¿Qué es educar entonces?

Diseño de la portada: Jose Palomero































Por Ximena Dávila Yáñez (2012)


¿Qué clase de ser humano queremos que surja del cómo educamos a nuestros hijos, hijas, jóvenes y educandos? ¿Qué clase de ser humano queremos los maestros y maestras que salgan de nuestras aulas? ¿Qué clase de persona deseamos que sean nuestros hijos e hijas? Y cuando estos niños niñas y jóvenes sean adultos y les pregunten ¿cómo recuerdas a tu papá o a tu mamá? ¿cómo recuerdas a tus profesores y profesoras? ¿Qué nos gustaría hoy que respondiesen?


Nuestra tarea como adultos responsables es acompañar a nuestros niños/as y jóvenes en su tránsito a la vida adulta. Acompañar guiando hacia el conocimiento reflexivo y experiencial para que ellos sientan potenciada sus capacidades intrínsecas y para que cada uno de ellos conserve en el centro de su hacer una conducta ética espontánea. Y queremos que para ellos como adultos, papás, mamás, profesionales, ciudadanos...,  el amar y amarse desde el respeto por si mismo o misma sea el eje inamovible de su hacer. 



Quiero hablar de educación e invitarlo a usted, que está leyendo estas reflexiones, a una conversación, con el deseo de que encontremos, desde cada uno de nosotros, una puerta abierta desde la propia experiencia que nos introduzca en el temática del Educar o la Educación. 

Temática que ha sido y es central desde hace décadas, entendiendo hoy que es un tema candente y necesario de reflexiones serias y audaces. Y dado el contexto social presente escuchando las movimientos personales y de comunidades indignadas por la falta de oportunidades y, por lo tanto de trabajo, dignos para vivir su vivir, es que nos abocamos a esta tarea reflexiva. 


La mejor manera de reflexionar sobre la educación es mirar nuestro propio vivir y nuestra propia experiencia "educativa". Revisar cómo fue ese periplo educacional que hace que hoy me encuentre donde me encuentro. 

Quizás en un bien-estar de realización y de complitud: “me gusta lo que hago, lo disfruto, siento que seguí un caminar oportuno a mis condiciones innatas y consciente de que tuve todas las oportunidades para este crecimiento”. 

O “puede ser que reconozca que esas oportunidades las tome y las asumí gracias a las personas adultas que guiaron mi mirada pues no tenía las condiciones sociales, económicas y culturales locales para ese desarrollo”. 

O quizás “siento que con la profesión que elegí algo me falta, a veces siento que quiero hacer otras cosas, soñar un poco y encontrarme haciendo lo que siempre quise hacer”. 

Y otras veces, “no me quedó otra, no pude seguir estudiando pues era más prioritario ganarse la vida trabajando y ayudar llevando el dinero necesario para que mi familia pudiese sobrevivir".

Acá estamos, hace décadas


Cuando hablamos de educación nuestra mirada se orienta al quehacer del profesor o profesora. Como si ellos fuesen, en la soledad más absoluta, los únicos responsables no sólo de guiar a sus alumnos en el devenir del conocimiento y del saber. Sino que también lo deben hacer a través de normas pre-establecidas por algún ministerio o autoridad superior como si la educación pudiese ocurrir sin la participación de la comunidad en que ellos y los educandos van a vivir.


Todo esto, además con la expectativa cultural de la comunidad de que los profesores y profesoras tengan todas la herramientas necesarias, para entregarle a sus educandos lo que necesitan para que como adultos puedan luchar con éxito en un mundo que se ha configurado de antemano, de cómo deberán hacerse las cosas, cómo ser feliz y cómo esa felicidad irá de la mano con el éxito. Olvidando que los maestros y maestras son personas, y son hijos que han sido formados en la concepción de educación actual. Olvidando que la responsabilidad en el Educar y la Educación es de todos los adultos o mayores con que los niños, niñas y jóvenes conviven desde su nacimiento. Y olvidando además que ese mundo adulto está representado también en las organizaciones humanas y en los poderes del Estado como el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, donde se gestan y crean las leyes y las orientaciones de los ciudadanos de cada nación. Ciudadanos, personas que han sido educadas en la misma forma tradicional de lo que entendemos hoy por educación. 


Y así suma y sigue. En una deriva lineal causal eterna. Cabe la pregunta: ¿qué es educar entonces hoy en un mundo globalizado, unidos los unos con los otros en una red cibernética de conocimiento, de experiencias, donde las dimensiones del mundo que vivo son mucho más amplias que mi localidad?

Cuando la educación se ha orientado a la formación de personas ganadoras con éxito social y económico en la creencia de que serán hombres y mujeres realizados y felices, desde un ideal de hombre o mujer pre-establecido y conservado de generación en generación desde algún lugar que creemos ignorar diciendo: "las cosas son así decimos", en un cuento que nos contamos de “nunca acabar”, cuando en el fondo sabemos que ese mundo lo generamos nosotros, los mismos adultos que criticamos porque es con nosotros con quienes conviven.


Ese lugar que creemos ignorar sólo lo podremos ver de verdad si reflexionamos y nos preguntamos ¿me gusta el vivir que estoy viviendo hoy? ¿quiero este querer presente? ¿lo elegí? ¿soy libre para cambiarlo? ¿Calzo yo en este ideal de hombre o mujer pre-establecido, en algún lugar en alguna parte de nuestra historia humana? ¿qué educación quiero hoy para nuestros niños, niñas y jóvenes? ¿y qué deseo hoy aprender como adulto?


Darme cuenta: perturbar, perturbarme


Deseo tomar consciencia de que soy parte de esta trama de conversaciones donde nos encontramos inmersos, conservándola y generándola en el propio vivirla, ciegos a nuestros deseos íntimos y sin herramientas propias desde cada uno de nosotros para reflexionar y reflexionarme, y aportar para un nuevo vivir. Este hacer consciente me perturba y me moviliza.


Sigo en la perturbación y me pregunto: ¿Estaremos ciegos e insensibles a nuestra propia sensorialidad? Y descubro que si, y descubro que nos ciega nuestra propia cultura.


Y en este reflexionar descubro además que me es legítimo dar respuesta a mis preguntas existenciales: de dónde vengo y a dónde voy, qué es la vida, para qué existo. Preguntas éstas que no puedo responder desde este mirar tradicional lleno de verdades y realidades culturalmente conservadas y que debo abandonar para darle paso a la legítima diversidad de miradas y de haceres. Preguntándome ¿desde dónde dicen lo que dicen? ¿desde dónde hacen lo que hacen?


Si nos damos cuenta que la educación y el educar ocurren como un fenómeno de transformación en la convivencia consciente e inconsciente, que cruza todo nuestro vivir y convivir como seres humanos reflexivos hasta que nos morimos, el panorama reflexivo y de acciones se comienza a transformar.


Al hablar o reflexionar sobre el educar y la educación la pregunta que invito a que nos hagamos es: ¿Qué clase de ser humano queremos que surja del cómo educamos a nuestros hijos, hijas, jóvenes y educandos? ¿Qué clase de ser humano queremos los maestros y maestras que salgan de nuestras aulas? ¿Qué clase de persona deseamos que sean nuestros hijos e hijas? Y cuando estos niños niñas y jóvenes sean adultos y les pregunten ¿cómo recuerdas a tu papá o a tu mamá? ¿cómo recuerdas a tus profesores y profesoras? ¿Qué nos gustaría hoy que respondiesen?


A la acción educativa como proceso de transformación


Nuestra tarea como adultos responsables es acompañar a nuestros niños/as y jóvenes en su tránsito a la vida adulta. Acompañar guiando hacia el conocimiento reflexivo y experiencial para que ellos sientan potenciada sus capacidades intrínsecas y para que cada uno de ellos conserve en el centro de su hacer una conducta ética espontánea. Y queremos que para ellos como adultos, papás, mamás, profesionales, ciudadanos...,  el amar y amarse desde el respeto por si mismo o misma sea el eje inamovible de su hacer. Eje que implica estar en el centro de sí mismo o misma. Sintiéndose autónomos, en el elegir, preguntar, reflexionar.


Todo ser vivo nace a un vivir en coherencia con el mundo natural que lo acoge y hace posible. Como observadores podemos distinguir que la mariposa cuando sale de la crisálida sale al mundo en una confianza estructural de encontrarse con un mundo de néctares no de insecticidas.


Nosotros como seres vivos/humanos nacemos en la misma confianza estructural de que va haber un mundo humano que nos acogerá, nos amará, nos cuidará. Nacemos con toda nuestra sensorialidad en una dinámica sistémica, sistémica, … sistémica, abierta y plástica orientada a habitar un mundo amoroso donde nos transformaremos en un ser humano completo que vive en el centro de si mismo y por ende en el bien-estar del vivir y convivir5.


Ahora, sin embargo, desde este comienzo habitamos un mundo de convivencia cultural, en el cual muchas veces nos volvemos ciegos a la reflexión de los fundamentos biológico-culturales de nuestro hacer. El vivir cultural, en cualquier comunidad, es como el agua es al pez; el pez nada en el agua como su modo de vivir natural y no la ve; y nosotros vivimos en las redes culturales como nuestro modo de convivir natural y no las vemos. Sin embargo, nosotros los seres humanos podemos reflexionar y hacer consciente qué cultura habito, y si me gusta o no me gusta.


En un principio podemos darnos cuenta que hay cosas que no nos gustan, y el primer intento es pertenecer a algún movimiento que acoja nuestra demanda y nos orientamos a cambiar la cultura. Intento que hemos visto no ha tenido el resultado esperado. Si veo esto vuelvo a reflexionar y me doy cuenta que la única cultura o red de haberes y sentires íntimos que puedo tocar y cambiar es la mía propia, la mía la de mi localidad. Y allí la pregunta reflexiva de orientación y armonía en la reflexión que surge es: ¿qué deseo conservar en mi vivir y convivir? … pues todo cambia en torno a lo que conservamos6.


¿A quién le gusta obedecer? ¿a quién le gusta colaborar?


¿ Qué nos gusta? ¿Cómo queremos vivir nuestro vivir?


¿Queremos vivir en el colaborar, reír, preguntar, opinar, escuchar, ser escuchados, descubrir, jugar, compartir, pertenecer?.


¿Queremos vivir y convivir en ese sentir de bien-estar donde nos sentimos vistos, respetados y escuchados? ¿Queremos conservar estos gustos, ganas, deseos, pasiones, con otros y otras en un convivir latente y expansivo de unidad con el Cosmos.


¿Nos sentimos así? ¿Lo hemos experimentado alguna vez? Quizás en alguna experiencia espiritual, de ampliación de conciencia de pertenencia, a través de alguna práctica meditativa o alucinógena. Y nos causo placer y queremos volver a ese estado de bien-estar profundo donde me siento visto, y nos vemos y sentimos respetados y nos respetamos. ¿Está en nosotros ese estado de plenitud de amplitud? Si lo vivo y lo reconozco, es parte de mi experiencia en algún lugar de mí vivir.


Y el único lugar, y el único lugar que me ha dado esa tranquilidad de contención, de estar nutrido sin esfuerzo en la confianza más primigenia de la amorosidad es el útero materno. ¿Por qué tengo que recurrir a un artificio para sentir, sentirme en total plenitud? ¿Cómo es que los seres humanos inteligentes y audaces no hemos podido generar un vivir y convivir cotidiano de esas características?


Si nos hacemos cargo de que sabemos esto, el educar se constituye en un lugar donde nos sentimos vistos, amados, respetados, donde todas las preguntas son legitimas. Y si hacemos esto, el educar se vuelve un lugar donde encontramos la mano amiga, tierna, que me da la confianza y la consistencia para mirar y descubrir mis aptitudes de conocimiento y de saber. Lugar que no solo reconozco como la Escuela o Universidad, lugar que también llamo hogar, padres, tutores, hermanos, comunidad con sus medios de comunicación y su alta tecnologización, todo en la consciencia de que somos nosotros ahora los responsables de generar ese convivir. Y los haremos reconociendo que esa coherencia y consistencia en el convivir adulto y humano es responsabilidad de cada uno de nosotros.


Es en ese educar donde yo único y autónomo donde puedo aprender a elegir desde mi y no desde otros, un caminar de confianza y bien-estar desde donde siento apropiarme de la belleza en un amor por si mismo y por otros enaltecido. 



______________________

Notas biográficas

Ximena P. Dávila Yáñez, Epistemóloga, estudió Orientación en Relaciones Humanas y Familia con mención en Relaciones Laborales. Su estudio fundamental ha sido el entendimiento del dolor y sufrimiento humano. Ha desarrollado el “conversar liberador” bajo los fundamentos de la Biología del conocer y de la Biología del Amar. En el año 2000 fundó junto con Humberto Maturana el Instituto Matríztico, hoy escuela Matríztica de Santiago, como un centro de investigación sobre lo humano. En él, Ximena se desenvuelve como investigadora y docente.

La larga trayectoria de una revista con una fuerte proyección internacional: La Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado


Portadas del último número de la RIFOP (El amor y la educación, agosto 2012)




















La “Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado” es una continuación de la antigua “Revista de Escuelas Normales” (1922-1936), que a su vez fue fruto de una rápida transformación del histórico “Boletín de Escuelas Normales” (1921), cuyo proyecto fundacional fue redactado por Rodolfo Llopis y Emilio Lizondo, catedráticos de la Escuela Normal de Cuenca.

La “Revista de Escuelas Normales (pulsar aquí para acceder a algunos datos biográficos de quienes fueron sus directores)” tuvo su primera sede social (1922-1927) en la Escuela Normal de Guadalajara, bajo la dirección de Modesto Bargalló. Posteriormente, estableció su sede en la Escuela Normal de Cuenca (1927-1929); en la de Córdoba (1929-1931), dirigida por Antonio Gil Muñiz; de nuevo en la Normal de Guadalajara (1931-1932), época en que Bargalló retomó la dirección de la misma; y finalmente en la Escuela Normal de Madrid (1932-1936), bajo la dirección de Pablo Cortés. Durante la etapa de Cuenca, la “Revista de Escuelas Normales” fue dirigida por Rodolfo Llopis, catedrático, periodista y político comprometido con la extensión de la enseñanza primaria en España. Llopis, que no abandonó jamás su preocupación pedagógica, tuvo una intensa vida política. Entre otros, ocupó los cargos de Director General de Enseñanza Primaria (1931-1933), Presidente de la República Española en el exilio (1947), Secretario General de la Unión General de Trabajadores en el exilio (1956-1971) y Secretario General del PSOE en el exilio (1944-1972).

Por su carácter de tribuna y encrucijada de la formación del profesorado de primaria, la “Revista de Escuelas Normales" (Pulsar aquí para acceder a ella a texto completo)” se convirtió en una publicación de regeneración normalista que llamó poderosamente la atención en ambientes pedagógicos y educativos de la época, tal como quedó reflejado en las crónicas de diarios nacionales como “el Sol”, “La Libertad”, “El debate” o “El Imparcial”. En ella participaron y escribieron destacados científicos e intelectuales nacionales y extranjeros, como Cossío, Piaget, Lombardo-Radice, Llopis, Luzuriaga… Se editó por última vez en mayo de 1936.

En 1970 se intentó publicar de nuevo la “Revista de Escuelas Normales”, aunque tan sólo se llegó a imprimir un número, a cuyo texto completo se puede acceder pulsando sobre estas líneas.

Posteriormente, en el acto de clausura del “II Seminario Estatal de Escuelas Universitarias de Magisterio” (Valladolid, 1985), se acordó relanzar la idea bajo el nombre de “Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado. Continuación de la antigua Revista de Escuelas Normales (RIFOP)”.

La nueva revista (Pulsar aquí para acceder a su website oficial), que cuajó rápidamente, fue alentada y promovida por los miembros de su primer consejo de redacción, que fueron los fundadores de la misma. Ordenados alfabéticamente, son los siguientes: Fernando Albuerne López (Universidad de Oviedo), Juan Benvenuty Morales (Universidad de Cádiz), Juan José Cáceres Arranz (Universidad de Valladolid), Antonio Gómez Ortiz (Universidad de Barcelona), Ramón Lara Tevar (Universidad Complutense de Madrid), Antonio Molero Pintado (Universidad de Alcalá de Henares), Santiago Molina García (Universidad de Zaragoza), José Emilio Palomero Pescador (Universidad de Zaragoza) y Martín Rodríguez Rojo (Universidad de Valladolid).

El “número cero” de la “Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado” se presentó en el “III Seminario Estatal de Escuelas Universitarias de Magisterio”, celebrado en Teruel entre el 6 y el 9 de abril de 1987. La sede social de la misma quedó fijada en la Escuela Universitaria de Magisterio de Teruel (Universidad de Zaragoza). Desde entonces hasta la fecha, la “Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado” viene publicando, de forma ininterrumpida, tres números anuales, ocupando en la actualidad el puesto número 6 (sobre un total de 128 revistas del área de Educación) en el "Índice H de las Revistas Españolas de Ciencias Sociales" proporcionado por Google Scholar.

Actualmente, la revista que consiguió rescatar el nombre y el espíritu de renovación pedagógica de la antigua “Revista de Escuelas Normales”, publica dos versiones independientes, una de ellas en soporte papel (de la que se publican tres números al año) y la otra en soporte electrónico ( de la que se publican cuatro números al año). Su sede Social está situada, desde 1996, en la Facultad de Educación de la Universidad de Zaragoza. En los más de veintisiete años transcurridos desde aquel 21 de abril de 1985 hasta la fecha, hemos publicado un total de 116 números (75 en la revista impresa y 41 más en la digital), en los que han participado más de dos mil autores de todo el mundo. Así por ejemplo, tan sólo en 2010 hubo contribuciones de académicos pertenecientes a unas 60 universidades de 17 países diferentes.

En el ciberespacio

La historia de nuestra revista es ya larga. Tras una década publicándose exclusivamente en soporte papel, a mediados de los años noventa del siglo XX la «Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP)», entidad editora de la misma, acometió, con plena conciencia de la fuerza e impacto de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, un nuevo proyecto, que comenzó a dar sus primeros frutos en 1997, y que vino a incrementar de forma notable su visibilidad a nivel nacional e internacional. El proyecto no era otro que abrir una página web propia (pulsar aquí para acceder a ella) en la que indizar la revista impresa y crear, simultáneamente, una segunda revista de carácter digital presente en línea en abierto y a texto completo: La «Revista electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado (REIFOP)», un servicio gratuito que presta la AUFOP desde hace ya más de quince años a toda la comunidad académica.

Iniciábamos esta segunda etapa allá en agosto de 1997, fecha en la que se editó el número cero de esta nueva publicación (la página web se puso en línea el día 1 de junio de 1997), en el que quedaron recogidas las comunicaciones presentadas al “VIII Congreso de Formación del Profesorado. Hacia un proyecto profesional de formación del profesorado" (Pulsar aquí para acceder a ellas), congreso que organizado por la AUFOP y por la "Escuela Universitaria de Educación de Ávila” (Universidad de Salamanca), se había celebrado en la ciudad de Ávila los días 5, 6 y 7 de junio de 1996.


Volviendo a los primeros pasos (1997) de la «Revista electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado», en el número 113 de la revista PC ACTUAL (noviembre de 1999, 7) se destacaba que “la excitación que ha provocado Internet entre los españoles es altísima. El problema radica en la complejidad y mala calidad, en general, de los accesos a la Red, que desmoraliza hasta a los usuarios expertos.” España tenía por aquellas fechas unos tres millones de internautas, frente a los 17,5 millones de visitantes únicos al día que tiene en la actualidad.

Este mismo número de PC ACTUAL venía acompañado de un CD temático dedicado a la universidad, en el que se incluían las mejores páginas web de las universidades españolas, entre las que figuraba la de la Asociación Universitaria de Formación del Profesorado, entonces alojada en la website de la Universidad de Valladolid. Fue esta página web (creada por Luis Carro, profesor de la Universidad de Valladolid) una de las primeras que puso en línea (con artículos a texto completo y en abierto) una revista científica española; y, en todo caso, fue aquella website la que permitió que la AUFOP hiciese el primer lanzamiento al ciberespacio de la “Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado” en sus dos versiones, impresa y digital.

Efectivamente, fue en la década de los años 90 del siglo XX cuando comenzó, gracias a la progresiva maduración y popularización de Internet, la emigración del papel al ciberespacio, un giro revolucionario, comparable a la aparición de la imprenta, que la AUFOP supo detectar tempranamente. Si a principios de año 1995 apenas había un puñado de revistas científicas que ofreciesen algún contenido en Internet, en 1997 continuaban siendo muy pocas las que mostraban en línea artículos a texto completo. La REIFOP, que publicó su primer número en agosto de 1997, fue una de las primeras en hacerse presente en la red. El navegante aún puede visitar de forma íntegra la versión original de aquella website en “Internet Archive: Wayback Machine”, una especie de máquina del pasado dedicada a preservar sitios de Internet, que permite al cibernauta ponerse en contacto con todas las eras de la Web. 


Incluso en tiempos más recientes, una buena parte de las revistas científicas siguen sin suficiente visibilidad en la red: Según el Ulrich’s periodicals directory, el repertorio de revistas científicas más prestigioso del mundo, en 2006 tan sólo eran accesibles a través de Internet 19.488 revistas académicas, el 38,5% de las 50.581 que en tal fecha estaban activas, según Ulrich’s, a escala mundial.

Tras el diseño de una segunda website (www.aufop.org), activada en día 3 de junio de 2002 (pulsar aquí para acceder a ella) con motivo de la celebración del “X Congreso de Formación del Profesorado: La formación del profesorado ante el fenómeno de la violencia y convivencia escolar” (celebrado en Cuenca los días 3 al 6 de junio de 2002), la AUFOP y sus revistas mejoraron notablemente su presencia en la red.

Sin embargo, a partir de 2005 la website de la aufop entró en un largo período de decadencia e inactividad, al no disponer de personal que estuviese dispuesto a mantenerla, periodo que se prolongó hasta enero de 2008, momento en que la AUFOP puso en línea su website actual (www.aufop.com) que, diseñada por Jose Palomero, tiene actualmente un alto nivel de visibilidad internacional (Pulsar aquí para acceder a ella). Actualmente, en aufop.com tenemos alojados, en abierto y a texto completo, casi todos los artículos publicados en ambas revistas: papel y electrónica.

Por otra parte, la entidad editora de la “Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado” (de la que tiene su copyright) es la “Asociación Universitaria de Formación del Profesorado (AUFOP)”. La revista mantiene abiertas líneas de colaboración con diferentes universidades, así como con numerosas bases de datos y repositorios nacionales e internacionales. Entre las universidades cabe resaltar, entre otras, las siguientes: Universidad de Zaragoza, Universidad de Valladolid, Universidad de Murcia, Universidad de La Rioja, Universidad Autónoma del Estado de México...

Finalmente, la AUFOP, cuyo órgano de expresión es la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, ha promovido y organizado, en colaboración con diferentes universidades (como las de Valladolid, Extremadura, Castilla La-Mancha, Complutense de Madrid, Zaragoza, Cantabria, Murcia, Granada, Málaga y Salamanca…) numerosos congresos relacionados con la función docente y con la formación inicial y permanente del profesorado de todos los niveles del sistema educativo. Algunos de ellos bien recientes: “I Congreso Internacional Profe 10. Reinventar la profesión docente. Nuevas exigencias y escenarios en la era de la información y la incertidumbre” (Málaga, 8, 9 y 10 de noviembre de 2010) (Pulsar también aquí), y “I Congreso Internacional virtual de Formación del Profesorado. La formación del profesorado en el siglo XXI: Propuestas ante los cambios económicos, sociales y culturales” (Murcia, 9, 10 y 11 de diciembre de 2010) (Pulsar también aquí).

