Las emociones a debate: Conclusiones del VII Encuentro Aragonés de Psicomotricidad



El VII Encuentro visto por "El Diario de Teruel" de 29/2/2012: "La emoción a debate" (Pulsar aquí)


Las conclusiones del VII Encuentro en la web del Colegio Público de Educación Especial Gloria Fuertes de Andorra - Teruel (Pulsar aquí)


Conclusiones
__________________________________________________________________________________
Comenzamos estas conclusiones tomando en préstamo unos textos de Humberto Maturana. 

Dice este autor que el amor es un rasgo de nuestra historia evolutiva, que nosotros, los humanos, somos seres biológicamente amorosos, y que esto significa dos cosas: que el amor ha sido la emoción central conservada en la historia evolutiva que nos dio origen hace unos cinco o seis millones de años; y que enfermamos cuando se nos priva del amor como emoción fundamental en la cual transcurre nuestra existencia relacional con otros y con nosotros mismos. Y que por ello la biología del amor es central para la conservación de nuestra existencia e identidad como seres humanos.

Dice también Maturana que las emociones afectan a la conducta inteligente, y que así el miedo, la ambición, el enojo o la competitividad reducen la inteligencia humana, puesto que las personas afectadas por una emoción negativa restringen su mirada, su visión de las cosas y generan una negación del otro; y que la única emoción que amplía la inteligencia es el amor, que no es otra cosa que la aceptación del otro como otro.

Y que así las cosas, si un profesor o una profesora quieren que sus alumnos salgan mal en los exámenes lo primero que generan es inseguridad, miedo, ambición..., mientras que si quieren que salgan bien de ellos generan confianza y respeto a través del amor; que si se respeta a los alumnos, éstos se respetarán entre si y sabrán respetar a sus profesores y profesoras, y de esa manera surgirá un espacio de colaboración y acción común. Y que por todo ello la educación debe consistir fundamentalmente en un espacio de convivencia en el cual alumnos y profesores conformen un lugar de encuentro, acogida y respeto mutuo.

Por otra parte, el término psicomotricidad hace referencia a la indisoluble vinculación entre cuerpo, movimiento, emoción y actividad cognitiva, desempeñando un papel fundamental en el desarrollo integral y armónico de la personalidad humana. De ahí la importancia de los programas de educación, prevención e intervención psicomotriz, que implican un abordaje de la persona desde  el movimiento y la mediación corporal. 

En este sentido, la relación que entabla un ser humano con otro es básica y primariamente corporal, y se establece en torno al diálogo tónico-emocional. De ahí que la psicomotricidad conlleve la exigencia de un modo particular de relación, de una actitud de disponibilidad corporal capaz de posibilitar que el individuo exprese mediante sus actos y en el contexto de una dinámica relacional, sus dificultades, sus temores, sus emociones, sus deseos...

Finalmente, diferentes disciplinas científicas conceden en la actualidad un gran importancia al análisis de los fenómenos afectivos y, concretamente, al papel que juega la emoción, piedra angular sobre la que se ha construido todo el edificio de la psicomotricidad, en el comportamiento del ser humano.

Situados en este contexto, las conclusiones del "VII Encuentro Aragonés de Especialistas en Psicomotricidad. Hacia la expresión y el control emocional en psicomotricidad" son las siguientes:

1) Es necesario que los profesionales de la educación sean conscientes de sus propias emociones y que realicen un trabajo sistemático de desarrollo y crecimiento personal que les conduzca a un control y regulación de las mismas.

2) Es fundamental trabajar las emociones durante todo el ciclo vital, y muy en particular durante las primeras etapas de la vida, puesto que los primeros elementos del universo emocional de los niños y las niñas quedan configurados hacia los siete años de edad madurativa. En todo ello debe jugar un papel esencial la familia y la escuela.

3) Es muy importante que los niños y las niñas aprendan a identificar con palabras y a etiquetar verbalmente las emociones propias y ajenas.

4) Resulta esencial que los niños y las niñas dispongan de herramientas que les permitan controlar las habilidades que conforman las emociones básicas.

5) En este sentido es imprescindible que la familia y la escuela promuevan una educación emocional que posibilite la convivencia, haciendo "efectivos desde el afecto" los límites necesarios para que ésta sea posible.   

6) Proponemos a todos los miembros de la comunidad educativa la puesta en escena de proyectos orientados a desarrollar en las escuelas estados de flujo.



















0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada