras condiciones estimulares específicas, tal como defiende Berkowitz (1969) en su teoría de la señal-activación. 

2.2) Teoría de la señal-activación

Según la teoría de Berkowitz (1969; 1974), la frustración no provoca agresión de forma directa. La frustración conduce en realidad a un estado de activación emocional: la ira. Esta provoca una predisposición para responder de forma agresiva, si bien tal respuesta solamente se produce cuando la persona encolerizada se encuentra en una situación en la que existen estímulos con significado agresivo. Una demostración de este fenómeno es el conocido «efecto arma», según el cual los sujetos que están frustrados y encolerizados se muestran más agresivos en presencia de armas que cuando éstas no están presentes. En otras palabras, según la teoría de Berkowitz gracias a la experiencia ciertos estímulos se asocian a la agresión por un proceso de condicionamiento clásico y pueden incrementar la tendencia de la persona a comportarse de forma agresiva, funcionando estos estímulos, por ejemplo las armas, como señales agresivas.

3) El aprendizaje de la agresividad

3.1) Agresividad y condicionamiento instrumental

Según las teorías de Skinner (1953), la conducta se adquiere o extingue gracias a las consecuencias que siguen a la misma; es decir, gracias a los refuerzos (que incrementan la conducta) y a los castigos (que la debilitan). La agresividad se aprende, mantiene y extingue a través de estos mismos mecanismos. Y se aprende de forma muy temprana y con mucha facilidad cuando conduce al éxito, bien porque el niño consigue, gracias a ella, aprobación social o bien porque elimina estímulos desagradables. Y así, es muy probable que el individuo vuelva a emplear procedimientos agresivos en otras ocasiones para conseguir los mismos resultados.

3.2) Agresividad y aprendizaje por modelado

Bandura (1973; 1984) es el creador de la teoría del aprendizaje social. Para él la conducta depende de una serie de factores ambientales (estímulos, refuerzos y castigos) y de factores personales (creencias, pensamientos, expectativas…), que mediante un proceso de determinismo recíproco interactúan entre sí. Bandura investigó en torno a la agresión en una serie de experimentos clásicos, demostrando que el hecho de ver a otras personas comportándose de forma agresiva puede incrementar la agresividad de los niños, que no se limitan a una mera conducta imitativa, sino que inventan nuevas formas de agresión, generalizando así el efecto del modelo.

Por otra parte, en el proceso de aprendizaje por imitación son sumamente importantes las consecuencias que obtiene el modelo por su conducta: cuando el modelo agresivo es recompensado los niños son más agresivos que si aquel es castigado. Es decir, que para Bandura la conducta agresiva se aprende gracias a procesos de modelado (observación e imitación de otras personas), gracias también a las consecuencias que siguen a las conductas del modelo y, finalmente, gracias a procesos cognitivos de la persona que aprende, que piensa, espera, anticipa o imagina… qué le sucederá si actúa como el modelo. En definitiva, los niños aprenden la agresión a través de la exposición a modelos violentos, de los que obtienen dos tipos de información: cómo agredir y cuáles son las consecuencias de la agresión, sean éstas positivas o aversivas.

4) La propuesta de Geen

Con frecuencia la conducta agresiva se vincula exclusivamente con factores internos del individuo (genéticos o de personalidad), por lo que sería posible una predicción de la disposición a la agresividad que tiene cada persona. Esta creencia vincula la conducta violenta con individuos marginales o antisociales, diferentes al resto de la población, respondiendo a una explicación parcial y reduccionista que encierra a las personas en un círculo del que no pueden salir, negándoles la capacidad para actuar de manera racional, libre y responsable. 

Como ya hemos analizado, los estudios de Bandura insisten en el importante papel que el aprendizaje juega en la agresividad. Recogiendo las aportaciones de éste, Geen (1990) mantiene que en la vida cotidiana la conducta agresiva es frecuentemente reforzada. Cuando este reforzamiento se produce de forma reiterada provoca la generalización de la conducta agresiva a otras situaciones, lo que favorece que la persona termine convirtiéndose en agresiva y violenta.

Evidentemente todo esto está muy relacionado con los valores culturales y su influencia en la agresión, pues hay muchas culturas que conceden un gran valor a la violencia (entre ellas la nuestra), reforzando su aprendizaje desde la infancia. En este sentido, Geen hace una referencia expresa al fenómeno de la «subcultura de la violencia», gracias al cual en ciertos ambientes o grupos humanos existe una especial inclinación a utilizar la violencia para la resolución de todo tipo de problemas y conflictos. A partir de todo lo anterior y en su intento por encontrar una explicación al fenómeno de la agresividad humana y de los factores que influyen en ella, Geen (1990, 51-53) hace una propuesta que podemos resumir en los siguientes postulados: 1) Existe un grupo de variables de trasfondo que predisponen al individuo a la agresión, entre las que se encuentran el temperamento y la personalidad, la fisiología, las expectativas socioculturales y la observación de la violencia; 2) Existe un segundo grupo de variables de situación, capaces de generar stress, de elevar el nivel de activación y de provocar cólera, condiciones todas ellas que favorecen la respuesta agresiva. Entre estas variables Geen incluye la frustración, el calor, el ruido, el dolor, el hacinamiento, la violación de normas, el ataque interpersonal (insultos y provocaciones) y el conflicto familiar; 3) Geen defiende, sin embargo, que las variables de situación no inducen automáticamente a la agresión, puesto que la persona juega un papel fundamental interpretando y evaluando las situaciones y reaccionando, en consecuencia, de forma agresiva tan solo si considera que la situación contiene elementos de arbitrariedad, malicia o intención de provocar daño; 4) Finalmente, Geen propone que incluso cuando todo predispone a la agresión, la persona puede no actuar de forma violenta, siempre y cuando juzgue que existen otras alternativas que permitan solucionar mejor los problemas o conflictos planteados. 

5) La construcción social de la violencia

El análisis de la agresividad quedaría incompleto si no contemplamos el papel que juega en ella el contexto social. Por ello son muchas las voces que se han levantado desde la sociología, la psicología, la pedagogía, la filosofía y desde diferentes ámbitos «críticos» del saber, destacando la capacidad que tienen las estructuras sociales para generar un tipo más corrosivo de violencia: la violencia indirecta, cultural, estructural (Galtung, 1985; 1998). El ser humano nace con una serie de características y capacidades, que se actualizan y potencian en dependencia de la sociedad en la que vive y de su propio proceso de construcción personal. Así, la capacidad para odiar y amar está presente en todas las personas, si bien aprendemos a comportarnos de forma pacífica o violenta en función del entorno cultural en que vivimos. Por ello podemos afirmar que existe una construcción cultural de la violencia y de la paz, así como una construcción de nosotros mismos como violentos o pacíficos. En definitiva, el ser humano es modelado por la cultura, dependiendo su forma de convivir con los demás tanto de sí mismo como de la sociedad y contexto cultural que le rodea. En este sentido, en nuestro mundo existe un modelo dominante de ser humano que se caracteriza por la utilización de conductas agresivas y por la marginación y desprecio de otros pueblos o etnias, o de las personas de otro género o de características diferentes, que ha terminado por generar una «atmósfera cultural» que impregna casi todos los ámbitos de la vida. Los medios de comunicación social reproducen este modelo de forma acrítica, mostrándonos que solo sobreviven los más fuertes y que no existe otra posibilidad que la de luchar contra los otros. En definitiva, nuestra cultura presenta la rivalidad, la competencia, la lucha, el enfrentamiento y la violencia como deseables o inevitables, y los procesos educativos y de socialización continúan formando a nuestros niños y adolescentes según este modelo. En este sentido, muchos de los héroes que se les presentan tienen como única cualidad la utilización de la violencia. De esta forma, como dice Rojas Marcos (1995), el ambiente social desempeña un papel importantísimo para que la semilla de la violencia termine por germinar.

Así pues, parece evidente que existe un modelo dominante, que ha sido construido socialmente desde la violencia, y que acaba generando violencia; que nuestra sociedad vive inmersa en la violencia cultural y estructural, que Galtung (1985; 1998) entiende como un tipo de violencia en la que los agresores son los sistemas y las instituciones sociales, y que se distingue de la personal en que no hay nadie que cause daño directamente. Esta violencia estructural, que se halla incorporada al sistema y que se manifiesta de múltiples formas y en especial a través de todo tipo de injusticias y desigualdades sociales, económicas, jurídicas, de género, raciales o de cualquier otra índole, afecta especialmente a los más débiles (Castells, 1995) y causa daño a todos los seres humanos en general, pues es la responsable de que el nivel de realización real de las personas sea inferior a su nivel de realización potencial.

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Tomado de: [José Emilio Palomero Pescador y María Rosario Fernández Domínguez (2001). La violencia escolar: Un punto de vista global. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 41, 19-38] (Pulsar aquí para acceder al texto íntegro de este artículo)
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Más a propósito de la construcción social de la violencia

Es conocida la clasificación de violencia que el sociólogo sueco J. Galtung hizo ya hace bastantes años. La más tradicional es la que él llama violencia física. A la paz que se opone a la violencia física, se la llama paz negativa o paz consistente en eliminar la guerra. Consiste en no matar, en no vivir en guerra, en no acosar físicamente, en no hacer daño corporal a nadie.

Una segunda clase de violencia es la violencia estructural. No son sólo las personas físicas quienes producen daño al prójimo; sino también las instituciones, las leyes, las normas económicas de los bancos, la hipócrita sonrisa de los grupos multinacionales o transnacionales que te ofrecen con la derecha lo que roban con la izquierda. Es una violencia sibilina, apenas perceptible. Muchos no son conscientes de su existencia. Incluso, algunos la justifican como algo necesario y útil. Unos terceros se aferran a esas leyes más que a la ética de fondo que debería presidir cualquier normativa. Son los leguleyos.

A la paz opuesta a esta violencia estructural, Galtung la denomina paz positiva. Ésta no se conforma con ser sólo negativa, con decir no a la guerra, sino que se empeña en luchar por la justicia. La paz positiva abre un campo inagotable de trabajo. Hay que repensar el mundo. Hay que mejorar los análisis y la reflexión. Hay que interpretar la sociedad a la luz de los Derechos Humanos.

En una palabra, la paz positiva no tiene límites en la eliminación de la violencia. Se opone al hambre de las tres cuartas partes de la humanidad, a la corrupción de los políticos y de cualquier ciudadano, a la falta de vivienda, a los salarios basura, al paro degradante, a las pateras de inmigrantes que mueren por soñar y a los buques que trafican con carne humana, al Norte que cierra sus puertas a los que no comen en sus países de origen, a los caciques del Sur que sólo han aprendido en las universidades europeas o norteamericanas las técnicas del engaño y de la usura, el despilfarro y el lujo lujurioso. Amplio campo, imposible para los cobardes y comodones. Bello ideal para los realistas que creen en la utopía.

Hay finalmente un tercer tipo de violencia, la violencia cultural. Consiste ésta en tapar la transparencia del pensamiento. Una cultura violenta inunda las pantallas diurna y nocturnamente. La violencia cultural se aferra a la mentira, a la desinformación, al fragmentarismo informativo, a la presentación de los hechos descontextualizados, a conservar lo corrupto y corrompible. Violencia cultural es legitimar al poder, cuando éste no es democrático o se inclina por favorecer a un grupo social por encima de otro.

[Notas tomadas de Rodriguez Rojo, M. (2002). Vivir en una sociedad aterrorizada. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 44, 115-137] (Pulsar aquí para leer este artículo completo).



La universidad frente a la crisis. No a la destrucción de la universidad pública (Universidad de Sevilla). Entra aquí si deseas firmar esta declaración



NO A LA DESTRUCCIÓN DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA (ABRIL 2012)


Pulsa aquí si deseas firmar esta declaración (La universidad frente a la crisis. No a la destrucción de la universidad pública), propuesta por un grupo de personas de la Universidad de Sevilla, que la hacen extensiva a todos los miembros de la comunidad universitaria de las diferentes universidades españolas.

Construyendo aprendizajes, expresando sentimientos (del cuaderno de bitácora de una joven estudiante)














A todos, alguna armadura nos tiene atrapados (Robert Fisher)

“El caballero de la armadura oxidada, de Robert Fisher, me ha resultado una lectura exquisita, no sólo por su gran contenido metafórico, sino por todos los aprendizajes que se pueden obtener de él. Los cuentos siempre intentan enseñarnos algo, tienen una moraleja, nos ofrecen unos conocimientos que a modo de historia se nos presentan masticados para facilitarnos su digestión. Por ello, la idea de hacernos reflexionar sobre la vida, sobre nuestra conducta, sobre el rumbo que hemos elegido seguir, sobre nuestros miedos y sobre tantas otras cosas, adquiere mayor fuerza en este formato y consigue plasmarse a la perfección.

Muchas veces, al igual que este caballero, nos parapetamos tras una fuerte armadura para protegernos del mundo, para que nos sirva de refugio de la realidad. Esta armadura nos acaba atrapando, nos impide sentir las cosas con libertad, y aunque nos aparta de las cosas malas y dañinas, lo hace también de aquellas que dotan a la vida de sentido. En numerosas ocasiones hasta se nos olvida que la llevamos puesta y acabamos creyéndonos que somos así, que esa coraza forma parte de nuestra persona. Cuando por fin un día caemos en la cuenta y queremos arrancárnosla, se ha adherido tan fuertemente a nosotros que nos resulta imposible deshacernos de ella; debemos aprender a liberarnos de esa armadura y ese proceso debemos realizarlo solos.

En realidad todos somos, o hemos sido en algún momento, ese caballero. Tenemos sus mismos sentimientos e incertidumbres: nos sentimos perdidos, perdidos en la vida y perdidos en nosotros mismos; no sabemos vislumbrar el camino a seguir y vamos dando tumbos de un lado a otro, o elegimos el camino fácil por comodidad, el que nos lleva a donde realmente no queremos estar; nos creamos una imagen para defendernos del mundo; a veces ni oímos a los que nos rodean porque no les escuchamos; tenemos miedo a estar solos y nos cuesta aceptarlo, hablar con nosotros mismos, disfrutar del presente, escuchar lo que el mundo tiene que decirnos y pensar; confundimos el amor con la necesidad y acabamos necesitando más a las personas que amándolas; huimos de aceptar nuestra culpa y culpamos a los demás; no sabemos pedir ayuda, ni cuándo y cómo pedirla; tenemos demasiadas ambiciones y éstas nos impiden ser felices; no separamos la necesidad de la codicia; y, sobretodo, nos olvidamos de nosotros mismos y olvidamos mirar en nuestro interior siendo que todos tenemos un gran potencial que debemos mostrar y sacar a la luz para beneficio de los demás.

Por todo ello me doy cuenta, del mismo modo en que lo hizo el caballero en algún momento, de que tenemos que aprender muchas cosas, ya que en realidad sabemos muy poquito. Tenemos que aprender que para poder cuidar y querer a los demás primero tenemos que aprender a cuidarnos y a querernos a nosotros mismos; tenemos que aprender a no tratar a los demás como seres inferiores; tenemos que aprender que a veces, aún sin pretenderlo, estamos haciendo daño a la gente que nos rodea, incluso a aquellos que más queremos; tenemos que aprender a comprender y aceptar, en vez de a esperar, y así nos llevaremos menos decepciones.

El aprendizaje más difícil es el que nos lleva a aprender a conocernos, el que nos permite viajar a nuestro interior. Cuando nos dejamos sentir, nuestros muros empiezan a derrumbarse y surgen los auténticos sentimientos, los que nos liberan. El conocimiento de uno mismo es el único que puede matar nuestros miedos y dudas, el que nos permite mostrarnos fuertes ante ellos. Este aprendizaje no tiene fin, siempre hay que seguir aprendiendo de uno mismo y tenemos toda la vida para hacerlo. Y en el momento en que nos empecemos a conocer a nosotros mismos, aprendemos a conocer a los demás, porque somos parte de ellos."