El último de tales congresos, el "XII Congreso Internacional de Formación del Profesorado. La educación como elemento de transformación social",  acaba de inaugurarse hoy mismo (22 de noviembre de 2012), hace tan sólo unas horas, en la Facultad de Educación y Trabajo Social de la Universidad de Valladolid.

Participación política, democracia digital y e-ciudadanía para el protagonismo de adolescentes y jóvenes (Juan Bautista Martínez Rodríguez)
























Tantos conceptos nuevos no nos hacen caer en la inercia de seguir la atractiva, moderna y sugerente moda. Antes bien, nos hacen imaginar y soñar, también reivindicar, cambios porque adolescentes y jóvenes –en parte– se han introducido en las tecnologías por inmersión, lo que supone un rejuvenecedor condicionante para apostar por un uso político de las TIC y, por otra parte, porque la política es algo más cercano de lo que los adultos quieren hacer ver. 


El concepto de teledemocracia divulgado en los años setenta por autores como Beker y Aterton, entre otros, evolucionó hacia el de H. Rheingold con el de ciberdemocracia o administración abierta, sumándose al de democracia digital o electrónica, gobierno digital, e–administración… La transformación social producida asignaba a los medios y tecnologías funciones desde acercar el gobierno a los hogares de los ciudadanos (TV) hasta el reforzamiento de la sociedad civil poniendo a disposición de los ciudadanos las fuentes de información. El problema es que medios y tecnologías han sido objeto de privatización, lo cual ha provocado que el espacio público, los asuntos colectivos, la vida en común, sea visionada desde los temas de discusión provocados por intereses particulares de los grupos mediáticos. Un patrimonio privado que privatiza el espacio público común. Internet parece escaparse a este control pero es posible que esté sometido a otros controles más sutiles que, como ilustra con datos Núria Almiron (2002: 109), están gestionados por “los amos del mundo que también lo son de Internet”.

Juan Bautista MARTÍNEZ RODRÍGUEZ (Coordinador) (2011). Presentación de la monografía "Participación política, democracia digital y e–ciudadanía para el protagonismo de adolescentes y jóvenes". Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 37 (14.2), pp. 19–33 (Pulsar aqui para seguir leyendo este artículo y para acceder al texto completo de la monografía).



La Educación Emocional, una revolución pendiente


Introducción

Sirva este breve artículo para presentar la segunda edición del número 54 [volumen 19 (3), de diciembre de 2005] de la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado (RIFOP), coordinado por las profesoras M.ª Rosario Fernández Domínguez y M.ª Pilar Teruel Melero, en el que han colaborado prestigiosos especialistas en inteligencia emocional. Una vez agotada su primera edición, hemos decidido reimprimirlo de nuevo (mayo de 2007), aunque tan sólo enviaremos a imprenta su sección monográfica, la misma que el lector tiene ahora en sus manos, integrada por 256 páginas dedicadas a analizar diferentes dimensiones y aspectos de la educación emocional, una revolución necesaria en las aulas y, desde luego, aún pendiente.

Por otra parte, es ésta la primera vez que la RIFOP publica, tras agotarse, una segunda edición de uno de sus números, algo que ocurre en una fecha especialmente significativa para quienes hacemos esta revista, al coincidir con su vigésimo aniversario. Efectivamente, el número cero de la RIFOP [continuación de la antigua Revista de Escuelas Normales (1922/1936)], fue presentado en la ciudad de Teruel el día seis de abril de 1987, en el contexto del III Seminario Estatal de Escuelas Universitarias de Magisterio. Fueron estos Seminarios, y en particular el celebrado en Valladolid en 1985, el auténtico caldo de cultivo que propició el nacimiento y posterior desarrollo de esta revista, que durante sus inicios (una de las etapas más difíciles y complejas de cualquier publicación científica), tuvo su Sede Social en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de EGB de Teruel. La RIFOP siempre estará agradecida a ese centro, hoy ya convertido en Facultad de Ciencias Sociales y Humanas. Sin su apoyo inicial difícilmente habría salido adelante.

La educación emocional llega a las aulas

Quizá no sea una mera coincidencia la reimpresión del presente volumen. En efecto, aunque la psicología y la pedagogía descubrieron hace mucho tiempo que los procesos educativos no deben pivotar exclusivamente sobre los objetivos disciplinares y académicos, es en el momento actual cuando la educación emocional está llamando poderosamente la atención de la comunidad científica y del público en general. Y ello a pesar de que los centros de enseñanza continúan centrando su interés en la formación de la cabeza, olvidando casi por completo educar los corazones, prestar atención al mundo emocional, que tanto afecta a todos los procesos y espacios educativos. A pesar también de que la revolución emocional es una vieja reivindicación pedagógica: ya decía Neill, padre de Summerhill, que la escuela enseña a pensar, pero no enseña a sentir, que necesitamos corazones, no solo cabezas en la escuela; ya destacaba Rogers, padre de la psicología humanista, que el aprendizaje que tiene lugar desde la nuca hacia arriba y que no involucra sentimiento o significación personal no tiene relevancia…

No nos cabe la menor duda de que el objetivo prioritario y fundamental de la educación es conseguir un desarrollo integral, armónico y equilibrado de la personalidad de niños, adolescentes y jóvenes. Lo vienen resaltando el psicoanálisis y la psicología humanista desde hace mucho tiempo. Hoy lo avalan también la psicología cognitiva y las neurociencias. Justamente por ello, no se puede dejar de lado el mundo sentimental de nuestros educandos, que tanto influye en su comportamiento y en su desarrollo personal y social. Sin lugar a dudas, las emociones de los alumnos y de los profesores están presentes en el aula, de manera que las mutuas interrelaciones emocionales pueden generar crecimiento de ambas partes, o también desgaste y sufrimiento en alguna de ellas, o en ambas. Por ello es fundamental conocer cómo se procesan las emociones, cómo evolucionan, cómo se expresan, cómo se controlan, cómo se desarrollan las emociones positivas, cómo se previenen los efectos perniciosos de las negativas, cómo se promueve la automotivación, qué papel juegan las emociones en el aprendizaje y en el mundo de las relaciones interpersonales, cómo aprender a fluir, cómo adoptar una actitud positiva ante la existencia…

En este sentido, es necesario insistir en que el profesor no sólo tiene la obligación de conocer las materias que explica y los correspondientes métodos de enseñanza/aprendizaje, sino que debe ocuparse también de comprender a los estudiantes, de interesarse por su mundo de la vida, por su espacio vital: es decir, por lo que viven, por sus emociones, por lo que sienten. Es importante que los profesores se interesen por el alumno como persona global y no sólo por lo que aprenda o deje de aprender en el aula. Es necesario que confíen en los estudiantes, que nos les juzguen arbitrariamente, y que vivan actitudes constructivas que favorezcan su aprendizaje y sus procesos de crecimiento y desarrollo personal y social. 

Por todo ello, la educación emocional es también fundamental para el profesorado, debiendo estar presente en sus procesos de formación inicial y permanente. Es necesario promover una formación integral de los profesores, que favorezca su crecimiento en habilidades de vida, en toma de conciencia, en nivel de madurez, en equilibrio afectivo, en capacidad para discernir y para tomar decisiones. Que favorezca la prevención del estrés, la depresión y los conflictos. Que les permita aprender a ser y a estar, para que de esta forma crezcan en inteligencia emocional, en habilidad para conducir sus propias vidas, en empatía, en capacidad relacional y de ayuda; y en comprensión de los procesos relacionales y de los fenómenos transferenciales que, inevitablemente, se producen en el aula. 

