Ante la huelga general en educación: El futuro de los niños es siempre hoy, mañana será tarde (Gabriela Mistral)


Un modelo de crecimiento equitativo, que invierta en infancia, en educación y en salud, conlleva un crecimiento más sostenible y más prolongado en el tiempo.


La reducción de la inversión en infancia compromete como pocas el futuro desarrollo económico y social y traslada el impacto de la crisis a los años venideros, generando una injusta hipoteca sobre los niños que están naciendo y creciendo ahora. Una hipoteca que además provoca inequidad y que repercute de forma desproporcionada en los grupos de infancia más vulnerables.


En un contexto como el actual, el tema central del citado informe de UNICEF (del que son autores Gabriel González Bueno, Armando Bello y Marta Arias) no es otro que la crisis económica, que está teniendo un enorme impacto sobre la infancia, aún cuando permanezca prácticamente invisible en el discurso político, social o mediático.

El objetivo de este estudio es hacer visibles a los niños en el panorama de retos sin precedentes a los que nos enfrentamos. 

Basándose en los datos disponibles, y haciendo uso también de la experiencia internacional de UNICEF, el informe expone cómo los niños están siendo enormemente afectados por la crisis, al tiempo que plantea la necesidad de tenerles en cuenta para poder salir de la misma. 

Porque lo que le ocurre a los niños acaba, más pronto o más tarde, repercutiendo inevitablemente en todos nosotros. La adopción de medidas centradas en el corto plazo es sin duda comprensible en un contexto tan complejo como el actual, pero sólo proyectando la mirada un poco más lejos en el tiempo lograremos sentar unas bases sólidas para nuestra sociedad.

UNICEF ha comprobado a lo largo de sus más de 60 años de trabajo que un modelo de crecimiento equitativo, que invierta en infancia, en educación y en salud, conlleva un crecimiento más sostenible y más prolongado en el tiempo. En este sentido, el papel de la infancia y sus derechos debería integrase en toda reflexión sobre cómo y qué “queremos ser de mayores”.

En este escenario global, UNICEF sigue trabajando en los países más ricos para implicar a la ciudadanía y a las instituciones en el apoyo a su trabajo en los países en desarrollo. Pero sin descuidar esta tarea, nuestro mandato incluye además el contribuir a la defensa y promoción de los Derechos del Niño en cualquier parte, también en los países desarrollados.

La actual recesión y las distintas respuestas que están dando los Gobiernos están poniendo a prueba los compromisos con la infancia de los poderes públicos, pero también los de la sociedad en su conjunto. La crisis, además, está poniendo en evidencia en distintos países en qué medida la interacción entre la economía, las políticas públicas y el mercado de trabajo es capaz o no de proteger eficazmente a los niños contra las sacudidas financieras.


(Pulsar aquí para seguir leyendo el informe de UNICEF)


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