El cuaderno de bitácora (a modo de introducción)

“El pensamiento siente, el sentimiento piensa” (Miguel de Unamuno)


El término bitácora, tomado en préstamo del mundo marino, se utiliza aquí para hacer referencia a una herramienta de navegación por los mares del conocimiento y por las aguas profundas de nuestro propio mundo interior. Como dice Delors (1996, 95), “la educación se ve obligada a proporcionar las cartas náuticas en un mundo complejo y en perpetua agitación y, al mismo tiempo, la brújula para poder navegar por él.”

Desde este horizonte, el cuaderno de bitácora se concibe como un diario de a bordo ideado para contribuir a la formación integral de estudiantes universitarios en proceso de formación inicial o permanente. Se trata de una herramienta pedagógica con la que se pretende motivar el aprendizaje de contenidos académicos e impulsar, al mismo tiempo, los procesos de desarrollo y crecimiento sociopersonal.

El cuaderno de bitácora es la expresión personal y vital de una aventura de navegación por el mundo del conocimiento y de la vida, y también por la conciencia profunda, por el mundo interior, cuyos resultados se transcriben en una serie de textos cortos, redactados al estilo de un diario personal. Un diario que luego se enriquece con el trabajo de grupo, con las aportaciones y comentarios de los compañeros de clase y del profesor, quienes, tras navegar por la misma o similares rutas, terminan descubriendo juntos, de forma dialéctica y experiencial, nuevos rumbos.

A propósito de todo lo anterior, señala López Noguero (2005, 56) que “la estructura semántica académica que podemos desarrollar en el ámbito universitario sólo resultaría relevante cuando se combine con la estructura semántica experiencial”, es decir, cuando consigamos “unir los contenidos que pretendemos que la clase interiorice a la realidad vivida por los propios alumnos”, convirtiendo de esta forma el aula en “un lugar de interacción, negociación e integración de culturas: la experiencial por un lado y la académica por otro”.

Y es que en realidad los contenidos académicos son algo dinámico, relacionado con las vidas de los estudiantes, con lo que sienten o desean, con lo que les frustra o les hace gozar. De ahí que sea muy importante abordarlos a partir de la experiencia, para que los alumnos no aprendan únicamente desde la cabeza, sino que, como decía Carl Rogers, construyan conocimientos con un sentido personal.


(Para continuar leyendo sobre "El cuaderno de bitácora" pulsar aquí)

Portada del número monográfico sobre Investigación e Innovación en Educación Infantil y Primaria

Diseño de Jose Palomero

Hay gente que va a morir: Contra los recortes en sanidad


A propósito del Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones 


Notas tomadas de "El País" (26 de abril 2012)
Trato personas, no asegurados. Josep Basora, presidente de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), lo tiene claro. Siempre desde un punto de vista personal, el decreto que impide atender a inmigrantes en situación irregular no entra en sus planteamientos éticos. Si tengo a una persona delante, me da igual que sea extranjera o no; la tengo que atender.


Una visión que comparte el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín: No pueden obligarnos a no atender a un paciente.


Si a mí como médico me piden asistencia la tengo que dar, dice el presidente de los médicos españoles. Si tengo a una persona delante, me da igual que sea extranjera o no; la tengo que atender. Un paciente es un paciente negro, blanco o mediopensionista, y no le podemos abandonar. Es una locura. No somos policías ni inspectores. Algunos aseguran que practicarán la insumisión. O una especie de objeción de conciencia, pero a la inversa.


La Coordinadora Anti-Privatización de la Sanidad Pública de Madrid ha sido la que ha prendido la mecha: "Hacemos un llamamiento a la ética de todas y todos los profesionales de la sanidad pública para la atención completa a este grupo de población [más de 150.000 personas], perteneciente en gran medida a los grupos más desfavorecidos. Al mismo tiempo, reivindicamos el derecho a la objeción de conciencia por parte de todos los profesionales a la aplicación efectiva del real decreto ley por inmoral, injusto, y peligroso en términos de salud pública”, indican.


Lo que se les propone a los médicos, negar la atención a pacientes que conocen y que llevan tratando años, es “inhumano, injusto, va contra nuestra conciencia y nuestro código deontológico”, dice el enfermero Ángel Navarro, portavoz de la coordinadora que promueve la insumisión...


(Pulsar aquí para seguir leyendo este artículo)

Investigación e Innovación en Educación Infantil y Educación Primaria [40. Vol. 15 (1) abril 2012 de la REIFOP]

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He aquí una breve presentación de los trece artículos que configuran el presente monográfico (pulsar aquí para acceder al mismo a texto completo), coordinado por Antonio García Correa, Fuensanta Hernández Pina, Pedro Miralles Martínez y Javier J. Maquilón Sánchez. En él participan autores y autoras pertenecientes a las dieciseis universidades (9 españolas y 7 extranjeras): Universidade do Minho (Portugal), Universidad de Valladolid, Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Venezuela), Universidad de Murcia, Universidad de A Coruña, Universidad de Granada, Universidad de Santiago de Compostela, Universidad Autónoma de Querétaro (México), Universidad de Zaragoza, Universidad Autónoma de Aguascalientes (México), Universidad de Burgos, Universidad de Huelva, Universidad de Alicante, Universidad Luterana de Brasil, Universidad de Roma-Tre (Italia) y Universidad de Bolonia (Italia).

En el primero de ellos, María Consuelo Sáiz, Miguel Ángel Carbonero y José María Román, presentan un ejemplo de utilización de la investigación como formación en el aula, de profesores de educación infantil. Recientes investigaciones en psicología del desarrollo de la primera infancia relacionan la adquisición de las habilidades proto-mentalistas con el desarrollo de habilidades de interacción con objetos y personas. Los resultados de este estudio -realizado con 13 niños de 15 a 38 meses- indican una asociación significativa de las habilidades de referencia social (manifestación, identificación y reconocimiento de emociones) con la patología (retraso madurativo, síndrome de West, discapacidad psicomotora, TGD, Retrasos del lenguaje). Así mismo los datos indican correlaciones significativas entre desarrollo cognitivo y desarrollo del juego simbólico, así como entre las distintas áreas de desarrollo (psicomotora, cognitiva, lenguaje y socialización).

El segundo artículo, cuyo título es “El examen y la evaluación de los contenidos de ciencias sociales en tercer ciclo de educación primaria. Capacidades, conceptos y procedimientos”, analiza los exámenes realizados por los alumnos de Tercer Ciclo de Educación Primaria sobre los contenidos de ciencias sociales. En este artículo se centran en los conocimientos de historia y geografía y en las operaciones cognitivas necesarias para responder a las preguntas de los controles. Esta investigación se ha realizado sobre 69 exámenes y 745 preguntas recogidas en cinco colegios de la Región de Murcia. El estudio de estos instrumentos de evaluación del alumnado nos ha permitido establecer diferentes cruces de información entre las capacidades, los contenidos y el formato de examen.

El siguiente artículo, realizado por la profesora Guadalupe Ruiz Cuéllar, del Departamento de Educación de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (México), plantea las principales acciones de formación continua que se desarrollan en México para apoyar la implementación de la Reforma Integral de la Educación Básica en el nivel de educación primaria. Aborda los retos que una reforma curricular como esta supone y da cuenta de la necesidad de investigar el efecto o aporte de las experiencias en curso, y de la necesidad de abordar la formación de los maestros en servicio, como un tema de desarrollo profesional en sentido amplio.

En el cuarto de los trabajos, cuyo título es “Innovaciones sobre la formación inicial de profesores con relación a la educación en valores”, del profesor Salvador Peiró i Gregòri de la Universidad de Alicante, plantea que educar en valores es un medio para lograr la madurez (autocontrol) de los alumnos. Afirma que es una tarea inacabada y requiere de avanzar en la teoría de la educación, es decir: innovar. Para explicar y definir esta premisa, se abordan los siguientes aspectos. Primero, situarnos en el contexto sociocultural de la innovación educativa. Luego, indagar sobre el modelo pertinente para innovar en formación de docentes respecto a capacitarles para abordar en sus tareas profesionales los valores educativos. Como se trata de ofrecer una experiencia, se ofrecen los criterios que fundamentan su modelo con un estilo innovador.