Sin lugar a dudas, buena parte de los males del sistema educativo hunden sus raíces en un analfabetismo emocional. Por otro lado, vivimos inmersos en un mundo en crisis, terriblemente desordenado y rabiosamente neoliberal, rodeados de problemas vinculados de forma directa o indirecta con nuestro cerebro emocional: violencia sistémica y personal, indisciplina, conflictos, sexismo, burnout, racismo, intolerancia, xenofobia, consumo de drogas, ciberpatologías, adicciones en general, sida, embarazos no deseados, conductas de riesgo, anorexia, estrés, depresión, ansiedad… Todos estos problemas tienen su fiel reflejo en el microsistema escolar, hoy más vapuleado que nunca por el malestar creciente del profesorado y por la conflictividad escolar. De ahí la necesidad de promover el desarrollo de competencias emocionales en toda la tribu escolar, de la que forman parte los padres, los profesores, los estudiantes, los administradores y el personal auxiliar. He aquí uno de los grandes retos de la educación emocional: contribuir a prevenir o paliar dichos problemas.

Inteligencia emocional y educación emocional

Los efectos de la inteligencia emocional sobre las personas y su influjo positivo en las aulas están siendo hoy avalados por datos empíricos contrastados, que demuestran su capacidad predictiva y su papel en las distintas áreas vitales. En 1920, Edward Thorndike se convertía en el precursor de lo que hoy conocemos como inteligencia emocional, al definir el concepto de inteligencia social como la habilidad para comprender y dirigir a los hombres y a las mujeres…, y para actuar sabiamente en las relaciones humanas. Posteriormente, en 1983, Howard Gardner proponía, en Frames of mind, la teoría de las inteligencias múltiples, entre las que incluyó la inteligencia intrapersonal y la inteligencia interpersonal, que juntas determinan la capacidad para dirigir de forma satisfactoria la propia vida, y que supusieron una nueva aproximación al concepto de inteligencia emocional.

Sin embargo, la expresión inteligencia emocional, que engloba un conjunto de habilidades relacionadas con el procesamiento emocional de la información, no fue introducida en el ámbito de la psicología hasta 1990, de la mano de Peter Salowey y John D. Mayer. Ellos la han definido como “la habilidad para percibir, asimilar, comprender y regular las propias emociones y las de los demás, promoviendo un crecimiento emocional e intelectual” (Mayer y Salovey, 1977).

Finalmente, fue Daniel Goleman quien desveló este concepto ante la aldea global, en su famosa obra La inteligencia emocional (1995), un best seller del que se han vendido más de 5.000.000 de ejemplares en treinta idiomas. Según dicho autor, los principales componentes de la inteligencia emocional son los siguientes: autoconocimiento emocional (conciencia de uno mismo), autocontrol emocional (autorregulación), automotivación, reconocimiento de emociones ajenas (empatía) y habilidades sociales para las relaciones interpersonales.

Actualmente, la inteligencia emocional se identifica con un conjunto de capacidades que podríamos resumir en las siguientes: capacidad para reconocer y expresar los propios sentimientos y emociones, para captar los sentimientos y emociones de los demás (empatía), para controlar las propias emociones y las de los otros, para superar las frustraciones y adversidades (resiliencia), para disponer de una escala de valores que oriente y de sentido a la propia existencia, para dar y recibir, para integrar diferentes polaridades (lo cognitivo y lo emocional, la tolerancia y la exigencia…), para la toma de decisiones acertadas, para mantener una actitud positiva ante la vida y para la automotivación y la autoestima.

Indudablemente, durante los últimos años la inteligencia emocional viene despertando un enorme interés en la comunidad científica internacional. Buena prueba de ello es su presencia en diferentes foros científicos, académicos y editoriales: investigaciones, congresos, publicaciones… En este sentido destacamos algunos de los números monográficos publicados recientemente sobre el tema: Emotion (2001, volumen 1, 3); Psychological Inquiry (2004, volumen 15, 3); Revista Electrónica de Motivación y Emoción (2004, número 17-18); Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado (2005, volumen 19,3); Journal of Organizational Behavior (2005, volumen 26, 4); Psicothema (2006, volumen 18); Teoría de la Educación. Revista Interuniversitaria (2006, número 18); Ansiedad y Estrés (2006, volumen 12, 2-3).

A modo de conclusión

Para finalizar la presentación de esta segunda edición del número 54 de la RIFOP (volumen 19,3; diciembre 2005), rescataremos algunos de los párrafos finales de su Editorial, en tanto que fiel reflejo de la opinión de esta revista sobre la educación emocional.

Quienes hacemos la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado estamos posicionados a favor de un proyecto educativo que considere el mundo de las emociones como un espacio fundamental de la formación de cualquier profesional, sea éste profesor, psicólogo, pedagogo, médico, ingeniero, arquitecto o abogado… Desde ese mirador, defendemos un modelo que permita incorporar las competencias socio-afectivas en los futuros planes de estudio de todos los profesionales de la educación, que sea capaz de integrar los aspectos emocionales y la autorreflexión, que rompa con los dualismos mente-cuerpo y razón-sentimiento, y que apueste por una inteligencia emocional que concluya en la ética. Apostamos, en última instancia, por una educación emocional llena de referencias a la dignidad del ser humano y a la necesidad de educar a nuestros niños, adolescentes y jóvenes para que se conviertan en personas capaces de escuchar su conciencia profunda y de vivir y decidir de forma libre, coherente, comprometida, noble y responsable. En definitiva, tomamos una postura a favor de una culminación ética de la educación sentimental. Contribuir a todo ello es el objetivo principal de esta publicación que el lector tiene en sus manos y que hoy reeditamos.

En Zaragoza, a 6 de abril de 2007

Referencia completa de este artículo


______________________________

Pulsar aquí para acceder a número 45 (19.3) de la Rifop a texto completo

La práctica educativa en aulas multisensoriales. Atmósferas para el crecimiento y el desarrollo humanos

































“A la memoria de Pedro Pablo Berruezo, 
con quien diseñamos la estructura de este libro” 



PRÓLOGO

Hay libros que no necesitan que nadie hable bien de ellos para ser una excelente obra. Este trabajo es uno de ellos: una obra que se ha construido a lo largo de los últimos diez años, desde la inauguración del Aula de Estimulación Multisensorial y de Relajación en el CPEE Gloria Fuertes en el año 2002.

Prologar esta obra es para nosotras, como Directora y Jefa de Estudios del Gloria Fuertes, un auténtico placer, un regalo pleno de orgullo y satisfacción porque cuatro de los autores, Alfonso Lázaro, Cristina Roqueta, Ana Lagranja y Silvia Blasco forman parte de nuestro equipo docente, y las experiencias e investigaciones que en esta obra se exponen se han llevado a cabo en el centro.

A través de Alfonso Lázaro, que ha coordinado este libro, conocimos a Francisco Rodriguez, pero fue a partir de nuestra colaboración en el Proyecto ARCE como entró a formar parte de esa red de profesores con los que compartimos una gran motivación por nuestra profesión y la búsqueda incansable de mejora de la calidad de la educación, que acaba fraguando en una sincera amistad.

Así mismo, todos comparten nuestra admiración por su trabajo y buen hacer en el campo de la estimulación sensorial.

Conjugar una dilatada experiencia en la práctica educativa y la investigación plasmada en diversas publicaciones, como son los casos de Alfonso Lázaro y Francisco Rodríguez, con esa frescura e ilusión de las profesoras más jóvenes, que han aportado sus conocimientos para describir el trabajo práctico de la metodología planteada que ellas han experimentado, constituye un valor añadido de este libro para animar a los profesionales a comenzar la aplicación de estos programas.

Esta publicación puede considerarse un buen ejemplo de algunos de los aspectos más relevantes que conforman las señas de identidad del colegio Gloria Fuertes y que se definen en su proyecto educativo. Entendemos la formación como un elemento necesario de soporte y apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje y de puesta al día de las innovaciones educativas. El trabajo en equipo se sustenta en unos profesionales que conciben su formación permanente como un reto personal y propio, que ha tenido siempre como marco de referencia la realidad del centro, de su alumnado y del propio profesorado. Este proceso autónomo de formación permanente se encamina a mejorar la práctica educativa concreta y específica para dar soporte a las adaptaciones necesarias, a la realidad de los alumnos/as y a los nuevos retos que demandan una visión prospectiva de nuestro quehacer.

