Conclusiones del XIII Congreso Internacional de Formación del Profesorado. Investigar para acompañar el cambio educativo y social. El papel de la Universidad


Clausura del XIII Congreso Internacional de Formación del Profesorado.  Lectura de las conclusiones






























Durante los día 20 al 22 de noviembre nos hemos reunido en la Facultad de Educación de la Universidad de Cantabria 367 personas procedentes de diversas universidades españolas, latinoamericanas y otras europeas.

A lo largo de los tres plenarios, de las cinco mesas diarias y de los nueve panelas que hemos celebrado durante estas tres fechas hemos intentado radiografiar a la Universidad española buscando el mejor papel que nosotros le deseamos. Después de la lectura de las 174 comunicaciones, presentadas al Congreso y aceptadas tras su correspondiente evaluación, hemos constatado que a este grupo de profesores les duele la Universidad porque la quieren y como fruto de esa dolorosa querencia todos los asistentes le deseamos el mejor desempeño de las funciones que tiene asignadas. Desde esta perspectiva hemos pensado en su naturaleza institucional, en sus objetivos, en sus contenidos y metodología, en sus recursos, en su organización y evaluación y también en sus protagonistas: profesor y alumno.

Naturaleza institucional

Las aportaciones del grueso de este décimotercer congreso internacional, organizado por la AUFOP y la Universidad de Cantabria en la acogedora ciudad de Santander, han dibujado con trazos generales el cuerpo institucional de la Universidad y le han adornado con las características de una entidad pública democrática y participativa, abierta a la diferencia y a la diversidad, promotora de un competente desarrollo profesional, comprometida con la mejora social, y conocedora del buen uso de los medios informáticos. Todas estas características, enfocadas desde un pluriversalismo epistemológico superador del paradigma del absolutismo epistemológico, aún presente en las prácticas educativas.

Como objetivos deseables hemos propuesto para la Universidad las metas de:

- Visibilizar las voces que son invisibles o silenciadas.

- Eliminar las brechas digitales y todos los miedos que bloquean la libertad de la disidencia.

- Enfocar nuestro trabajo docente e investigador hacia el desarrollo humano, hacia la defensa del medioambiente sostenible y de los sujetos más vulnerables, hacia el valor de los valores, hacia la unión entre la ciencia y la ética, hacia la construcción de la persona tridimensional o dueña de la razón, del corazón y de la acción, eliminando la exclusividad de la racionalidad instrumental, deductivista y secamente cognitiva.

- Superar la dicotomía entre el valor profesionalizador y humanizador de nuestra formación universitaria, generando científicos, pero también ciudadanos críticos y comprometidos con la solución de los problemas que aquejan a la humanidad.

- Superar las competencias centradas exclusivamente en los resultados y en los éxitos avalados por el paradigma de las evidencias y dar paso a la sabia incertidumbre que sepa usar hipótesis de trabajo y no modelos cerrados.

- Crear redes que busquen la riqueza del consenso argumentado y que favorezcan la investigación en equipos o la comunicación tecnológica, interpersonal, grupal y comunitaria.

Los contenidos de la Universidad deberían centrarse en:

- Aquellos que favorezcan el cambio social y educativo.

- La interdisciplinariedad.

- La creatividad necesaria para abordar los problemas económico-socio-políticos y culturales que producen desigualdades e injusticias en la población humana y en el medioambiente.

Las metodologías por las que este Congreso aboga hacen hincapié en:

- El aprendizaje basado en problemas.

- Trabajo en grupos y trabajo por proyectos en torno a los cuales se subsuman diversificados y abundantes contenidos interdisciplinares.

- Aprendizaje cooperativo.

- Aprendizaje servicio.

- Aprender investigando.

- El uso de la pregunta que estimula respuestas democráticas, imaginativas y fundamentadas.

- Aquellas que rompan el binomio teoría-práctica.

- Aquellas que hagan intervenir a los alumnos, como los denominados métodos activos de la Escuela Nueva.

- Enseñanza apoyada en las Nuevas Tecnologías, que exigirá un conocimiento de su manejo y una crítica al riesgo de supeditar la ética de los fines educativos a la seducción de su uso omnipresente.

- Aceptación de las técnicas expresivas y comunicativas como el cine, teatro.