El profesor Pedro Miralles Martínez, de la Universidad de Murcia y la profesora Pilar Rivero Gracia de la Universidad de Zaragoza presentan un trabajo en el que defienden la enseñanza de la historia en edades tempranas, tanto en cuestiones relacionadas con el aprendizaje del tiempo, que ya se observan en el currículo actual, como de contenidos históricos y de procedimientos para iniciarse en la investigación histórica. A partir de experiencias experimentales con resultados positivos, establecen una serie de propuestas de innovación adecuadas para la inclusión de la historia como contenido en Educación Infantil, prestando especial atención al trabajo por proyectos.

En sexto artículo “Educación histórica en Portugal: metas de aprendizaje en los primeros años de escolaridad” de las profesoras Isabel Barca y Glória Solé de la Universidad de Do Minho (Portugal) presentan el proyecto K-Basic sobre resultados de aprendizaje para el escolarización llevado a cabo recientemente en Portugal. Este proyecto tiene la intención de producir un conjunto de resultados de aprendizaje de cada materia o área curricular. Su objetivo prioritario ha sido proporcionar un conjunto de herramientas útiles para el proceso de enseñanza, promoviendo así los logros de los estudiantes. En este marco, este artículo analiza algunos de los “Resultados de Aprendizaje Histórico” para los K-Cycle (3-10 años de edad), considerada como significativa a la luz del pensamiento histórico y la conciencia.

El artículo titulado “El profesorado de educación primaria ante las TIC: realidad y retos”, presenta a partir de diversos estudios de caso una aproximación a la utilización por parte del profesorado de Infantil y Primaria en diversos centros de enseñanza de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia de las tecnologías de la información y la comunicación. Los resultados señalan que pese a la alta valoración por el profesorado de las TIC como herramienta didáctica en el aula y la progresiva dotación de recursos tecnológicos en los centros educativos en los últimos diez años, la utilización de las TIC por el profesorado aún es escasa. Los motivos principales señalados son las dificultades para la formación en el uso de las tecnologías y el excesivo tiempo que conlleva la preparación de materiales didácticos.

En el octavo artículo, presentado por los profesores Jesús Estepa Giménez y Gabriel Travé González, ambos de la Universidad de Huelva, plantean cómo investigan e innovan en la formación inicial de maestros a través del proyecto curricular Investigando Nuestro Mundo (6-12). Se analizan los aspectos relacionados con el para qué, qué y cómo enseñar de la propuesta curricular tomando el ejemplo de Investigando las sociedades actuales e históricas. De la experimentación con este Ámbito de Investigación escolar se presentan algunas producciones de los estudiantes para maestro, en las que se enfrentan a estas tres problemáticas a través del diseño de unidades didácticas que van elaborando, a modo de portfolio, en las carpetas de investigación de grupo.

El trabajo realizado por la profesora Ana M. Colmenares de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Venezuela), con el título: “Los aprendizajes en entornos virtuales evaluados bajo la concepción formadora”, presenta una experiencia investigadora relacionada con la evaluación formadora. La metodología usada ha sido la investigación acción participativa. Las técnicas de recolección de información utilizadas han sido las entrevistas en profundidad, observación participante, análisis de testimonios, grupos de discusión y reflexión; los instrumentos utilizados fueron los diarios de campo, registros descriptivos, registros de grupos de discusión y de autorreflexión. La ruta investigadora la orientó hacia la consolidación de una nueva visión de la evaluación de los aprendizajes y a la concreción de estrategias de evaluación y procesos de participación congruentes con los entornos virtuales.

El décimo artículo, que lleva por título “La atención a la diversidad: la educación inclusiva”, ha sido realizado por un grupo interdepartamental de profesores y profesoras de la Universidad de Murcia (España) y profesorado de Educación Secundaria Obligatoria. En este artículo los autores plantean los aspectos teóricos relacionados con el reto de construir una escuela inclusiva cuya característica fundamental sea la normalización de la diversidad y la creación de una escuela para todos. Este tema es un reto educativo y social, un complejo planteamiento que requiere del trabajo de muchos, pero con el amparo de las instituciones educativas y políticas y una legislación que aborde la realidad del problema y que no pretenda poner “paños calientes” a un problema que día a día sigue sin solución. Como conclusión, plantean que la necesidad urgente de sobrepasar el marco de lo educativo para que las escuelas tengan el apoyo sociopolítico necesario y realizar políticas de inclusión es la meta, una sociedad para todos.

El siguiente artículo lleva por título: “La autoevaluación y el diseño de planes de mejora en centros educativos como proceso de investigación e innovación en Educación Infantil y Primaria”, realizado por Eva María Espiñeira Bellón, Jesús Miguel Muñoz Cantero (ambos de la Universidad de A Coruña) y Marcos Fernando Ziemer (Universidad Luterana de Brasil). Estos autores afirman que la mejora de la calidad de la educación constituye uno de los pilares de la Ley orgánica de educación que debe garantizar una igualdad efectiva de oportunidades, prestando los apoyos necesarios al alumnado que lo requiera y al centro en que está escolarizado, con una permanente vocación de mejora. En su artículo, después de realizar un desarrollo de la temática de la mejora escolar en contextos de diversidad, se justifica la importancia que tiene en la actualidad el desarrollo de sistemas de autoevaluación en los centros de Educación Infantil y Primaria en la Comunidad Autónoma de Galicia.

Este monográfico continúa con un artículo realizado por Azucena Ochoa Cervantes, profesora de la Universidad Autónoma de Querétaro (México) y por Salvador Peiró i Gregòri, profesor de la Universidad de Alicante (España). Su artículo comienza contextualizando teóricamente la educación en valores para docentes, con el fin de delimitar los criterios para enjuiciar el tema. A continuación analizan el modelo mexicano de formación inicial del magisterio y enumeran las ocho competencias a desarrollar durante los seis grados de la educación primaria. Afirman en las conclusiones que dichas competencias con claves para plantear las exigencias para formar a docentes, incluyendo las oportunas discusiones entre los dos apartados teóricos iniciales.



La monografía concluye con un artículo de Cristina Stringher (Universidad Roma Tre) y Manuela Gallerani (Universidad de Bolonia). En él se desarrolla el modelo de la formación de profesores y coordinadores de los servicios para la infancia en Italia. En la primera parte del mismo se presentan los perfiles actuales de los educadores de guarderías (asili nido), educadores de escuela de la infancia y de los coordinadores de los servicios 0-6; en la segunda parte, se presentan dos experiencias ejemplares de formación inicial efectuadas por equipos de investigación que actúan en las universidades de Bolonia y Roma-Tre, a partir de los nudos críticos emergentes en los perfiles analizados.

Zaragoza, abril 2012

Ataque sin precedentes a la docencia universitaria (José Emilio Palomero)









- La Universidad, incendiada (El País de 26 de abril 2012). Decenas de consejos de gobierno, claustros y decanos aprueban textos en contra de los recortes. Los rectores ven medidas “inaplicables” en la reforma (Ver la noticia completa pulsando aquí).

Zaragoza, 24 de abril de 2012

Creíamos que la Universidad de la Convergencia daría lugar a una redefinición de los roles docentes, que siempre gozaron de menor consideración y prestigio que las tareas investigadoras.

Pensábamos que la Universidad de la Calidad Total pondría el acento sobre el aprendizaje, y que no se escatimarían los recursos necesarios para hacer posible un giro sustancial en la forma de enfocar la docencia universitaria.

Creíamos también que el régimen de dedicación del profesorado es algo que en un estado social y de derecho no se impone unilateral y autoritariamente desde el Gobierno, sino que se negocia democráticamente con los interesados y sus legítimos representantes. 

La realidad, sin embargo, está siendo muy diferente, especialmente a partir del nuevo Real Decreto-Ley 14/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo (BOE 66 de 21 de abril 2012), cuyo texto completo se puede leer pulsando aquí. 

Efectivamente, tal como ha señalado CCOO, "¿dónde quedó todo lo negociado y acordado en el Estatuto del PDI? Parece como si el Gobierno no tuviese memoria y hubiesen desaparecido del Ministerio todos los documentos y todos los registros de los acuerdos alcanzados" (pulsar aquí). 

O tal como señala Nacho Rivas en su blog, ahora que quieren dar la puntilla a la Universidad:"¿qué quedará de nosotros, o qué quedará de la sociedad, cuando la Universidad haya muerto?" (pulsar aquí).