Todo el proceso de la creación en el centro del área de Integración y Desarrollo Sensorial ha contribuido a la formación, entendida como aprendizaje y cambio a partir de la investigación-acción, a la experimentación, a la innovación, al trabajo en equipo, a la participación en proyectos, a la reflexión sobre la práctica, a la discusión y al debate. Estos son pilares fundamentales en el funcionamiento del CPEE Gloria Fuertes desde sus inicios, hace ya 30 años.

No es casualidad que este trabajo surja como una continuación de Aulas Multisensoriales y de Psicomotricidad (2002) ya que desde que Alfonso Lázaro editó este primer libro, pionero en la bibliografía en español sobre esta temática, él ha profundizado muy rigurosamente en la metodología de intervención educativa en aulas multisensoriales, a la par que ha ido configurando este equipo de docentes que ha hecho posible esta publicación. Los autores han crecido en este campo a través de diferentes vías de investigación y perfeccionamiento y nos aportan el resultado de sus experiencias compartidas. Además, esta obra supone una contribución importante a la gran demanda de formación teórico-práctica que existe sobre este campo de trabajo, y que hemos detectado en los muchos encuentros y colaboraciones que mantenemos con diferentes profesionales (profesorado de educación especial, psicomotricistas, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales….).

El contenido del libro plantea una simbiosis muy adecuada de elementos teóricos y de aspectos prácticos, que facilitan la comprensión de los beneficios de este tipo de estimulación y las herramientas para su aplicación. Los diferentes gráficos, pictogramas y fotografías contribuyen a dar agilidad a la publicación, a sintetizar resultados obtenidos de las respuestas del alumnado y a ilustrar algunos momentos vividos en el marco del aula multisensorial.

El capitulo 1 presenta dos casos prácticos, que aportan un modelo de cómo planificar la intervención educativa; los capítulos 2, 3 y 4 son el núcleo teórico en los que se exponen los aspectos generales de la percepción sensorial, los sistemas sensoriales y diferentes maneras de abordar el trabajo en esta área. Los capítulos 5, 6, 7, 8, 9 y 10 que tratan sobre el diseño de aulas multisensoriales y de relajación, su integración en el currículo escolar, una metodología específica de intervención, descripción de actividades y herramientas de registro y evaluación, constituyen excelentes soportes para implementar en un centro o institución programas de este tipo. Los cuentos multisensoriales, tratados en el capítulo 11, amplían las posibilidades de acción en este tipo de trabajo, relacionando el área de comunicación con actividades de estimulación. Los dos últimos capítulos plantean algunos de los resultados del trabajo de cooperación con otros centros, a través del desarrollo de dos proyectos institucionales, que el Gloria Fuertes llevó a cabo en el período 2009-2011: un Proyecto Europeo Comenius titulado La sala Mágica y un Proyecto ARCE (Agrupación de Redes Educativas) titulado La metodología de estimulación sensorial en la práctica educativa de los centros de Educación Especial.

Este libro que tienes en la mano es todo esto y mucho más. Es, sobre todo, el trabajo de cinco grandes profesionales, profundamente comprometidos con la calidad de vida de las personas con discapacidad, con los alumnos y alumnas que presentan importantes dificultades en su desarrollo.

Alfonso, Paco, Cristina, Silvia y Ana hacen posible cada día con su ilusión, su trabajo en el estudio e investigación y su compromiso vital, que alumnos y alumnas con grandes dificultades cognitivas y de personalidad puedan llevar una vida más digna y participativa, apostando siempre por sus potencialidades.

Este prólogo quiere ser un homenaje a los cinco por este estupendo trabajo, y un agradecimiento por este paseo literario por las aulas multisensoriales, y en parte por el Colegio Gloria Fuertes.

Peña Martínez Rubio y Lola Oriol Vallés 
Directora y Jefa de Estudios del CPEE Gloria Fuertes  
(Andorra-Teruel)




INTRODUCCIÓN

Nos parece fascinante adentrarnos en el universo de las sensaciones y percepciones por varios motivos. El primero de ellos porque constituyen los elementos más básicos, los más universales, los canales por los que toda la información, tanto del medio exterior como de nuestro propio cuerpo, llega al cerebro. Entender la especificidad de cada uno de los sensorios, profundizar en su génesis y en su construcción a lo largo del proceso evolutivo que nos generó como especie, aporta luz a la comprensión de su naturaleza y desvela algunas claves de lo que hoy sentimos y percibimos. 

En segundo lugar, nos llama la atención el problema de las fronteras, de los bordes, de los límites que cada órgano sensorial posee para solo captar determinados estímulos y permanecer insensible a los demás. Y el hecho de que estas demarcaciones contienen una rigidez que a muchos les parece insoportable. Pero esa rigidez es la que nos ha conducido a la supervivencia. Cuando uno escribe bajo los efectos de una potente droga, como decía Huxley, hay un oscuro conocimiento de que todo parece estar en todo y de que todo es realmente cada cosa y se producen cambios muy importantes en el conocimiento de la realidad objetivamente existente. Pero desde antiguo el ser humano ha pretendido obtener estados corporales y mentales que modifiquen estos severos límites de los canales sensoriales y, de ahí, todo tipo de estados alucinatorios y alteraciones de la conciencia.

Un tercer aspecto que nos atrae tiene que ver con las relaciones entre sensación, percepción y experiencia consciente; el problema de la conciencia y de la construcción que lleva a cabo nuestro cerebro, con los datos de que dispone, para obtener un modelo de realidad, tanto de la externa como de la de nuestro propio cuerpo. Porque se sabe que, con facilidad, algunas veces el cerebro nos “engaña”; aunque sería más correcto afirmar que rellena huecos, reconstruye escenas, completa formas, organiza claros y oscuros... todo para obtener una imagen con sentido de la realidad, trufada de retazos del pasado, una realidad que él mismo construye. Pero lo que nos parece más intrigante es que ese concepto que llamamos “yo”, o “sí mismo”, con límites tan claros y precisos, se diluye en cuanto le cambiamos un detalle; esa es la razón por la que algunos neurocientíficos afirman que este “yo” no es más que un mito construido por un cerebro que está siempre poniendo al día nuestro modelo del mundo y de nosotros mismos.

En cuarto lugar, nos sigue intrigando, también, cómo se aprende a sentir sensaciones, a tener vivencias, a construir percepciones, a lo largo del desarrollo ontogenético del ser humano. Y a comprobar que el cerebro se moldea con la experiencia; que contiene redes neuronales que aprenden de esa experiencia y que el movimiento, sobre todo el movimiento, -existe un carácter activo y selectivo de los órganos sensoriales- conduce a poseer una experiencia integrada. Esta correcta integración de sensaciones y percepciones contribuirá a la madurez cerebral, a la “liberación cortical”, a “excluir” el cuerpo de los procesos de aprendizaje superior, a automatizar acciones y movimientos en patrones de acción fijos –la potencialidad corporal- para que los niveles cerebrales superiores puedan desarrollar correctamente sus propios programas.

Todas estas cuestiones, y algunas más, danzan en los recovecos de este libro que no tiene la pretensión de analizarlas sino de anclarlas en el universo educativo y concretamente en la práctica de las aulas multisensoriales y de relajación. A lo largo de sus páginas, los autores que pertenecen a disciplinas diferentes encuentran la manera de colaborar juntos para brindar a profesionales que desarrollan su labor en estos espacios instrumentos concretos para enriquecer sus prácticas.

El libro se abre con el análisis de dos casos prácticos de niños con capacidades diferentes que han crecido y se han enriquecido después de la estimulación en estos espacios. Se repasan todos los aspectos curriculares aplicados al análisis de cada uno de ellos y se exponen algunos resultados obtenidos después de un cierto número de sesiones de intervención educativa en estas aulas.

El segundo capítulo aborda lo que nuestro compañero Francisco Rodríguez ha denominado la escena sensorial; las características fundamentales de los procesos senso-perceptivos-motrices; la descripción de cada uno de los sensorios; el procesamiento de la información, su recepción, su recorrido hasta los distintos niveles cerebrales, su análisis en los córtex somato sensoriales y la ejecución de las respuestas a través de la actividad motriz. Todo ello con el objetivo de ofrecer una visión de conjunto de esta escena sensorial y de producir respuestas adaptadas a una situación dada.