- En cuanto a las metodologías de investigación se enfatizan los relatos autobiográficos y narrativos, la investigación-acción participativa, los estudios de casos que facilitan la observación minuciosa y el uso de entrevistas en profundidad.

- Se apuesta por la pérdida del miedo para innovar y para buscar nuevos cauces e instrumentos de enseñanza y nuevas perspectivas epistemológicas: el juego, la seducción, el aprendizaje socioafectivo, la simulación, el aprendizaje colectivo, debates grupales y discusiones asamblearias, etc.

- Metodologías dialógicas que adquirirán mayor valor si se conciben dentro de la experiencia de las Comunidades de Aprendizaje.

Los recursos enfatizados por este Congreso se resumen en:

- El uso de las denominadas TIC. Recursos ciertamente propios y caracterizadores de nuestro momento histórico. 

- A este respecto se hacen las siguientes acotaciones:

      * Se resalta un principio que debe regir su utilización y que se concreta en “compensar los procesos de exclusión social”, ya que si hablamos de brecha digital debemos vincularla y asociarla a la brecha social. 

      * Las instituciones, por tanto, han de garantizar la alfabetización digital y el acceso a las nuevas tecnologías. 

      * Queremos buscar la formación de una ciudadanía responsable, activa y crítica y no sólo la competencia comunicativa. 

      * Los asistentes al Congreso manifiestan explícitamente que el profesorado no debe tener miedo al uso de las tecnologías; pero con la misma fuerza y convencimiento resaltan que se trata de utilizar los medios como aliados, no como ejes vertebradores del proceso de enseñanza-aprendizaje. 

La organización de los espacios y los tiempos de la Universidad que queremos se debería caracterizar por:

- Ser consecuente con los objetivos que esa misma Universidad por nosotros deseada pretende. Por ello:

      * Pensamos que el proceso educativo no sólo usa de las aulas, también de la calle, de la ciudad, del medioambiente.

      * Las sesiones deben ajustar su tiempo no a un horario rígido e inmutable, sino ser flexibles y supeditarse a los métodos necesarios para que el aprendizaje se producta adecuadamente.

      * Las salidas, la excursiones y el contacto con los objetos y experiencias educativas pueden suponer un valor añadido a la constancia y a la atención propiciadas por el uso de las aulas o espacios arquitectónicos tradicionales.

      * El uso de las redes sociales y mediáticas proporcionan nuevos espacios y nuevos tiempos que habrá que saber aprovechar para el éxito de los procesos educativos. 

La evaluación que este Congreso aconseja se caracteriza:

- Por ser una evaluación que educa a educador y educando a través de la búsqueda de datos por medio del diálogo y la comunicación.

- Por huir de la evaluación castigo para pasar a la evaluación tutorial y orientadora que ayuda a superar las dificultades personales, familiares, aulares y sociales.

- Por romper el miedo a la evaluación que debería ser usada con frecuencia para mejorar cada uno de nuestros actos constitutivos del proceso enseñaza-aprendizaje, en un continuo feedback entre alumno-profesor.

Por fín, el XIII Congreso de la AUFOP, excelentemente gestionado por la Universidad de Cantabria no se ha olvidado del elemento clave de la enseñanza-aprendizaje como es el binomio profesor-alumno:

- Se aboga por un profesor acompañante, investigador, profesionalmente competente, comunicativo, didácticamente preparado, epistemológicamente crítico, educador y, por tanto, persona adornada de valores éticos, conocedor de la realidad social y claramente comprometido con la transformación que busca la mejora no sólo de la enseñanza y de sus alumnos, sino también de toda la humanidad.

- Se quiere un profesor que analiza el entorno, lo juzga a la luz de los Derechos Humanos y se compromete con ellos junto a sus alumnos, a través de un enfoque científico de sus respectivas asignaturas o áreas del conocimiento acorde con estas premisas.

- Se trata de un profesor que sabe que la verdad no es sólo construida por la razón, sino también por el corazón, por la emoción y los sentimientos, por la ética y por la estética, puesto todo ello al servicio de los intereses del Bien Común.

- El alumno que se desea educar sería una persona profesionalmente competente y socialmente comprometido en la línea que describen las características del profesor anteriormente dibujado.

- Un alumno que no por seguir las metas de los valores universalmente consolidados dejará de ser autónomo, original y buscador de nuevos planteamientos, acordes con los nuevos periodos históricos que le tocará vivir.