Y es que menuda la que se nos viene encima: recortes, subida de las tasas, elitismo y mercantilización de la universidad, ¿golpe mortal a los estudiantes?, ¿despido masivo de profesores? (Pulsar aquí, no es broma), ¿nuevos planes de estudio?, ¿supresión de titulaciones?, ¿fusión de centros?, ¿una nueva reforma universitaria?, ¿Adiós, Bolonia, adiós...?  (Pulsar aquí).

No obstante, en este post nos centraremos exclusivamente en la cuestión de la calidad docente universitaria, y lo haremos a partir de aquellos "detalles" del Real Decreto-Ley 14/2012 en los que se pone de manifiesto el "cariño" con el que el Ministro Wert está tratando la docencia universitaria, esa que según algunos iba a "mimar" tanto el Plan Bolonia..., aunque otros nunca creímos demasiado en ello, dado el espíritu mercantilista y neoliberal de la Universidad de la Convergencia (pulsar aquí).

Real Decreto-Ley 14/2012, de 20 de abril (Nueva redacción del artículo 68 de la Ley Orgánica 6/2001 de Universidades)

Cuatro. Se da una nueva redacción al artículo 68 de la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades, que queda redactado en los siguientes términos:

«Artículo 68. Régimen de dedicación.

1. El profesorado de las universidades públicas ejercerá sus funciones preferentemente en régimen de dedicación a tiempo completo, o bien a tiempo parcial. La dedicación será, en todo caso, compatible con la realización de trabajos científicos, técnicos o artísticos a que se refiere el artículo 83.

La dedicación a tiempo completo del profesorado universitario será requisito necesario para el desempeño de órganos unipersonales de gobierno que, en ningún caso, podrán ejercerse simultáneamente.

2. Con carácter general, el personal docente e investigador funcionario de las Universidades en régimen de dedicación a tiempo completo dedicará a la actividad docente la parte de la jornada necesaria para impartir en cada curso un total de 24 créditos ECTS.

No obstante, la dedicación a la actividad docente de este personal podrá variar en función de la actividad investigadora reconocida de conformidad con el Real Decreto 1086/1989, de 28 de agosto, sobre retribuciones del profesorado universitario, y que haya dado lugar a la percepción del complemento de productividad previsto en el artículo 2.4 del mismo, y atendiendo a las siguientes reglas:

a) Deberá dedicar a la función docente la parte de la jornada necesaria para impartir en cada curso un total de 16 créditos ECTS quien se encuentre en alguna de las siguientes situaciones:

– Profesores Titulares de Universidad, Profesores Titulares de Escuelas Universitarias o Catedráticos de Escuela Universitaria con tres o más evaluaciones positivas consecutivas, habiéndose superado la más reciente en los últimos seis años.

– Catedráticos de Universidad con cuatro o más evaluaciones positivas consecutivas, habiéndose superado la más reciente en los últimos seis años.

– En todo caso, cuando se hayan superado favorablemente cinco evaluaciones.

b) Deberá dedicar a la función docente la parte de la jornada necesaria para impartir en cada curso un total de 32 créditos ECTS, quien se encuentre en alguna de las siguientes situaciones:

– Que no haya sometido a evaluación el primer período de seis años de actividad investigadora o que haya obtenido una evaluación negativa de dicho período.

– Que hayan transcurrido más de seis años desde la última evaluación positiva.

3. El Gobierno, previo informe de las Comunidades Autónomas y del Consejo de Universidades, regulará las bases del régimen general de dedicación del personal docente e investigador funcionario.»

Los cambios del Ministro Wert traducidos a cifras

Seguidamente, con el fin de que lectores y lectoras conozcan con mayor precisión los cambios que propone el Ministro Wert, vamos a señalar el número de horas de clase que según la nueva normativa deberá impartir cada profesor/a a lo largo de un curso académico, a repartir entre las 32 semanas en las que habitualmente se viene -o se venía- impartiendo clase en la universidad:

1) Los Profesores Titulares de Universidad, Profesores Titulares de Escuelas Universitarias o Catedráticos de Escuela Universitaria con tres o más sexenios de investigación consecutivos, siempre y cuando hayan superado el más reciente en los últimos seis años, deberán impartir 253,33 horas de docencia al año (16 créditos ECTS, equivalentes a 25,33 de los antiguos créditos).

2) Los Catedráticos de Universidad con cuatro o más sexenios de investigación consecutivos, siempre que hayan superado el más reciente en los últimos seis años, también deberán impartir 16 créditos ECTS, equivalentes a 253,33 horas de docencia al año (25,33 de los antiguos créditos). A éstos se les exige más que al resto, al menos cuatro sexenios de investigación...

3) Quienes no hayan sometido a evaluación el primer período de seis años de actividad investigadora, o quienes hayan obtenido una evaluación negativa de dicho período, así como quienes lleven más de seis años sin obtener una evaluación positiva de su investigación, deberán impartir 32 créditos ECTS, equivalentes a 506,66 horas de docencia al año (50,66 de los antiguos créditos).

En este sentido, cabe destacar que, hasta la entrada en vigor de los créditos ECTS (la unidad de medida docente que utiliza el Real Decreto de Wert) el máximo de horas de clase que le correspondía dar a un profesor/a perteneciente a los cuerpos docentes universitarios oscilaba entre 24 y 36 de los antiguos créditos, equivalentes a entre 240 a 360 horas al año según categorías y casos, al margen de descuentos por cargos, investigación, edad u otras causas.

Para hacer los cálculos anteriores (equivalencias entre créditos antiguos y créditos ECTS en horas de clase por curso académico) se ha tomado como referencia una de las guías docentes actualmente en vigor de la Universidad de Zaragoza (pulsar aquí para consultarla), en la que una asignatura de 6 créditos ETCS supone para el profesor/a 95 horas de actividad docente (15,83 horas por crédito en lugar de las 10 horas por crédito que recogía la antigua legislación).

Por cierto, el Real Decreto-Ley no dice nada sobre el resto del profesorado, puesto que se refiere exclusivamente al que pertenece a los Cuerpos Docentes Universitarios.

Los nuevos horarios lectivos del profesorado universitario en créditos ECTS, unidad de medida que utiliza el Real Decreto de Wert

En consonancia con la nueva normativa (y si es que ésta se aplicase de forma literal), la mayor parte del profesorado universitario pasará a tener que impartir muchas más clases de las que viene impartiendo hasta la fecha, hasta más del doble en un gran número de casos. Tan sólo una élite del profesorado actual se librará de un notable incremento de sus horas de docencia, mientras que las nuevas generaciones no tendrán tiempo material para obtener las condiciones que les permitan impartir los 16 créditos ECTS previstos en el mejor de los supuestos (equivalentes a 25,33 de los antiguos créditos); algo que tendrá muchas y malas consecuencias para el funcionamiento general de la universidad, para la calidad de la docencia universitaria, para la propia investigación, para el profesorado de todos los niveles y muy en particular para el sector más débil del mismo, los profesores/as asociados/as, que a pesar de estar llevando buena parte del peso total de la docencia universitaria en el momento actual (con salarios algo inferiores a 600, 400 o 300 euros/mes, según los casos) corren el riesgo de sufrir despidos masivos.

Cabe destacar que 32 créditos ECTS (506,66 horas) equivalen a unas 16 horas de clase por semana durante cada una de las 32 semanas lectivas que suelen quedar (o que al menos solían quedar) una vez descontados los períodos de exámenes y las vacaciones. 

Visto todo lo anterior, nos preguntamos si es que el Ministro Wert se lo ha pensado en serio y piensa aplicar de manera efectiva lo de las 506,66 horas de clase por curso para buena parte del profesorado, o si es que somos nosotros quienes nos equivocamos al echar las cuentas.

En todo caso no acaban aquí los problemas, puesto que la reforma del artículo 68 termina con una coletilla más que preocupante: "El Gobierno, previo informe de la CCAA y del Consejo de Universidades, regulará las bases del régimen general de dedicación del PDI...", así que mucho nos tememos que este ataque a la universidad tan sólo acaba de comenzar y que lo peor del mismo está aún por llegar.