El capítulo tercero vuelve a incidir en los sistemas sensoriales y en el desarrollo sensorial en los tres primeros años de vida del ser humano que crece, esta vez con una pretensión más pedagógica. Partiendo de las tres estimulaciones básicas, táctiles, propioceptivas y vestibulares, se desarrollan los primeros escalones de lo que hemos definido como pirámide del desarrollo humano. Los distintos aspectos analizados, tono, equilibrio, madurez de reflejos, planificación motriz, esquema corporal, conciencia lateral y conciencia de la respiración confluyen en la capacidad de integración sensorial, la posibilidad de llevar a cabo acciones cotidianas casi sin esfuerzo, que se puede resumir en lo que J. Ayres llamaba el buen uso de sí mismo.

El cuarto capítulo expone las más importantes características del concepto Snoezelen, su origen y naturaleza, y profundiza sobre dos maneras diversas, aunque coincidentes en muchos puntos, de abordar la intervención educativa: el acompañamiento Snoezelen y la intervención educativa en aulas multisensoriales y de relajación. A continuación, se describen algunos diseños multisensoriales, se llama la atención sobre la sobrecarga sensorial y se categorizan estos espacios como entornos enriquecidos de estimulación.

Los aspectos curriculares se exponen en el siguiente capítulo, definiendo el área de integración y desarrollo sensorial en los proyectos educativo y curricular y vinculando esta área a las competencias; se trata de que en los centros educativos tome carta de naturaleza la introducción de la sensorialidad.

El séptimo capítulo pone de relieve la importancia de contar con una metodología específica de intervención educativa en este tipo de aulas, que hereda la manera de hacer psicomotriz adaptando sus principios al aparataje utilizado y a las atmósferas creadas.

En el octavo capítulo se trata de responder a la pregunta de por qué estas aulas multisensoriales llevan el apellido de relajación. Se efectúa una pequeña descripción de los estados de estrés nocivo, se desglosa la respuesta de relajación como uno de sus antídotos, se repasan los grandes métodos de relajación y su aplicación en la escuela y en el marco de las aulas multisensoriales, para finalizar con un programa adaptado para la práctica de la relajación en estos espacios.

El capítulo noveno contiene una pretensión didáctica y responde a la petición formulada desde diferentes colectivos para ejemplificar las situaciones educativas y las actividades que se pueden realizar con cada uno de los aparatos más usuales en estos espacios. Más allá de un recetario, se trata de motivar a los profesionales y usuarios para que, a partir de lo expuesto aquí, encuentren modos y maneras novedosos de extraer el máximo partido a cada uno de ellos.

La evaluación, el registro y el análisis de datos se exponen en el décimo capítulo. Se informa sobre la creación de una herramienta informática, que hemos denominado Multisensorial, y que contiene distintos protocolos de fácil manejo, afilados por la experiencia, para tratar de objetivar datos derivados de la intervención educativa en estas aulas y poder seguir el desarrollo de cada uno de los usuarios.

Los cuentos multisensoriales se describen en el siguiente capítulo. De una manera sencilla y amena se puede contar cuentos también en estos espacios. Los expuestos aquí pretenden servir de acicate para que los profesionales aprovechen las aulas multisensoriales para ser sede de sus historias; historias que siempre aparecen teñidas de emociones y sentimientos. La emoción es el encendido de la conducta humana; sin ella cualquier actividad pierde el colorido, el tono, la vitalidad, el empuje necesario para llevarla adelante; la emoción que se convierte en percepción consciente, en sentimiento.

El capítulo doce resume un estudio experimental que se realizó en el marco del proyecto europeo Comenius titulado La sala mágica con Italia, Alemania y Turquía y en el que el colegio Gloria Fuertes propuso su modelo de intervención en aulas multisensoriales que aceptaron los demás países. Se investigaron a través de este estudio experimental los efectos de la estimulación visual en diferentes grupos de sujetos con importantes discapacidades de cada uno de los países.

La Guía de Buenas Prácticas en aulas multisensoriales y de relajación se describe en el capítulo trece. Esta Guía también es fruto de un trabajo en equipo, esta vez dentro del proyecto ARCE (Agrupación de Redes de Centros Educativos) que convoca el Ministerio de Educación, con los colegios públicos de Educación Especial de Madrid (María Soriano) y Pamplona (Andrés Muñoz). En ella se destierran algunas creencias erróneas sobre la estimulación sensorial y se concretan una serie de principios y características que se deben tener en cuenta para la intervención educativa en estos espacios.

El libro se completa con una relación de cuadros que resaltan algunos aspectos muy significativos que se ponen de relieve en el texto; con una bibliografía recomendada y con las referencias bibliográficas utilizadas; y con los anexos que incluyen los protocolos sobre valoración sensorial, los registros por aparatos, por conductas y sobre medidas psicofisiológicas.

Desde la publicación de Aulas multisensoriales y de psicomotricidad (Lázaro, 2002) hemos aprendido mucho a trabajar en estos espacios. Y este aprendizaje se ha nutrido de un aumento en nuestro bagaje teórico y de una constatación experimental de que el trabajo en estos espacios produce efectos medibles y objetivables.

Queda mucho camino por recorrer, todavía. Y nuevos retos por emprender. El aunar los importantes avances tecnológicos e informáticos y su aplicación a las aulas multisensoriales y de relajación con las intervenciones educativas adecuadas es uno de ellos. El encontrar nuevos modos y maneras, sencillas y de utilidad, para medir determinadas respuestas psicofisiológicas puede constituir otro campo de investigación y experimentación. El hecho de que en estos espacios confluyan miradas de profesionales de ramas diversas que aporten sus conocimientos y sus prácticas (ingenieros electrónicos, informáticos, psicólogos, profesionales de la enseñanza...) supone otro importante desafío para coordinar acciones sin perder el objetivo común. Objetivo común que se puede sintetizar, más allá del aparataje y la tecnología, en vincular conciencias.


___________________


ÍNDICE

- Prólogo

- Introducción

- Capítulo 1.- Intervención educativa en aulas multisensoriales: estudio de dos casos

1.1. Primer caso (A)

a) Historia personal 
b) Valoración sensorial
c) Objetivos educativos y competencias básicas implicadas
d) Ejemplo de una sesión de trabajo
e) Registro y evolución

1.2. Segundo caso (C) 

a) Historia personal
b) Valoración sensorial
c) Objetivos educativos y competencias básicas implicadas
d) Ejemplo de una sesión de trabajo
e) Registro y evolución

- Capítulo 2.- La percepción sensorial. Recepción, procesamiento y ejecución en distintos niveles cerebrales

2.1. La escena sensorial

2.2. Receptores sensoriales

2.3. Conversión de la información sensorial

2.4. Procesamiento de la escena sensorial

2.5. Acción en la escena

- Capítulo 3.- Los sistemas sensoriales en la base de la pirámide del desarrollo humano

3.1. Sistemas sensoriales

3.2. Desarrollo sensoriomotor

- Capítulo 4.- El concepto Snoezelen. Origen y naturaleza. Diferentes maneras de abordar la intervención educativa

4.1. El acompañamiento Snoezelen

4.2. Vincular conciencias

4.3. Intervención educativa en aulas multisensoriales y de relajación

- Capítulo 5.- Diseño, aparataje y funcionalidad de las aulas multisensoriales como entornos enriquecidos de estimulación


5.1. Diseños y aparataje

5.2. Controversias sobre los entornos enriquecidos

- Capítulo 6.- Las aulas multisensoriales y de relajación y su integración en el currículo escolar


6.1. El aula en los proyectos Educativo y Curricular

6.2. El aula y su vinculación con las competencias educativas

- Capítulo 7.- Metodología específica de intervención educativa o cómo hacer para obtener respuestas