- Se trata, por tanto, de que el propio alumno, ciertamente ayudado por sus educadores, logre por sí mismo una personalidad crítica, capaz de distinguir lo éticamente correcto de la cascarilla competitiva que la sociedad del consumismo impone como meta ideal a través del pensamiento único, centrado éste en el supremo valor del mercantilismo economicista.

Como prueba de este planteamiento integral del alumno, del profesor y de la Institución universitaria, una de las mesas propuso la constitución, a largo plazo, de una plataforma estatal, denominada “Universidad Comprometida” y compuesta de grupos de alumnos y profesores, dispuestos a promover el valor de la responsabilidad social entre los universitarios de todo el Estado Español. El primer grupo de esta plataforma sería el constituido por los miembros asistentes a este Congreso que libremente se apunten. La coordinadora de la mesa 5 se encargará de enviar la primera lista con el deseo de que otros grupos de otras universidades la vayan completando. El tiempo irá aconsejando la conveniencia de celebrar, a su hora, un encuentro estatal que aglutine a estos grupos de la “Universidad Comprometida”, aprovechando la existencia de Asociaciones de Voluntariado u otras entidades que ya se vienen decantando por esta idea.

No se han terminado nuestras reflexiones sobre la Universidad que deseamos seguir construyendo con nuestra entrega profesional.Tras este santanderino XIII Congreso, la AUFOP seguirá pensando en el XIV. Desde aquí se abre la convocatoria a todas las universidades que deseen gestionarlo para el año 2016. Pueden dirigirse para ello a la siguiente dirección electrónica de nuestro incansable compañero, secretario de la aufop y editor de la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado (RIFOP), José Emilio Palomero Pescador: emipal@unizar.es

Si algo nuevo caracteriza al momento presente de los inicios del Siglo XXI es la invasión de las Nuevas tecnologías que se han configurado como una de las causas que han originado la sociedad de la globalización, de la homogeneidad y del diccionario universal de Internet. Como en cualquier invento tecnológico descubrimos ventajas y peligros. Esta observación nos hace ser críticos sin rechazo y cautos con valentía para afrontar la novedad. El criterio para salir victoriosos se centrará en saber partir de la realidad social para superar las heridas de la injusticia y adherirnos a las metas señaladas en los Derechos Humanos. Defender éstos hasta que sean alcanzados por las mayorías se constituirá en nuestro ideal docente y nos ayudará a encauzar la eficacia de la técnica, puesta al servicio del Bien Común.

Si este es el retrato deseado de la Universidad que soñamos, justo será deducir que hacia ese papel tenderán nuestras actuaciones. Por eso, lo hasta aquí dicho se propone como conclusiones de compromiso al que nos ha estimulado este XIII Congreso de la AUFOP, puesto en escena con tanto atino, excelente organización y aún mejor entrega a la causa de la formación del profesorado, por nuestros compañeros de la Universidad cántabra, a través de la Facultad de Educación y aún más concretamente a través del Departamento de Educación.

No es extraño, por tales motivos y circunstancias, oír de boca de una de las mesas las siguientes expresiones con las que cerraban su entrega de conclusiones, respondiendo a la pregunta ¿Qué me llevo y qué siento tras este encuentro? 

He aquí sus palabras:

- Nos llevamos buena impresión de los demás, emoción y felicidad por compartir.

- Nos llevamos esperanza de ver que desde diferentes ámbitos resistimos; nos llevamos ideas fruto de un pensamiento colectivo.

- Aprendimos a trabajar a partir de lo que nos une, aunque nos separen kilómetros. Transitamos diferentes caminos pero con un punto común: mejorar.

- Aprendimos a enaltecer el significado de lo que es la educación y el profesor.

- Aprendimos que desde nuestra trinchera podemos favorecer el cambio.

- Aprendimos que todavía no ha terminado la lucha por la independencia del conocimiento. Tenemos un poder en nuestras manos del que no nos hemos dado cuenta.

- Aprendimos que siempre hay posibilidad de ir más allá y compartir con los demás.

Santander, 22 de noviembre de 2014.

AUFOP y Universidad de Cantabria


Clausura del XIII Congreso Internacional de Formación del Profesorado. Lectura de las conclusiones


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