Un profesorado para el siglo XXI

Hablando de calidad docente en la universidad finalizaremos este post con algunas referencias a los buenos profesores universitarios (pulsar aquí), a su vertiente educativa (pulsar aquí) y a la necesidad de que la actividad docente del profesorado sea reconocida institucionalmente con el mismo nivel que su actividad investigadora (pulsar aquí).  

Y es que, como ya hemos señalado en otro lugar (pulsar aquí) necesitamos:

"Una Universidad nueva para una sociedad también nueva. Que exige, por ende, un nuevo modelo de profesor. Frente a una Universidad transmisora y elitista, una Universidad que no sólo investigue, sino que también eduque en la vida y para la vida, que enseñe lo académico y lo vital. Menos jerárquica e individualista, más dialógica y comunitaria, menos economicista, más crítica y transformadora, más solidaria y social. Que investigue la realidad y se comprometa con ella a la luz de los derechos humanos. Que ponga investigación y docencia al servicio de la sociedad. Que contribuya a la construcción del conocimiento desde la atalaya de la solidaridad [ ... ]. 

La calidad de la Universidad depende principalmente de la formación y entrega de su profesorado. Por ello, la nueva Universidad exige un profesorado comprometido con su triple misión educadora, docente e investigadora. Un profesorado capaz de enganchar a los estudiantes al placer del conocimiento, y de hacerles vivir la Universidad como un espacio no sólo para investigar, sino también para aprender y enseñar. Para aprender a conocer y a hacer. También a convivir y a ser. 

Que domine su materia, dotado para la investigación y con una buena formación pedagógica. Dispuesto a despertar la curiosidad intelectual de los estudiantes, frecuentemente aburridos y sin interés por lo que se hace en las aulas. Mediador de aprendizajes significativos. Capaz de convertir el aula en espacio reflexivo, crítico y comunicativo; en fuente de construcción de saberes; en laboratorio para el ensayo de nuevos modos de enseñar y aprender. Dispuesto a intercambiar experiencias, investigación y reflexiones sobre su propia práctica docente.

Que no encripte el lenguaje. Que no hable para iniciados. Experto en comunicación. Y en gestión de recursos y grupos. Conocedor de las nuevas tecnologías de la información. Abierto a la aldea global. Menos ocupado en hacer carrera y subir puestos en el escalafón, y más preocupado por sus tareas docentes y educadoras. Capaz de trabajar en equipo. Motivado y responsable. Entusiasmado con el día a día de su actividad. Satisfecho y bien incentivado a nivel profesional. Emocionalmente inteligente. Con sensibilidad social.

Dispuesto a compartir mesa con los estudiantes, para construir juntos y de forma activa conocimientos y aprendizajes. Capaz de demostrar en el aula, el laboratorio o el despacho, su capacidad para conectar, motivar y comunicar. Ocupado en formar y no sólo en informar. Dispuesto a fomentar la reflexión y la creatividad. Y entregado a la formación de profesionales competentes, a la vez que ciudadanos libres, democráticos, comprometidos, solidarios, tolerantes, críticos, ilustrados, respetuosos, responsables, maduros y felices."


Nos tememos, sin embargo, que las reformas en curso no van por este camino... y nos parece lamentable el apoyo que les presta el profesor Mariano Fernández Enguita con ese "¡Bien por el 68! Esta vez con Wert" (pulsar aquí), dedicado a las reformas universitarias del Ministro de Educación

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La indignación por los recortes crece en las universidades (1/05/2012)


- Profesores «indignados» por los recortes. Docentes universitarios se sitúan en primera línea de la protesta contra los ajustes en educación.


- Higher education politics. Identificando políticas educativas en educación superior, un encargo de la red innova.


- Unos 120 profesores de la ULPGC podrían ser despedidos (Pulsar también aquí).


Imparten clases en la calle en Granada para protestar por los recortes en la universidad.


- La Mesa Única de los Trabajadores de la Universidad de La Rioja, integradas por las Juntas de Personal y los Comités de Empresa del Personal de Administración y Servicios (PAS) y del Personal Docente e Investigador (PDI), han reclamado, a través de un comunicado, que se retire el Decreto de "recortes" en educación.


- Los decanos de la Universidad de Murcia han suscrito un manifiesto en el que alertan de que las medidas adoptadas por los gobiernos central y regional "ponen en grave riesgo la viabilidad de esta universidad pública


Otra teología es posible


TRIBUNA

Jesús de Nazaret, indignado. Por eso lo mataron

Cristo adoptó una actitud de rebeldía frente al sistema y el orden establecido



Tras acusar a Dios de ser “nuestra más larga mentira”, calificar a los evangelios de “testimonio de la ya incontenible corrupción existente dentro de la primera comunidad”, definir a Pablo de Tarso como de “disangelista” y dirigir la “maldición sobre el cristianismo en El Anticristo, Nietzsche hace el siguiente retrato idílico de Jesús de Nazaret: “Él no opone resistencia, ni con palabras ni en el corazón, a quien es malvado con él… No se encoleriza con nadie, ni menosprecia a nadie. No se deja ver en los tribunales, ni se deja citar ante ellos (‘no jurar’)… Lo que él legó a la humanidad es la práctica: su comportamiento ante los jueces, ante los sayones, ante los acusadores, ante toda especia de calumnia y burla, su comportamiento en la cruz. Él ora, sufre, ama con quienes, en quienes le hacen mal. No defenderse, no encolerizarse, no hacer responsable a nadie”. 


De ser cierta la versión de Nietzsche, Jesús habría huido del conflicto como de la quema y se habría instalado en una religión conformista, sin que nada ni nadie le turbara. Pero nada más lejos de la realidad. Jesús fue un Indignado que adoptó una actitud de rebeldía frente al sistema y se comportó como un insumiso frente al orden establecido. [... Indignado con la religión oficial, Indignado con los poderes religiosos, Indignado con los poderes económicos, Indignado con el poder político, Indignado con la religión y la sociedad patriarcales, indignado con el Dios autoritario...]. El conflicto, nacido de la indignación, define su modo de ser, caracteriza su forma de vivir y constituye el criterio ético de su práctica liberadora. La insumisión y la resistencia fueron las opciones fundamentales durante los años de su actividad pública, tanto en el terreno religioso como en el político, ambos inseparables en una teocracia y la clave hermenéutica que explica su trágico final (Pulsar aquí para seguir leyendo este artículo).
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Juan José Tamayo es teólogo y autor de Otra teología es posible (Herder, 2012. 2ª ed.). Es Doctor en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca (1976) y en Filosofía y Letras (1990) por la Universidad Autónoma de Madrid. Es profesor Titular de Universidad. Actualmente dirige la "Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Ignacio Ellacuría" de la Universidad Carlos III de Madrid.

AUFOP, UVA y CETIE: XII Congreso Internacional de Formación del Profesorado: La educación como elemento de transformación social


- Organizan: AUFOP, UVA y CETIE
- Lugar de celebración: Facultad de Educación y Trabajo Social. Universidad de Valladolid. Valladolid. España
- Web del congreso (Pulsar aquí)
- Fechas: 22-24 Noviembre 2012
- Inscripciones (Pulsar aquí)

El congreso internacional que a continuación presentamos “La educación como elemento de transformación social” llega en un momento especialmente importante para quienes formamos parte del comité organizador. 


En primer lugar, la Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP), que hunde sus raíces en la "Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado. Continuación de la antigua Revista de Escuelas Normales (1987)",  cumple veinticinco años de trayectoria. Dejadnos pues que recordemos a todos aquellos y aquellas que a lo largo de este tiempo han contribuido a mantener el trabajo organizativo, de gestión editorial y de contribución social e intelectual para una asociación que, a través de sus congresos y publicaciones periódicas, ha buscado mantener vivo el compromiso crítico en la formación del profesorado, mediante el intercambio de ideas y experiencias, la reflexión en torno a temas socialmente relevantes para la educación, eso sí buscando en la medida de lo posible el rigor epistemológico y metodológico tan necesario a la hora de plantear un trabajo que vincule la investigación rigurosa con aspiraciones de justicia social.