7.1. Elementos que estructuran el método

- Capítulo 8.- La relajación en las aulas multisensoriales

8.1. Algunas palabras sobre el estrés

8.2. La respuesta de relajación

8.3. Los grandes métodos: Schultz y Jacobson

8.4. La aproximación del modelo cognitivo-conductual y otras técnicas

8.5. La práctica de la relajación en la escuela y en las aulas multisensoriales

8.6. Programa tipo de relajación en aulas multisensoriales

- Capítulo 9.- Descripción de actividades tipo con cada uno de los aparatos del aula multisensorial

9.1. Colchón de agua

9.2. Colchoneta de vibromasaje

9.3. Columna de burbujas

9.4. Columna interactiva

9.5. Haz de fibras ópticas

9.6. Piscina de bolas

9.7. Caja de sonido o sound box

9.8. Panel de luz y sonido

9.9. Panel táctil o de texturas

9.10. Superficie viva

9.11. Luz negra y objetos fosforescentes

- Capítulo 10.- Observación, registro y análisis de respuestas en aulas multisensoriales y de relajación


10.1. Programa de registro y análisis de datos: aplicación Web “Multisensorial”

10.2. Valoración sensorial

10.3. Registro de respuestas

- Capítulo 11.- Cuentos multisensoriales


11.1. El barco Bartolo

11.2. El caballo Pelayo

11.3. El cohete Manolete

11.4. La abeja Teja

- Capítulo 12.- Estudio experimental. Efectos de un programa de estimulación multisensorial en la capacidad de atención visual en sujetos con discapacidades importantes

12.1. Justificación

12.2. Hipótesis

12.3. Método

12.3.1. Contexto
12.3.2. Muestra
12.3.3. Instrumentos
12.3.4. Procedimiento de recogida de datos
12.3.5. Diseño y análisis estadístico

12.4. Resultados

12.5. Conclusiones y discusión

- Capítulo 13.- Guía de Buenas Prácticas sobre estimulación multisensorial


13.1. Introducción. La importancia de la estimulación multisensorial en las personas con discapacidad intelectual

13.2. Creencias erróneas que influyen a la hora de enfocar la estimulación

13.3. Contexto de la elaboración de la guía

13.4. Elementos a tener en cuenta en un programa de buenas prácticas

13.5. Conclusiones

- 14.- Bibliografía recomendada y referencias

_______________________


AUTORES: NOTAS BIOGRÁFICAS
 



ALFONSO LÁZARO LÁZARO

Doctor en Pedagogía. Licenciado en Historia. Psicopedagogo. Profesor de Educación Especial y de Educación Física.  Profesor de Cursos de Formación en Psicomotricidad desde el año 1985. Coordinador de los cursos de Especialización Psicomotriz de Educación Infantil y Educación Especial en la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía. Profesor colaborador en la Facultad de Educación de Zaragoza (Departamento de Psicología y Sociología). Vicepresidente de la Asociación de Psicomotricistas del Estado Español. Trabaja, desde el año 1982, en el Colegio Público de Educación Especial Gloria Fuertes de Andorra (Teruel); coordina el Centro de Recursos y fue el principal impulsor de la puesta en marcha del Aula Multisensorial y de Relajación. Autor de varios libros y de docenas de artículos relacionados con la psicomotricidad, la integración sensorial, las estimulaciones básicas del desarrollo humano y las aulas multisensoriales y de relajación. En abril de 2004, el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón le otorgó la Cruz de José de Calasanz por su contribución teórica y práctica al estudio de la Psicomotricidad en el ámbito de la Educación Especial.  En diciembre de 2004, la Asociación de Disminuidos Físicos de Aragón le otorgó el Premio Zangalleta 2004 por su contribución a la integración del alumnado y la normalización de la discapacidad en las zonas rurales. En el año 2006, su trabajo de tesis recibió el Premio Extraordinario de Tesis Doctoral de la Facultad de Educación de la Universidad de Murcia.

FRANCISCO RODRÍGUEZ SANTOS


Doctor en Psicología por la UAM, formación post-doctoral en Neurociencia por la UAM, Master en Valoración de Discapacidad, UAM-IMSERSO, Especialista en Neurofeedback por el Instituto Español de Biofeedback, Especialista en trastornos del lenguaje y su rehabilitación por el MEC, Gestor de Calidad Europeo en Sistemas Sanitarios por la Asociación Española de Calidad. Profesor Asociado del Departamento de Psicología Básica de la UAM. Director y profesor del Curso de Especialización en Evaluación Neuropsicológica de EOS. En la actualidad desarrolla su labor profesional como: miembro del Equipo Específico de Alteraciones Graves del Desarrollo, director de la Unidad de Diagnóstico y Evaluación Neuropsicológica (UDEN-EOS), director Técnico del Centro de Rehabilitación Santa María de la Paz para personas sin hogar, Consultor en Neuropsicología en ASTRANE y A+D Psicología. Ha publicado artículos en revistas especializadas de Psicología Educativa y Neurología, colaborador en libros sobre: Estimulación Neurosensorial, Trastornos del Desarrollo, Neuropsicología, Sistemas Alternativos de Comunicación y Nutrición. Pertenece a diferentes organizaciones profesionales y científicas entre las que cabe destacar: Miembro fundador de GENYSI, Grupo de Estudios Neonatológicos, Miembro fundador de RUDISME, Red Universitaria de Discapacidad y Saludo Mental, Miembro del grupo PADI de Discapacidades Infantiles del Real Patronato de Atención a Personas con Discapacidad, Miembro de la Asociación Española de Rehabilitación Infantil y Miembro del Grupo Snoezelen España para la formación y difusión de la estimulación multisensorial.

M.ª CRISTINA ROQUETA FÉLEZ

Diplomada en Profesorado de Educación General Básica en la especialidad de Educación Especial y Diploma Universitario de Postgrado en Perturbaciones de la Audición y del Lenguaje (Logopedia) de la Universidad de Zaragoza. Trabaja desde el año 1999 en el Colegio Público de Educación Especial “Gloria Fuertes” de Andorra (Teruel) como maestra de Audición y Lenguaje. Secretaria del Centro de Recursos realizando, junto con el Coordinador, tareas de evaluación y asesoramiento de alumnado de otros centros en las áreas de Psicomotricidad y Sistema de Comunicación. Autora de artículos y ponente en cursos de formación del profesorado y en congresos nacionales de Comunicación Aumentativa.

SILVIA BLASCO CASORRÁN

Diplomada en Magisterio de Educación Especial y Magisterio de Audición y Lenguaje. Especialista en Psicomotricidad por el Postgrado en Psicomotricidad y Educación de la Universidad de Zaragoza. Asistente a varios cursos de formación relacionados con la Psicomotricidad y las Aulas Multisensoriales. Ha impartido varios cursos de formación en psicomotricidad a profesorado de distintas etapas educativas. Trabaja, desde el año 2008, en el Colegio Público de Educación Especial Gloria Fuertes de Andorra (Teruel) como psicomotricista. Realiza intervenciones educativas en el Aula Multisensorial del centro.

ANA LAGRANJA FABRA

Diplomada en Magisterio de Educación Especial y en Magisterio de Educación Infantil por la Universidad de Zaragoza. Licenciada en Psicopedagogía por la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Postgrado en Psicomotricidad y Educación por la Universidad de Zaragoza. Trabaja desde el año 2006 en el Colegio Público de Educación Especial Gloria Fuertes de Andorra (Teruel) como maestra de Educación Especial y Psicomotricista. Autora de artículos y ponente en cursos de formación del profesorado.


Referencia completa de este libro:

Alfonso Lázaro, Francisco Rodríguez, Cristina Roqueta, Silvia Blasco y Ana Lagranja (2012). La práctica educativa en aulas multisensoriales. Atmósferas para el crecimiento y el desarrollo humano. Zaragoza: Mira Editores, 244 pp.

Portadas de los números 73 y 74 de la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado (Accede desde aquí a los textos completos de estos dos números)





Pulsa aquí para acceder al texto completo del número 73 (De la superstición a la ciencia)

Pulsa aquí para acceder al texto completo del número 74 (Amor y educación)