En segundo lugar, este congreso trata de tomar el contexto de crisis que nos rodea (política, económica, ecológica y sociocultural) como elemento que nos permita pensar el papel que puede y debe jugar la educación en aras de desarrollar propuestas y configurar subjetividades capaces de tomar conciencia de lo que nos jugamos a nivel local y global. Y el hecho de hablar de educación y no de escuela no es un tema menor, ni nos debe pasar desapercibido. La apuesta que hacemos desde la organización del congreso (desde AUFOP) es la de borrar fronteras, estrechar lazos y compartir voces entre quienes trabajan en el ámbito de la escuela y quienes lo hacen en el espacio de la educación social a nivel más general. 

En relación con esto, el congreso se dirige a profesorado universitario, investigadores e investigadoras, quienes desarrollan un trabajo desde la formación (inicial o permanente) tanto en los niveles de infantil, primaria, secundaria o en la universidad, así como a quienes trabajan en el ámbito de la educación social. Todos ellos y ellas, pensamos que pueden aportar sus trabajos y proyectos en los que, a través del diálogo y el encuentro, intentemos generar un profundo debate acerca de los mismos, tanto en el ámbito de la investigación como en el de la innovación. Cada uno y cada una, desde su campo de actuación singular, han buscado estrategias y procedimientos con los que afrontar los cambios sociales propios de estos tiempos de crisis económica, cultural, política y ecológica.

Sabemos de la existencia de experiencias que nutren ese intercambio colectivo, que han roto con esa separación a todas luces artificial. Sin embargo, no es menos cierto que seguimos necesitando de espacios que permitan esa doble mirada, de tal forma que desde la escuela se escuche lo que algunos y algunas están haciendo o diciendo respecto a asuntos tan centrales para nuestras vidas como la exclusión y el desempleo, el desarrollo comunitario, la pérdida de elementos democráticos en nuestras sociedades, la degradación ecológica o el desarrollo sostenible, de la misma forma que desde espacios extraescolares se contempla el caudal de experiencias que, en torno a niveles educativos diversos, y realizadas por diferentes profesionales de la educación escolar, permiten aportar miradas tan necesarias para la intervención social como el desarrollo de experiencias curriculares, la activación de procesos de investigación o el uso reflexivo de los medios y las tecnologías de la comunicación.

En tercer lugar, pensamos que un encuentro como éste nos permite afrontar algunos puntos nucleares respecto de los procesos de formación inicial y permanente que, actualmente, se están dando en el estado y a nivel internacional:

Por un lado, se trata de visibilizar experiencias educativas en las que hay un nexo común: su aspiración a lograr una cierta transformación social, ya sea del entorno sociocultural y político que nos rodea, o ya sea en las formas de construir los aprendizajes y nuestra manera de ser sujetos. También en este lado tendremos la oportunidad de conocer propuestas que, reivindicando los puentes que se deben tender entre educación y diversidad, abren nuevos caminos en las áreas instrumentales del aprendizaje (lenguaje, matemáticas…), así como en las áreas vinculadas con aquellos saberes tan indispensables para el crecimiento y fortalecimiento democrático de la ciudadanía como son las vinculadas con la expresión musical, plástica y corporal, áreas éstas que consideramos han sido en ocasiones olvidadas en los debates que hemos tenido en nuestros congresos de formación del profesorado, quizás excesivamente vinculados con un tratamiento más generalista (pedagogía, psicología, sociología, teoría e historia de la educación…).

Por otro lado, pensamos que no hay desarrollo profesional ni transformación social sin praxis, por lo que queremos usar este espacio como una oportunidad para compartir experiencias de investigación e intervención social y educativa. Estas experiencias nos permiten no sólo imaginar las posibilidades que ofrece actualmente la investigación educativa y social en campos muy diversos y desde modalidades de conocimiento diferentes (pero complementarias). Invitamos entonces a que reflexionemos colectivamente en torno a los procesos de investigación desarrollados actualmente en nuestras prácticas educativas, lo que nos obligará a pensar acerca de la complementariedad de metodologías de investigación, los diferentes diseños usados, cómo se construye el conocimiento, los problemas y dificultades con los que nos encontramos a la hora de realizar investigaciones, a quién damos voz en dichos procesos, etcétera. Pensamos que este intercambio puede enriquecer y flexibilizar algunas posiciones que mantenemos y que no hacen más que reproducir dicotomías que han beneficiado poco la consolidación de verdaderas comunidades de investigación basadas en el diálogo y la apertura de enfoques.

Pero, además, creemos que el encuentro que proponemos puede constituirse en un foro en el que volvamos a pensar acerca del saber profesional implícito en nuestra actividad educativa. Discutir entonces respecto de cómo construimos nuestro conocimiento no debe ser una tarea menor en este congreso. Y, así, seguramente este espacio nos obligue a pensar respecto de los aspectos que priman más en nuestra acción, aspectos que oscilan en ocasiones entre el desarrollo de habilidades, destrezas o competencias que hemos adquirido a lo largo de estos años de profesión y acción social, pero en los que también hay toda una suerte de conocimientos o saberes adquiridos de forma disciplinar, teórica y especializada, saberes sin los cuales no hubiéramos podido afrontar seguramente las situaciones profesionales y sociales a las que nos hemos enfrentado. Sin embargo, es posible que también hayamos aprendido reflexionando acerca de lo que hacíamos, a través de seminarios y grupos en los que hemos ido compartiendo nuestro trabajo, nuestras dudas e incertidumbres, construyendo poco a poco un saber que surgía más bien de la propia práctica, de la experiencia. En definitiva, pensamos que no es un mal momento para compartir esas diversas formas de construir conocimiento profesional, lo que nos llevará seguramente a repensar nuestros modelos o programas de formación, habida cuenta de que muchas de nosotras y de nosotros estamos trabajando en ámbitos ligados a la formación de educadores y educadoras.

En general, desde la organización del congreso hemos apostado por privilegiar el intercambio, de ahí que las ponencias sean más bien pocas, aspirando más bien a situar algunas claves de por dónde debe transitar la educación hoy, cuál es el papel que debemos jugar como educadores y educadoras en un contexto de crisis como el actual, las oportunidades de las que disponemos para desarrollar prácticas transformadoras, sin dejar de lado el delinear los principales ejes de trabajo que constituyen una tarea de reconstrucción crítica desde el ámbito de la educación. No obstante, volvemos a insistir en que queremos, con la mayor honestidad posible, dar voz a colectivos, grupos e individuos que trabajáis y trabajamos por desarrollar espacios democráticos en los que primen la búsqueda de igualdad de oportunidades, el reconocimiento de las diferencias y su articulación en un proyecto colectivo de transformación social, la construcción de personas reflexivas y autónomas, la toma de conciencia sobre el mundo que nos rodea, etcétera.

De momento, nada más. Os animamos a que compartáis con nosotros y nosotras este espacio de trabajo, de reflexión compartida en la que también aspiramos a consolidar lazos afectivos, pues también la transformación social se hace a través de cuidarnos, de la cercanía que nos permite hablarnos mirándonos y escuchándonos, aspectos que cada vez más se antojan “pequeños tesoros” en los tiempos que corren. Muchas gracias por vuestro interés, y nos vemos pronto.



PROGRAMA DEL CONGRESO

DÍA 22 DE NOVIEMBRE DE 2012

Sesión de mañana:
* Ponencia Inaugural: “La educación como elemento de transformación social”, a cargo de Lidia Puigvert Mallart (Profesora de la Universidad de Barcelona)
* Paneles de trabajo: Experiencias educativas transformadoras (I): O Pelouro, Proyecto Atlántida, Red de Comunidades de Aprendizaje, Escuela Libre Paideia, Acción Educativa, Federación de Movimientos de Renovación Pedagógica del País Valenciano, CREC, DUODA,

Sesión de tarde:
Panel de comunicaciones- Ejes temáticos. Grupos para la discusión
• Grupo 1.- Nuevos modelos de profesorado ante el cambio social. Coordinadores/as: Luis Torrego Egido, Jaume Martínez Bonafé y Carmen Rodríguez
• Grupo 2.- Propuestas ligadas al desarrollo socio-personal del profesorado. Coordinadores/as: José Juan Barba y Remei Arnaus
• Grupo 3.- El profesorado ante las tecnologías y medios de comunicación. Coordinadores/as: Sara Lorena Villagrá Sobrino, Javier Maquilón Sánchez y Aquilina Fueyo
• Grupo 4.- Experiencias democráticas de innovación en centros sociales y escolares. Coordinadores/as: Henar Rodríguez Navarro, Sandra Racionero y Florencio Luengo
• Grupo 5.- La investigación e intervención socioeducativa desde las áreas específicas del curriculum. Coordinadores/as: Lucio Martínez, Consol Aguilar Ródenas y José Luis Aróstegui.
• Grupo 6.- Experiencias de investigación e intervención social y educativa emancipadoras. Coordinadores/as: Enrique Javier Díez Gutiérrez, Teresa Gómez y José Luis Villena Higueras

DÍA 23 DE NOVIEMBRE DE 2012

Ponencia: “Enseñar y aprender en una sociedad pluricultural”, a cargo de Xavier Besalú Costa (Profesor de la Universitat de Girona)

Sesión de mañana:
Paneles de trabajo: Experiencias educativas transformadoras (II): Movimiento 15M, Asociación Local Cambalache, Consume hasta morir, La Garbancita Ecológica, Librería Asociativa Traficantes de Sueños, Periódico Diagonal, SOS Racismo, Red CIMAS.

Sesión de tarde:
Panel de comunicaciones- Ejes temáticos. Grupos para la discusión
Grupo 1.- Nuevos modelos de profesorado ante el cambio social
Grupo 2.- Propuestas ligadas al desarrollo socio-personal del profesorado
Grupo 3.- El profesorado ante las tecnologías y medios de comunicación
Grupo 4.- Experiencias democráticas de innovación en centros sociales y escolares
Grupo 5.- La investigación e intervención socioeducativa desde las áreas específicas del curriculum
Grupo 6.- Experiencias de investigación e intervención social y educativa

DÍA 24 DE NOVIEMBRE DE 2012

Ponencia de cierre: “El desafío de los derechos humanos para quienes trabajamos en el campo de lo social. Algunas señales para la esperanza”, a cargo de Santiago Alba Rico

Asamblea del congreso: elaboración de documento marco de trabajo

Clausura del congreso

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Últimos congresos de la aufop


Tras una larga trayectoria de seminarios y congresos nacionales e internacionales, la Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP) ha promovido y participado recientemente en dos congresos internacionales sobre la profesión docente, celebrados en noviembre y diciembre de 2010.


1) “I Congreso Internacional: reinventar la profesión docente. Nuevas exigencias y escenarios en la era de la información y la incertidumbre.”


Organizado por la Facultad de Educación y el Departamento de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga, la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado (órgano de expresión de la AUFOP), el periódico Escuela y Cuadernos de Pedagogía, el citado congreso se celebró en Málaga los días 8, 9 y 10 de noviembre de 2010.


Para acceder a las ponencias invitadas de PROFE10 a texto completo (número 68 de la RIFOP), pulsar aquí.


Para acceder a los vídeos de las ponencias y a otras noticias sobre Profe10, pulsar aquí.


Para más información, pulsar aquí.


2) "I Congreso Internacional virtual de Formación del Profesorado. La formación del profesorado en el siglo XXI: Propuestas ante los cambios económicos, sociales y culturales."


Organizado por la AUFOP en colaboración con las Universidades de Murcia, Zaragoza y Valladolid, tuvo lugar los días 9, 10 y 11 de diciembre de 2010.

Los niños desarrollan desde edades muy tempranas el sentido de la equidad (Marco F. H. Schmidt y Jessica A. Sommerville)

Una reciente investigación realizada por Marco F. H. Schmidt y Jessica A. Sommerville (Universidad de Washington), publicada en octubre de 2011 en la revista "PLoS ONE", revela que los niños son capaces de compartir y de mostrar comportamientos justos, altruistas e igualitarios mucho antes de lo que se creía hasta el momento. 


Los autores de este estudio, expertos en psicología infantil, desvelan que la noción de justicia, enraizada en patrones evolutivos y culturales, comienza a desarrollarse en una edad muy temprana, de manera que un bebé de 15 meses ya tiene adquirido el sentido de la "equidad", es decir, la propensión a la igualdad o justicia en el reparto de algo entre varios, o en el trato a las personas; o dicho de otra forma, el niño desarrolla tempranamente una tendencia a compartir los recursos a partes iguales en base a motivos igualitarios y una inclinación a hacer el bien a los demás, incluso a costa del suyo propio. En la citada investigación se subraya, además, que hay una fuerte conexión entre el sentido de la justicia y la igualdad, y entre el altruismo y la cooperación.


Aunque hasta el momento la vertiente moral ha recibido menos atención que la cognitiva por parte del sistema educativo, se trata de una dimensión fundamental para el desarrollo del ser humano, por lo que debe ser especialmente cuidada por padres y maestros. En ella nos jugamos la convivencia, que debe ser cultivada desde la niñez. Por ello, y teniendo en cuenta que el ser humano aprende en buena medida por imitación de modelos, es muy importante que padres y maestros den ejemplo al bebé desde el primer día de su vida, evitando las conductas injustas y promoviendo relaciones humanas positivas, generosas, igualitarias, equitativas, prosociales y cooperativas. 


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Fairness Expectations and Altruistic Sharing in 15-Month-Old Human Infants

Abstract

Human cooperation is a key driving force behind the evolutionary success of our hominin lineage. At the proximate level, biologists and social scientists have identified other-regarding preferences – such as fairness based on egalitarian motives, and altruism – as likely candidates for fostering large-scale cooperation. A critical question concerns the ontogenetic origins of these constituents of cooperative behavior, as well as whether they emerge independently or in an interrelated fashion. The answer to this question will shed light on the interdisciplinary debate regarding the significance of such preferences for explaining how humans become such cooperative beings. We investigated 15-month-old infants' sensitivity to fairness, and their altruistic behavior, assessed via infants' reactions to a third-party resource distribution task, and via a sharing task. Our results challenge current models of the development of fairness and altruism in two ways. First, in contrast to past work suggesting that fairness and altruism may not emerge until early to mid-childhood, 15-month-old infants are sensitive to fairness and can engage in altruistic sharing. Second, infants' degree of sensitivity to fairness as a third-party observer was related to whether they shared toys altruistically or selfishly, indicating that moral evaluations and prosocial behavior are heavily interconnected from early in development. Our results present the first evidence that the roots of a basic sense of fairness and altruism can be found in infancy, and that these other-regarding preferences develop in a parallel and interwoven fashion. These findings support arguments for an evolutionary basis – most likely in dialectical manner including both biological and cultural mechanisms – of human egalitarianism given the rapidly developing nature of other-regarding preferences and their role in the evolution of human-specific forms of cooperation. Future work of this kind will help determine to what extent uniquely human sociality and morality depend on other-regarding preferences emerging early in life.

Menos acción, más meditación (Miriam Subirana)


"Medita, contempla los muros; observa tus ideas, tus hábitos, tus apegos y tus miedos, sin emitir juicio ni condena de ningún tipo. Limítate a mirarlos y se derrumbarán" (Anthony de Mello).

El 6 de abril de 2011 se publicaba en este blog un post que lleva por título "La meditación en las aulas, asignatura pendiente" (Pulsar aquí). El enlace que se hace en este nuevo post a un artículo titulado "Menos acción, más meditación", publicado en "El País" el pasado día cinco de febrero de 2012, viene a ser un complemento del mismo.

Menos acción, más meditación
Miriam Subirana (El País, 5 de febrero de 2012)

Las prisas y los continuos ruidos que provienen del exterior distraen nuestra atención y energía. Reservar unos momentos para meditar nos aporta beneficios cognitivos y psicológicos.

 "La meditación es el camino para aquietar y silenciar las maquinaciones de la mente complicada. Meditar es restaurar el estado de nuestra verdadera naturaleza interior para vivir en armonía. Nos abre a la comprensión intuitiva y a un alto grado de concentración, que no se basa en el pensamiento racional. Es una forma de acallar los ruidos que distraen nuestra atención y energía constantemente. La meditación ofrece múltiples beneficios comprobados científicamente. Un equipo de psiquiatras, liderado por el hospital General de Massachusetts, realizaron un estudio..." (Pulsar aquí para seguir leyendo este artículo, publicado en el periódico "El País" el día cinco de febrero de 2012)